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Nicolás Castaño Capetillo un vizcaíno en Cienfuegos

29/01/2026 Por Almar Deja un comentario

Nicolás Castaño y Capetillo. Un Vizcaíno que hizo fortuna en el comercio de Cienfuegos, Cuba.
Nicolás Castaño y Capetillo. Un Vizcaíno que hizo fortuna en el comercio de Cienfuegos, Cuba.

A las doce del día de ayer (27 de enero de 1926) dejó de existir en esta ciudad después de prolongada dolencia el antiguo y prestigioso vecino de la misma y a la vez opulento hacendado, banquero comerciante y propietario Don Nicolás Castaño y Capetillo, jefe de una numerosa y bien querida familia cienfueguera.

Por la edad avanzada del paciente y por la naturaleza de la enfermedad que desde hace diez meses lo tenía alejado de sus negocios, el triste desenlace de ayer era esperado como cosa inevitable de un momento a otro, no obstante lo cual al conocerse la noticia y esparcirse por toda la ciudad, causó sensación y dolor.

Don Nicolás Castaño era un hombre extraordinario, extraordinario más que por el dinero, que acumuló, a fuerza de trabajos y privaciones y merced a su inteligencia para los negocios por su modestia innata; por su perseverancia y laboriosidad; por su temperamento ecuánime, que a veces rayaba en frialdad ante cualquier quebranto que sufriese.

Llevaba en Cienfuegos más de setenta años y jamás se le vió hacer ninguna atención, ni siquiera hacerse visible en ningún espectáculo o lugar público, pues vivió antes de tener familia, consagrado a sus negocios, y después que la tuvo, a lo que eran para el sus dos únicos amores: su hogar y su trabajo.

Fachada principal del palacete propiedad y lugar donde falleció Nicolás Castaño en Cienfuegos. (Ca. 1926).
Fachada principal del palacete propiedad y lugar donde falleció Nicolás Castaño en Cienfuegos. (Ca. 1926).

No obstante su ciudadanía española, en la época de la colonia, Don Nicolás, fiel a su carácter, se abstuvo de figurar en la política a pesar de las solicitudes que recibía.

Cuando vino el período reformista allá por el 1894 los hombres que lo habían visto retraído de lo que entonces se llamaba integrismo creyeron cosa fácil sumarlo al reformismo y hasta D. Nicolás llegaron con tal objeto emisarios ofreciéndole condecoraciones y títulos nobiliarios a cambio de su apoyo al nuevo estado de cosas que en Cuba se creara bajo el mando del General Calleja y don Nicolás, firme en lo que había adquirido en la fuerza de una profunda convicción, reusó el oro y el moro, prefiriendo seguir consagrado exclusivamente a lo suyo.

Y así se deslizaron los años que ha vivido en Cienfuegos, hasta la reciente hora en que el Todopoderoso lo llamó a su seno, en el que deseamos: para su alma la más completa paz y para los que lloran un consuelo merecido.

Vista del jardín de la residencia de Nicolás Castaño en Cienfuegos. (Ca. 1926).
Vista del jardín de la residencia de Nicolás Castaño en Cienfuegos. (Ca. 1926).

Llegue a su amante compañera va sus no menos amantes hijos y a sus no menos amantes hijos y a todos los demás dolientes, la sincera expresión del pésame de “La Correspondencia”.

Don Nicolás Castaño, nació en Sopuerta1, Vizcaya, el 15 de diciembre de 1836. Vino a Cuba a los quince años de edad, en 1851, colocándose como dependiente de víveres en una casa de esta ciudad.

A los tres años, con dos mil pesos que había economizado, se estableció, vendiendo ambulantemente por Arimao, La Sierra, Cumanayagua y Guaos, Dos años; después, un incendió destruyó la casa donde tenía su negocio y se quedó sin un centavo.

Fué dependiente entonces de la casa de Suárez, que estaba en la casa que hoy ocupa el almacén de M. Fernández y Co. cuyo señor viendo la disposición e inteligencia del muchacho, lo llamó cierto día y le propuso que se casará con su hija, una joven de 16 años bastante agraciada.

Don Nicolás Castaño rehusó según él mismo contaba alegando que ella tenía más capital que él y que nunca se casaría con una mujer en esas condiciones.

Años después se estableció con Don Antonio Intriago, formando la sociedad de Castaño e Intriago en la casa de la Calzada de Dolores que después ocupó la sociedad de Cardona & Cía.

Disolución de la Compañía Castaño e Intriago en 1890.

