
Fundación de la ciudad de Santa Clara. Las continuas invasiones de los piratas, determinaron la fundación del poblado de Santa Clara de la Sabana de los Remedios del Cayo.
En la Hacienda de “Antonio Díaz” quedó establecido el caserío donde hoy los Poblanos cuentan con una ciudad progresista. El 15 de Julio de 1689 quedó instalado en la antigua provincia india de Cubanacán, el pueblo prófugo de Sabaneque.
Si fuéramos a escribir la historia de la vieja región de Cubanacán por el orden cronológico, nos veríamos precisados a dar comienzo a nuestra labor por pueblos mucho más antiguos que el de Santa Clara; tales, como Sagua, el de Trinidad, el de Remedios, el de Sancti Spíritus y el propio Quemado de Güines…
Pero como nuestro plan no obedece a este orden, iniciaremos nuestros trabajos históricos por la que es hoy Capital de la Provincia, enclavada en el mismo centro de nuestra hermosa y fértil Isla.
En nuestro empeño bibliográfico, hemos revisado las memorias de la Sociedad Patriótica de la Habana; lo escrito por Don José M. de la Torre y lo expresado por Don Javier de la Cruz y D. Andrés Poey, sin encontrar en los datos que aportaron tan ilustres historiadores, algo concreto que nos orientara en nuestras investigaciones.
Pero en cambio, ante nuestra vista, el voluminoso libro del erudito villaclareño Manuel D. González y lo escrito posteriormente por José M. Berenguer, Ricardo V. Rousset y notas de García Garófalo, nos han proporcionado abundantes antecedentes para comenzar esta gigantesca labor histórica.
Nadie ignora que nuestra Isla, en las postrimerías del siglo XVI y durante el XVII, fué objeto de las codicias de los piratas y corsarios que enloquecieron de terror a los pobladores de esta naciente colonia antillana, y que, poblaciones como la Habana, Santiago, Trinidad, Puerto Príncipe y Sancti Spíritus fueron objeto de crueles martirios…
Por parte de aquellos desenfrenados e insaciables hienas humanas, que respondieron a los nombres de Gilberto Girón, Morgan, Franquesnay, l’Olonnais, Jaques de Lores, Granmont, Morgan y otros audaces y terribles hampones, que jamás se detuvieron ni ante el dolor, ni ante las súplicas y lágrimas de las inocentes víctimas.
Por esta causa y después del sangriento suceso ejecutado en Remedios por el pirata El Olonés que pasó a cuchillo a los noventa hombres enviados desde la Habana para contener las furias de esos asesinos, propuso el Cura Cristóbal Bejarano la traslación de la villa, más al interior, animado del propósito de ponerla a mejor resguardo.
Pero ¡Oh poder del egoísmo! el párroco José González se opuso tenazmente y sólo aceptaba, en el caso de que se hiciera en su hato de Cupey, llamando después, Santa María de Guadalupe a muy pocas leguas de la población.
Esto, desde luego, dió lugar a serias desavenencias entre los dos eclesiásticos, que a su vez, sembraron el desconcierto entre los pobladores, naciendo tres bandos antagónicos, que tuvieron el privilegio de fomentar odios y luchas entre las propias familias de Remedios.
Ante tal situación, se determinó poner en manos del Gobernador de la Habana, que lo era entonces, D. Francisco Ledesma, el decantado problema, para que éste resolviera lo que estimara por conveniente.
El Gobernador, deseoso de percatarse de quienes tenían la razón, envió en comisión al Capitán José Delgado, su Teniente, para que en propio terreno determinase lo que creyese más prudente, y en unión de los curas Bejarano, González y gran número de vecinos se trasladaron al Cupey siendo en principio aceptada la idea del Padre González.
Pero que, al comprobarse que era un lugar anegadizo, y sobre todo, que se obligaba a los vecinos de Remedios a abandonar el terreno que adquiriesen, se determinó instalar el caserío en el sitio conocido por Santa Fé, al que daba calor el sacerdote Bejarano.
A partir de esta fecha, sufrió el pueblo de Remedios todo género de calamidades y de sufrimientos, pues la lucha anterior entre los dos eclesiásticos, cada día se manifestaba con mayor encono, dando lugar a hondas desavenencias y descontentos que los impulsaron en muchas ocasiones, a vagar por las sabanas careciendo de hogares y alimentos.
El Cayo quedó desierto, arruinado y convirtióse pronto en refugio de malhechores.
