
A los numerosos títulos y méritos que exornan la noble personalidad del ilustre cienfueguero Juan Manuel Planas y Saínz, se unen las excelsas cualidades de poeta y escritor, de soñador supremo y de pensador científico, como lo demuestran los lauros inmarcesibles que acaban de coronar su frente triunfadora y las intensas palpitaciones de los más elevados conocimientos que vibra su pluma periódicamente en esta propia publicación.
No se crea, ni por soñación, que yo amerito más aquestas cualidades que aquellos títulos y méritos, sino que, simplemente, les doy la preferencia de actualidad, atraído y deslumbrado por la esplendidez fastuosa de las últimas fiestas culturales de la más rica, de la más elegante y de la más populosa de las villas: de Cienfuegos.
Y con qué orgullo despliega Planas su estandarte cienfueguense! El quiere, antes que nada, que conste que es nativo de la que fué en la historia, maravillosa colonia de De Clouet, en la cual había nacido también su buen padre, caballero prestigioso, que, después de haber sido educado en Francia, fundó en Cienfuegos una respetable casa de comercio, que aun perdura bajo la gerencia de los señores Vital y Ferrer, y perteneció durante mucho tiempo, como Regidor, al Ayuntamiento de la villa.
Y yo lo hago constar, porque su orgullo de llamarse cienfueguero a boca plena, es sentido y es legítimo, como lo comprueba el disgusto que le ha ocasionado en estos días, refulgentes de gloria para él, el descuido de la prensa local que en la información de las fiestas culturales que para mí han tenido la virtud de borrar el estigma rojo con que la exageración pasional política cubrió a Cienfuegos, nimbándolo de azul celestial, deslumbrante y perenne, desconoció la natalidad, los títulos y los méritos del más intelectual y afortunado de sus hijos.
Pero, en cambio, los jurados designados para examinar los trabajos presentados en los concursos literarios y económicos celebrados en la localidad villareña, compuestos de muy distinguidas personalidades del lugar, de los Sres. Dr. Francisco Sánchez Mármol, Gregorio Suárez, Pablo Díaz de Villegas, Julián Sanz y doctor Carlos Trujillo, acordaron, por unanimidad, otorgar los primeros premios a los trabajos de Juan Manuel Planas Saínz titulados:
“A Cienfuegos”, poesía; “El Fantasma del Cayo”, cuento; y “Decadencia Mercantil de Cienfuegos”, escrito económico-social.
Adjudicáronle, el Liceo, Diploma de Honor, Primer Premio, y el Ayuntamiento Diploma de Honor y Medalla de Plata, por la poesía; la Asociación de Dependientes, Diploma de Honor, Primer Premio, y el Ayuntamiento Gran Diploma de Honor y Medalla de Plata, por el cuento; y la Cámara de Comercio, Diploma de Honor, Primer Premio, y el Ayuntamiento Diploma de Honor y Medalla de Oro por el tercer trabajo.
En la poesía “A Cienfuegos” prendió Planas los más perfumados botones del “rosal de sus ensueños”, como diría Miguel Galliano Cancio, vaciando en sus vibrantes estrofas la música broncínea de la campana clásica lugareña, a cuyo toque cadencioso renacen en el alma, religiosa y creyente, las dulces consejas del hogar, robustecido en la ardiente savia de su épica inspiración el amor infinito a la tierra de sus amores y rememorando las grandezas históricas del pueblo preferido, glorioso e inolvidable.
En el cuento “El Fantasma del Cayo” ha puesto Juan Manuel Planas recuerdos latentes de leyendas locales engarzadas en la graciosa fábula de los amores de Charito y de los nobles arrestos del pescador Valentín, narrado, vivamente, en un tono de humorismo que en nada se parece al picaresco de Boccaccio1, pero que lleva como de la mano hacia la más dulce impresión de íntimo y amable regocijo.
Y en el opúsculo que hace referencia a la “Decadencia Mercantil de Cienfuegos” ha llevado su feliz autor sus propias observaciones, los datos y antecedentes auténticos de los centros oficiales referentes a la estadística comparada del movimiento de la Plaza Comercial de la localidad con el de otras Plazas vecinas durante ocho años, llegando a la sabia conclusión, combatida hasta entonces por los economistas del lugar, de que el comercio de Cienfuegos no está decadente, sino estacionado, con señales a la alza más poderosa y resuelta.
Bien se ha merecido Planas los tres primeros premios obtenidos en los concursos de Cienfuegos, por la suprema labor de su robusta intelectualidad y de su intensa y elevada inspiración.
Aquí suscribo el signo de mi más intima devoción.
César Cancio, 1919.
Bibliografía y notas
- Cancio, César. “Juan Manuel Planas”. Revista El Fígaro. Año XXXVI, Núm. 19 y 20, 25 de mayo 1919, p. 546
- Giovanni Boccaccio (Certaldo —o Florencia o París —, 16 de junio de 1313 – Certaldo, 21 de diciembre de 1375) fue un escritor y humanista italiano. https://es.wikipedia.org/wiki/Giovanni_Boccaccio ↩︎
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