Disolución de Castaño e Intriago — Habiéndose disuelto en Cienfuegos la sociedad que giraba bajo la razón social de Castaño é Intriago, se ha hecho cargo de sus créditos activos y pasivos, así como de la continuación de los mismos negocios, D. Nicolás Castaño, quien ha conferido poder para que lo representen a D. José Castaño y D. Juan Capetillo.2

Más tarde se mudó al local de Santa Clara esquina a Santa Isabel conocido por “almacén colorado”, sociedad que duró hasta el año 1888, en que murió el señor Intriago, cuando la Sociedad estaba ya instalada en la casa que ocupan actualmente los almacenes y oficinas del señor Castaño.

Al practicarse la liquidación de la casa Castaño e Intriago su Capital no era mayor de un millón dos cientos mil, correspondiendo a cada uno de los socios la mitad. Durante toda su vida Don Nicolás gozó de un gran crédito dándose, frecuentemente el caso de que mientras Don Tomás Terry cerraba el crédito para todas las casas, a Don Nicolás continuaba vendiéndole cargamentos enteros.

Al Banco de Londres llego a veces a tomarle sumas mayores de un millón de pesos y sus créditos con las casas Czarnikow Rionda Co. Lawrence Turnure Co. y Narciso Gelats, nunca tuvo límites aunque bien es verdad que Don Nicolás nunca hizo uso de su crédito con esa firma.

Rehuía toda clase de pleitos y cuando la necesidad lo llevaba a ellos, siempre fué con alteza de miras, dándose el caso que después de haber ganado un pleito entraba en transacciones con su contrario.

En Cienfuegos, muchas de las antiguas casas llegaron a deberle sumas fabulosas, entre las cuales se cuentan las de Apezteguia, Juan del Campo, Sola, Goitizolo, etc., etc. que quebraron más tarde haciendo arreglo de carácter liberal con Don Nicolás, por virtud de los cuales paso este a ser dueño de los centrales San Agustín y Cieneguita perdiendo completamente los créditos de Apeztezguía y Campo por no haber querido proceder judicialmente contra sus deudores.

Entre el año 1897 y 1898 Don Nicolás se casó con la señora Amparo Montalvan y Hernández naciendo de dicho matrimonio los hijos siguientes Rosaura, Carmita, Josefina, Conchita, Pablo y Nicolás muriendo el penultimo por el año 1907 en Punta Gorda.

Rosaura se casó con el doctor Alberto M. Betancourt el año 1918; Carmita con el señor Carlos Felipe Gutiérrez el año 1920 y Josefina con el doctor Rogelio Díaz Pardo el año 1921, permaneciendo aún solteros Conchita y Nicolás quien se convirtió en Doctor en Leyes.

Aún cuando sin legalizar sociedad Don Nicolás tuvo grandes negocios con Don Laureano Falla Gutierrez, siendo consocios en los centrales Andreita, Cieneguita y Adelaida cuyos azúcares mueve en su totalidad el señor Falla Gutiérrez, con la refacción de los mismos a cargo de la casa de Castaño. D. Nicolás además era propietario de los centrales Pastora en San Juan de los Yera, y dos Amigos en Manzanillo poseyendo varias fincas rústicas con una extensión de más de mil caballerías.

Era propietario de ocho manzanas de terreno en el literal de la bahía, en parte de las cuales se proponía a construir unos almacenes y muelles por valor de un millón de pesos sus hipotecas y cuentas a cobrar deben ser mayores de cinco millones de pesos, pudiéndose asegurar que en efectivo en Caja y Bancos tiene más de tres millones de pesos.

Don Nicolás era para el trabajo diligente y en extremo activo. Sólo mandaba a hacer lo que el no podía pues pudiendo, prefería hacerlo. Para su temperamento enemigo el ocio, nada tenía tanto atractivo como la labor personal; que, según él pensaba, ahorra trabajo y permite hacer mejor las cosas. En esto llegó al extremo de intervenirlo y firmarlo, todo, pues nadie, tenía poder suyo para hacer lo que el creía que debía, podía y quería hacer.

Fué necesario que la dura, la inexorable realidad se le impusiese, para que hace pocos días se decidiese a otorgar poder, que recayó en su esposa, su hijo Nicolás y sus hijos políticos.

Tan pronto se conoció el fallecimiento de Don Nicolás, el Comercio local y los bancos cerraron sus puertas; enlutando sus fachadas el Casino Español, y poniendo además sus banderas a media asta, dicha sociedad, la Cámara de Comercio y la Compañía de Seguros y Fianzas de cuyas instituciones era Presidente de Honor el ilustre fallecido.

