
La Sucursal del Banco Internacional en Cienfuegos. La más joven de las instituciones bancarias — el Banco Internacional de Cuba — no es, por cierto, la más débil y menos briosa, sino, por el contrario, en el breve tiempo que data de su constitución ha sabido marchar con pasos seguros hasta colocarse al nivel de las entidades similares como si la propia mocedad fuera signo de su pujanza y fuerzas.
Hace un año que distinguidos capitalistas de la Habana y Pinar del Río tuvieron la idea de crear el Banco Internacional de Cuba y puestos al habla comenzaron a estudiar el proyecto, examinando sus pro y contra y cuando tras prolongados estudios decidieron realizar el propósito ya tenían eliminadas las circunstancias adversas.
Inmediatamente el capital fué suscrito y en espléndido edificio propio inauguraron con brillantes festejos, las oficinas centrales.
El éxito, inmediatamente, sonrió a la nueva institución como lo hace siempre que las bases son sólidas y las riendas estén en manos hábiles.

Al abrirse la casa principal, casi simultáneamente, surgieron las sucursales, repartidas por el interior de la República donde cada una izó el pabellón de la institución con el entusiasmo de los que tienen energías propias y, además, se sienten respaldados. Una de ellas, y la más importante, naturalmente, es la de Cienfuegos.
En un edificio amplio, cómodo de las calles de San Fernando y De Clouet se halla instalada la sucursal, gozando de una vida próspera, excelente, espléndida.
Las oficinas fueron establecidas en todo lujo y confort, como corresponde a una empresa rica, la cual no empieza su vida con titubeos, sino con alas potentes, alas de cóndor, que le permiten escalar las alturas.
Como era lógico Cienfuegos prestó su concurso al Banco Internacional con el amor con que se favorece a los suyos, pues el digno Presidente de la institución, señor Pedro Sánchez, es hijo de la Perla del Sur, la cual lo admira por sus talentos y arrestos financieros, que le han hecho ser prominente personalidad de nuestro mundo mercantil donde su nombre se une a toda gran empresa comercial de altos vuelos e importancia.

Es administrador de la sucursal cienfueguera el señor Francisco Rodríguez, amable caballero, quien posee brillantes condiciones de inteligencia, cultura y carácter para gobernar una entidad que como esta representa cuantiosos intereses y realiza delicadísimas operaciones.
Como segundo el señor Francisco Rodríguez figura el señor Carlos Durán, ilustrado joven, el cual hizo, con provecho y honor, sus estudios en la afamada Escuela Comercial de París, ciudad donde residió algunos años, ya diplomado, ejerciendo importantes empleos en casas bancarias francesas.
En ellos, los señores Francisco Rodríguez y Carlos Durán, como primero y segundo administradores, respectivamente, radica la tarea múltiple y vasta de sostener la sucursal del Banco Internacional de Cienfuegos.
En honor de la verdad y en tributo a la justicia tanto el competente administrador como su celoso segundo, son dignos de la confianza en ellos depositada.

Bibliografía y notas
- “Sucursal del Banco Internacional en Cienfuegos”. Revista El Fígaro. 1919, p. 542.
- “Banco Internacional de Cuba”. Revista Asturias. Año IV, núm. 202, 9 de junio de 1918.
- Personalidades y negocios de las Villas
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