
La Gozadora del dolor una novela de Graziella Garbalosa comentada por la Revista Cuba Contemporánea. La mujer es, según la autora de esta novela, la gozadora del dolor. Al dejar de ser niña va encontrando en el sendero, en el fondo de los placeres, en el colmo de la felicidad, un dolor que goza, que disfruta ella únicamente.
La novelista es mujer, y ha desarrollado su tesis con una gran profusión de casos:
El dolor de la joven honesta que ve su vida destrozada por el conquistador vicioso; el de la chiquilla nacida para el placer que oculta a la familia honrada sus locuras y su alumbramiento; el de la mujer espléndidamente madura que ama a un hombre y le da toda su vida y ve que todo su amor y sus anhelos son juguetes para aquel hombre egoísta; el de la soñadora que siente su cabecita arder en deseos informes y no confesados; el dolor de la mujer en fin, descrito en todos sus aspectos.
Cecilia Purmalli es una artista célebre, creadora de bailes clásicos. Habanera, aquí vivió hasta la muerte de su madre. Niña aún, fué llevada a Madrid por una tía suya, bailarina, que estimuló las naturales disposiciones de la pequeña y la hizo entrar sin mucho esfuerzo en el gran mundo del arte.
Pero así como la flor entreabre su capullo al contacto de la primera gota de rocío, la vibrante joven se dejó amar por el primer hombre en quien creyó encontrar algo nuevo, distinto de lo que veía y despreciaba en sus admiradores del teatro. Con él se casó después de la peripecia de una fuga. Tuvo un niño, que murió después de la separación de los esposos. Volvió al teatro y se tornó mundana.
Cecilia conoció en Londres a un periodista cubano, Oscar Fuenterrabía, que ocupaba un cargo diplomático en Europa. Y fué su amante. En el principio de la novela vuelven a reunirse en Cuba. Interesante y sentimental es la fusión de aquellas dos vidas en otoño, en un otoño florecido aún. Tienen salud, entusiasmos y amor al arte. Y se aman. Cecilia resuelve, en plena gloria artística, reclamada todavía por las empresas y los públicos, retirarse a disfrutar de su amor.
Construye una casa en uno de los repartos de la playa de Marianao y allí encierra su idilio. Pero en un chalet vecino se ha instalado una familia de mujeres: “tres jovencitas casaderas, una venerable señora viuda, y dos criadas mestizas”. Oscar va interesándose por las tres muchachas, y acompaña a la menor de ellas, Josefina, hasta la ciudad.
Y llega a ser el amante de la bella joven. Conflicto serio: la niña se convierte en madre, y el galán quiere hacer desaparecer el peligro. Recurre a una comadrona, que es inhábil y produce la muerte de la inexperta chiquilla.
Cecilia ha descubierto la traición de Oscar y siente que ha sido roto su ensueño, que todas sus ansias de una vida tranquila y feliz al lado del hombre amado, han caído destrozadas por la pasión de aquel mismo que las inspiró. Y decide la muerte de ambos.
En una escena pagana, de arte, de refinamiento, en que la artista baila sin ropas las mejores danzas de su repertorio y en que disfrutan los últimos momentos de su amor, ella y él caen bajo los efectos de la menta envenenada, mientras en la pianola eléctrica “el incorpóreo Chopin, continúa desatando las risas quejumbrosas, que estremecen el teclado funeral…” En el chalet cercano acaba de morir Josefina, en medio de agudos dolores y de la vergüenza y el estupor de sus familiares.
Es La gozadora del dolor la primera novela de una mujer profundamente artista. Se advierte su exquisito temperamento en las descripciones recargadas de detalles. A veces hace pensar en el preciosismo, tendencia peligrosa cuando el autor carece de práctica y de estudios seriamente orientados.
Graziella Garbalosa es joven. Ha querido añadir a su bagaje de poetisa esta novela que debe ser leída con interés por la visión femenil de los numerosos problemas que afronta. La gozadora del dolor será, acaso, un poco cruda en los relatos, pero el que medite sobre sus acontecimientos y personajes encontrará muchos motivos de reflexión. Y hasta es posible que encuentre acusaciones. Que tan grande es la culpa de todos en el gran crimen diario de la vida…
Bibliografía y notas
- “Bibliografía”. Cuba Contemporánea (Habana) Año X, Tomo XXIX, n.o 114 (junio 1922), pp. 186, 187
- Garbalosa, Graziella. La gozadora del dolor. Novela. Habana: Imprenta “El Siglo XX”, Teniente Rey 27, 1922. 8°, 216 p. Disponible en Google Books: https://books.google.com/books?id=hGk7AQAAMAAJ (consulta: 20 feb 2026).
- Escritores y poetas de Cuba
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