La Cámara de Comercio se reunió ayer con este motivo adoptando los siguientes acuerdos:

  • Primero: Rogar al comercio en general cierre sus puertas en señal de duelo.
  • Segundo: Rendir guardia de Honor desde la una de la tarde del día de hoy jueves hasta la hora del entierro.
  • Tercero: Que una comisión de la Junta Directiva exprese su más sentido pésame por desgracia tan lamentable.
  • Cuarto: Enviar una corona en nombre de la Cámara de Comercioo, Industria y Navegación.
  • Quinto: Invitar por los periódicos a los señores asociados para que concurran al entierro.

Los familiares de Don Nicolás están recibiendo telegramas y cables de pésame de todas partes copia de los cuales hemos pedido a los dolientes para publicarlos y así lo haremos. Al igual que la relación de coronas en nuestra próxima edición.

De “La Correspondencia” de Cienfuegos. Enero 28, 1926.

La sucesión de Don Nicolás Castaño va a construir un muelle, donde existe el antiguo conocido por “Sarria” que se llamará “Muelle Castaño”, para perpetuar su memoria.

También se construían modernos almacenes junto al muelle, donde podrán atracar los barcos de grandes calados tan pronto el Gobierno proceda al dragado del puerto.

Todos los negocios de Banca, Ingenios etc., siguen la misma marcha bajo la sucesión de Don Nicolás Castaño, pues aquella familia forma un apretado haz, reverenciándose la memoria del tronco, fundador de la misma, que no supo más que dar ejemplos de su tenacidad, economía y honradez.

“La Lucha”, que se honró con su amistad no quiere dejar de rendir este humilde tributo a quien fué ejemplo de caballerosidad y hombría de bien.

Ayer Falleció el Señor Nicolás Castaño.3

La muerte del anciano millonario ha causado penosísima impresión en Cienfuegos, lugar de su residencia. Don Nicolás contaba 89 años de edad. Todo el comercio de la Perla del Sur cerró sus puertas como demostración de duelo. La personalidad del prohombre fallecido.

La primera noticia la recibimos por conducto de nuestro activo Corresponsal en la Perla del Sur, que nos envió, a los pocos instantes de acaecer la inmensa desgracia, un despacho telegráfico imponiéndonos de ello.

Enseguida enviamos a uno de nuestros reporteros a los distintos centros financieros de esta capital, a la vez que nos poníamos en comunicación con la ciudad de Cienfuegos.

Quién era don Nicolás Castaño

Don Nicolás Castaño logró por su constancia al trabajo, su amor a la honradez, constituir un lazo formidable en la vida económica de la provincia de Santa Clara. Y de cuantos negocios hubo en que Castaño pusiera sus manos, hizo engrandecer la vida en sentido general y todos esos negocios los dirigió personalmente, aún en éstos últimos tempos en que su edad era avanzada.

Banquero

Reconocido como el hombre más rico de Cuba, adonde vino desde muy joven, Castaño era el banquero de más sólido crédito en la Perla del Sur. Fué un banquero que honró las finanzas, más que de Cienfuegos y de Santa Clara, de Cuba republicana, pues no se supo jamás que don Nicolás hiciese un solo negocio que no estuviese todo lo limpio y claro que era de necesidad.

Comerciante

Castaño era un comerciante incansable, trabajador. Para él nada era imposible en ese ramo de la vida. Todo lo llevaba con metodización, con dedicación intensa.

Cuantos comerciales laboraban en Cienfuegos necesitaban de los consejos de don Nicolás Castaño. Era imposible que hubiera un comerciante, no ya en Cienfuegos, sino en toda la provincia villareña, que pudiese desenvolverse sin la consulta del hombre. Era, en realidad de verdad, la Estrella financiera de Las Villas, alrededor de la cual todos y cada uno de los comerciantes de dicha provincia. Y fué su guía, su ruta a seguir, su hombre.

Industrial

Otra fase tuvo don Nicolás Castaño. Fué industrial, porque la fabricación del azúcar cubana tuvo en ese hombre que acaba de fenecer, un elemento de verdadero impulso, ya que fué hacendado y tomó parte en muchas compañías propietarias de fincas azucareras. Era, en este punto, un verdadero industrial.

En otras muchas actividades, especialmente aquellas que atañe a la vida económica, actuó él ilustre hombre fenecido.

Murió a las doce

Minutos antes de las doce meridiano, falleció don Nicolás Castaño, contando ochenta y nueve años de edad, en su residencia particular de la ciudad de Cienfuegos.

