
En el año de 1906 se fundó el Colegio de los Hermanos Maristas en las calles de Santa Clara y D’Clouet, Cienfuegos. Al abrir sus puertas, sólo concurrieron a él cuatro alumnos que fueron atendidos por cuatro profesores.
El éxito de este plantel se demostró con el hecho de que dos décadas después estudiaban en el Colegio de los Hermanos Maristas de Cienfuegos más de quinientos alumnos bajo la tutela de un cuadro de veintitrés profesores.
El edificio ocupaba una superficie de 64 por 44 y tenía tres plantas con los servicios anexos, tres campos de juegos deportivos y todo en conjunto estaba situado en el punto más alto de Cienfuegos, Colón y C. García, estando dotado de todos los aparatos necesarios para un plantel de su categoría.
El plan de enseñanza estaba adaptado al oficial, estando incorporado al Instituto Provincial de Santa Clara. Contaba con nueve aulas para la enseñanza primaria, dos comercial y cuatro bachillerato.
En el mismo recibieron su educación muchos de los hombres que figuraron después en la política, el comercio, la industria y la ciencia en la República de Cuba.

La casa general de la Congregación radica en Italia, pero su origen es francés, teniendo ramificaciones en todo el mundo.
Tenía un magnífico departamento con baños alternos, que diariamente eran aplicados a los alumnos, contando con una bien acondicionada enfermería para alumnos internos, pues admite pupilos, medios pupilos y externos.
Estaba equipado con un magnífico gimnasio, equipo de deportes para competencias, con otros similares, habiendo obtenido varios premios y trofeos.
En ómnibus especiales eran conducidos los externos a su casa y traídos al plantel, siempre bajo la supervisión de un profesor del Colegio, que los acompañaba.
Indudablemente que los hermanos maristas realizaban en nuestro país, una labor de gran provecho, siendo amantes de las instituciones patrias, no dejaban de infiltrar a los niños el sentimiento nacional, y haciéndoles ver los inmensos sacrificios que se realizaron para poder constituir nuestra nacionalidad.
Tuvimos el gusto de recorrer el colegio acompañado del hermano Rector y pudimos admirar el orden y disciplina que reinaba en todo el plantel, la situación inmejorable de las aulas y los espléndidos patios y campos deportivos con que contaba el Colegio.

Planteles de esta naturaleza son los que necesitamos en nuestra querida patria.
Bibliografía y notas
- “El Colegio de los Hermanos Maristas”. Magazine de la Lucha. Santa Clara. 1926.
- Cienfuegos la Perla del Sur en Cuba
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