Con conocimiento de cuanto ocurría el Gobierno de la Habana, ordenó mano militare, que todos los vecinos retornasen a la abandonada población, ocasionando grandes trabajos y suscitando serios disgustos.
En esa situación, transcurrieron algunos años, hasta el día en que fué nombrado cura Párroco el referido González de la Cruz (1682) quien reverdeció sus antiguos propósitos.
Los Remedianos harto escarmentados, no quisieron abandonar su histórica población, más el sacerdote, perspicaz y egoísta, se aprovechó del fanatismo de los feligreses para arrastrarlos hacia sus propiedades, para lo cual, inventó la fábula de que en ese sitio todos los habitantes estaban energumenados —con el demonio en el cuerpo— y un día tempestuoso atemorizó al vecindario, asegurando que se iba a hundir por mandato Divino y pudo entonces conseguir que sus partidarios le acompañasen y los contrarios se llenaron de pavor y le siguieran también.
Pronto se convencieron los moradores doloridos del abandonado Remedios, que si en verdad eran perseguidos por los piratas sin conciencia, también eran objeto de las más lamentables calamidades por las rencillas despertadas entre ambos sacerdotes, que lograron entronizar la falta de fe y lo que es peor aún, el odio entre las familias y el culto al caciquismo más ignominioso.
Empezaron entonces a gestionar por su cuenta la Real Orden que les determinase de manera definitiva el lugar donde instalarse.
Como consecuencia de esas gestiones, por Real Cédula de 29 de Enero de 1684 se ordenaba el cese de las hostilidades, siendo ejecutada la orden en Febrero de 1688 gracias a la energía del Capitán General de la Isla, D. Diego Antonio de Viana Hinojosa, que obró de acuerdo con el sabio Obispo D. Diego Evelio de Compostela, y que disponía que la villa se trasladase al discutido sitio de Cupey.
Pero ya el pueblo se resistía a soportar las exigencias del mentor espiritual y dejaron sin cumplimiento lo dispuesto.
En tal virtud, y en 1689, siendo Alcalde, el Capitán Manuel Rodríguez, este pasó a la Habana en compañía del Regidor Esteban Díaz de Acevedo, empeñado en proponer un nuevo lugar, quedando resuelto que se instalara la villa en el hato conocido por Antonio Díaz, distante unas trece leguas de Remedios, lugar por cierto magnífico, con buenas aguadas y toda clase de materiales de fabricáción.
Armonizadas todas las tendencias, se procedió en 15 de Junio del citado 1689 a trasladarse e instalar la villa en el lugar referido que a partir de ella, se debía de llamar Gloriosa Santa Clara a la que se tomaba como patrona.
No quedaron del todo resueltos los antagonismos y ello se evidencia, que por el hecho de que algunos vecinos quedaron en la antigua villa y el resto fué el que fundó la población que hoy gallarda y progresista es la Capital de la Provincia.
Estas fueron las causas principales que determinaron la fundación del pueblo de Santa Clara de la Sabana de los Remedios del Cayo, según reza en documentos muy remotos y que demuestra que aún en la nueva población sus vecinos sentían la nostalgia de su vieja ciudad costeña…
En la que actualmente se puede saborear el misterio de aquellos tiempos de luchas y de dolores y en cuyas calles legendarias parecen vagar los espíritus de los primeros moradores dispuestos siempre al sacrificio o a la lucha, que supieron arraigar en las conciencias dos sacerdotes egoístas, que no se detuvieron para satisfacer sus apetitos, ni el sufrimiento de unos ni la ignorancia de todos, aprovechándose de ser mirados como representantes de una Divinidad irascible, al extremo de decretar tormentas y permitir embrujamientos para que abandonasen un lugar perseguido por energúmenos.
Bibliografía y notas
- “Fundación de la ciudad de Santa Clara”. Magazine de La Lucha. 1926, pp. 9-10.
- González, Manuel Dionisio. “Apéndice de La Memoria Histórica de Santa Clara”. Universidad de Florida, 1925.
- Águila Zamora, Hedy. “Historia Cubanacán: La fundación de Santa Clara: aspectos polémicos”. Historia Cubanacán, 20 de febrero de 2017. https://historiacubanacan.blogspot.com/2017/02/la-fundacion-de-santa-clara-aspectos.html
- Almar. Santa Clara capital provincial de Villa Clara. 27 de diciembre de 2025. https://cubamemorias.com/santa-clara-capital-provincial-de-villa-clara/
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