El Comercio

Tan pronto cundió la noticia por la Perla del Sur, la Cámara de Comercio se reunió y adoptó el acuerdo de que el comercio, la banca y demás negocios cerrasen las puertas en señal de duelo por el desgraciado acaecimiento. Y el comercio en general, así lo hizo en efecto.

El Casino Español, del cual era Presidente de honor el fenecido, enlutó sus balcones y frente del edificio que ocupa.

El Ayuntamiento

En los momentos en que redactamos estas líneas, aun no se ha reunido, paro es seguro que se reúna y adopte acuerdos relacionados con la muerte del señor Castaño.

La enfermedad

Don Nicolás Castaño padecía de afección prostática según nuestras noticias, desde hacía tiempo sin que se creyera en modo alguno, que ello habría de costarle la vida al hombre cuya actividad mantuvo en movimiento progresivo a Santa Clara.

Lo asistía, desde hace muchísimos años, el doctor Alfredo Méndez, un médico notable y de justa fama.

Se agravó ayer

No obstante la enfermedad, ayer fué cuando más se agravó el hombre, perdiendo el habla. Los esfuerzos de la ciencia, los cuidados de familiares y amigos no fueron bastante para contener la desgracia que hoy aflige a aquellos y a cuantos tuvimos la gloria de tratarlo de cerca.

Donde nació

Don Nicolás Castaño, nació según se sabe, en el año de mil ochocientos treinta y ocho, en el pueblo de Doduerna provincia de Vizcaya. Allí creció, concibiendo desde muy niño la idea de viajar por América, acaso buscando nuevos y mas seguros horizontes para actuar y moverse con éxitos.

Don Nicolás llevaba en Cuba, es decir, en Cienfuegos, porque no estuvo en otro lugar, hasta su muerte, la friolera de setenta y cinco años.

Los primeros años de su vida, no más de tres, los pasó Castaño laborando modestamente. Fué constante en esa labor y llegó a independizarse bien pronto; es decir, llegó como emigrante y fué luego una personalidad valiosa, aumentando su potencialidad económica a fuerza de mucho trabajo y de talento para ver las cosas.

Sus hijos

Don Nicolás tuvo como fruto de su matrimonio, cinco hijos de los cuales son cuatro hembras y un varón, que se nombran, respectivamente, Rosaura, Carmita, Conchita y Josefina, y el varón, Nicolás Castaño Montalván, abogado de cultura sólida y estudioso.

Una de las hijas está casada con el culto abogado, ex Representante a la Cámara y ex candidato a senador en las últimas elecciones, doctor Rogelio Díaz Pardo, otra con el doctor Alberto Betancourt y otra con el doctor Carlos Felipe Gutiérrez, hermano este del actual Secretario de la presidencia, doctor Viriato Gutiérrez.

Veinte millones de pesos

De antiguo don Nicolás Castaño ha sido tenido por el hombre más rito de Cuba; o lo que es lo mismo, por el de mayor capital de los establecidos definitiva y solamente en nuestra República. Alrededor de esta cuestión, muchos comentarios se han hecho, pues mientras unos aseguraban que tenía diez, otros decían que poseía catorce y otros diez y seis millones de pesos.

Pero la verdad es otra, al respecto, ya que la fortuna de don Nicolás Castaño según los datos más verídicos, alcanza a la suma de veinte millones de pesos.

Mañana el sepelio

Mañana, a las cuatro de la tarde, tendrá lugar el sepelio del cadáver de don Nicolás Castaño, pudiéndose asegurar que constituirá una verdadera manifestación de público dolor, ya que en el orden personal, fuera de los negocios, como particular, don Nicolás Castaño fué extraordinariamente caritativo y lo admiraron todos cuantos le conocieron y trataron.

Bibliografía y notas

  • “Don Nicolás Castaño y Capetillo”. Magazine de la Lucha. Santa Clara. 1926.
  • Cienfuegos – La Perla del Sur
  • Personalidades y negocios de las Villas
  1. Sopuerta : Sopuerta es un municipio español de la provincia de Vizcaya, en la comunidad autónoma del País Vasco. https://es.wikipedia.org/wiki/Sopuerta ↩︎
  2. “Crónica general”. Diario de la Marina. Año LI, núm. 143, 19 de junio de 1890, p. 2 ↩︎
  3. “Ayer Falleció el Señor Nicolás Castaño”. La Lucha. Año XLII, núm. 28, 28 de enero de 1926, pp. 1, 12. ↩︎

Publicado en: Cienfuegos Etiquetado como: Cienfuegos: Instituciones y Negocios, Cienfuegos: Personalidades, Magazine La Lucha

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