
Ranchuelo, Cuba, es actualmente un poblado y cabecera de uno de los municipios de la provincia de Villa Clara. Posee una extensión superficial de 521,83 kilómetros cuadrados y limita al norte con los municipios de Cifuentes y Santo Domingo; al sur con Manicaragua y la provincia de Cienfuegos; al este con Santa Clara; y al oeste con la provincia de Cienfuegos.
El sitio de Ranchuelo fue solicitado al Cabildo de la villa de Santa Clara por don Dionisio de Consuegra, a quien se dio licencia para poblarlo en acuerdo de 1.º de octubre de 1734. Su asiento se estableció en el paraje nombrado Bocas del Ranchuelo, lindero del hato Escambray, del que era dueño; y aunque hubo oposición por parte del amo de Zuazo y de algunos del propio Escambray, fueron desestimadas las razones en que se fundaban y se dio posesión al interesado.1
La fundación de este pueblo data del año 1856 y se debió a la construcción del ferrocarril de Cienfuegos a Santa Clara, así como a la iniciativa del señor Diego González-Abreu y Jiménez, quien construyó los primeros edificios.2
El municipio de Ranchuelo fue creado el 19 de octubre de 1878, constituyéndose oficialmente el 1.º de enero de 1879.

Los barrios existentes eran: Sur y Norte, Pozo la China y Sitio Viejo. Los dos primeros eran urbanos y los dos últimos rústicos. Ranchuelo era cabecera del término. Hacia 1911 residían allí unas 6.180 personas.
La principal riqueza del término consistía en el cultivo de la caña de azúcar, elaborada en los ingenios Santa Rosa, propiedad de Rafael y Alberto Abreu, y Santa María, perteneciente a Esteban Cacicedo. También se producía ganado, así como diversos cultivos menores.
Por la Orden núm. 35 de 1905 se incorporaron al término los barrios de Hatillo, Mango y Centro. Por ley de 7 de julio de 1910 se creó nuevamente el término de San Juan de los Yeras, segregándose de Ranchuelo. Hacia 1926 el término contaba con 23 aulas diurnas.3

Las vías de comunicación eran el ferrocarril de Cienfuegos a Santa Clara, con un recorrido de 18 kilómetros, y los ferrocarriles particulares de los señores Fowler, con 8 kilómetros; Central Santa Rosa, 3 kilómetros; Central Santa María, 3 kilómetros; Central Almeida, 1,5 kilómetros; así como caminos vecinales para la comunicación interior, los cuales en épocas de lluvias se volvían intransitables.
Los Ferrocarriles Unidos de La Habana poseían un ramal desde la cabecera hasta San Juan de los Yeras, con una longitud de 8 kilómetros.
Los ríos que corren por el término son el Sagua la Grande, principal y límite con el término de Santa Clara, y los arroyos Roble, Guanaja, Sitio y Ranchuelo, cuyas aguas no son potables. El abastecimiento de agua se realizaba mediante el acarreo desde pozos y mediante la recolección de agua de lluvia.
En 1913 existía una capilla católica en la cabecera, ubicada en una casa particular, donde oficiaba el párroco de La Esperanza, a cuya parroquia pertenecía el término.
Datos de ese mismo año señalan la existencia del hotel El Niágara, situado en la calle Real núm. 58. El alumbrado público eléctrico contaba con 55 lámparas de 25 bujías cada una, y diversas sociedades agrupaban a sus habitantes, entre ellas:
Sociedad de Instrucción y Recreo El Liceo, la Colonia Española, la Sociedad Antonio Maceo, la Sociedad Masónica Logia Hiram, la Sociedad de Instrucción, Recreo y Beneficencia Divina Santa Bárbara, la de Obreros y Escogedores de Tabaco y la Sociedad Anónima Planta Eléctrica.
Impresiones de Ranchuelo en 1925.4
Las Impresiones de Ranchuelo es un artículo escrito por J. Pérez Goñi y publicado en 1925. Al relatar con su pluma la sociedad de Ranchuelo nos legó un testimonio de la vida social y comercial de aquella comunidad en el primer cuarto del siglo XX. A continuación reproducimos un extracto:
Ranchuelo es una población que impresiona gratamente por su progreso, en cuanto al ornato público y eficiencia económica, sin dejar por ello de padecer ia influencia morbosa que invade actualmente a la nación cubana en las diversas manifestaciones de su riqueza.
De ciénega y unas cuantas casuchas de madera que completaban ese pueblo hará unos doce años, hoy se encuentra transformado en una buena población con calles apropiadas, amplias y confortables viviendas, muchas de ellas de fabricación moderna en las que la mampostería ha suplido a las tablas haciendo desaparecer las cobijas de guano…
Que si bien es cierto constituyen un antecedente típico cubano, desdicen de cuanto aconseja el progreso al cual deben someterse todos los pueblos y ciudades cubanas ayudados unos y otros por el fastuoso y necesarísimo plan de Obras Públicas, si cumple con su realización el Ejecutivo Nacional tal como lo ha ofrecido al pueblo de esta nación.
Ha sido el eje principal en el mejoramiento del ornato que tanto beneficia a Ranchuelo y que acentúa el bienestar de la vida de sus habitantes, el señor Trinidad, actual Alcalde Municipal que lo es ininterrumpidamente desde hace doce años, con gran contento y beneplácito de aquellos ranchueleros que dejando a un lado mezquinas pasiones saben ensalzar y aplaudir las buenas obras que en su obsequio se han hecho.
Pero si aplausos merece el señor Trinidad como Alcalde por los beneficios que ha sabido aportar a Ranchuelo, no menores deben prodigársele, así como a sus hermanos, como benefactores de Ranchuelo, por la poderosa Industria tabacalera que en ese pueblo han fomentado…
En mi visita que hice ayer a dicha fábrica, pude comprobar la magnitud de esa poderosa industria cubana digna de los más elogiadores calificativos y reveladora elocuente del carácter, competencia, espíritu de observación y sana disciplina de sus directores gerentes.
Quisiera poder extenderme en consideraciones acerca de esta industria, pero… como resumen podemos decir, que en aquella gran casa industrial se nota un admirable orden, una perfecta organización, una impecable limpieza y acentuada disciplina, todo ello bajo las expertas y permanentes miradas de los hermanos Trinidad, pues son ellos los más activos y perseverantes obreros de esa gran fábrica, permaneciendo en ella de sol a sol, atentos a sus múltiples y complicadas manipulaciones, y en codeamiento constante con los demás obreros de la misma.
Los hermanos Trinidad forman el prototipo de los industriales cubanos inteligentes y laboriosos, que un día de su vida se empeñaron en llevar adelante esa empresa industrial…
Pasemos del tabaco al hielo para manifestar que también en Ranchuelo existe una especie de mago de la industria cubana que se apellida Kian, quien está dotado de buenas facultades mentales y enérgica voluntad, con cuyas armas ha resuelto favorablemente su idea instalando una hermosa fábrica de hielo que ya funciona con toda eficacia y regularidad.
Del hielo a la madera para hacer resaltar al bien montado taller de carpintería y cajonería que dirigen los señores Reimondo y Martínez cuyo taller tiene Instalados los más modernos aparatos que esa clase de industria reclama para poder competir en cantidad, calidad y precio.
Estos señores españoles de tesón y hombres honrados, perdieron cuanto tenían por un incendio que destruyó totalmente su industria. Su comportamiento les abrió ampliamente las puertas del crédito y con él levantaron de nuevo su industria que hoy resplandece plena de trabajo y con risueñas perspectivas para el porvenir.
Tal es el aspecto industrial de Ranchuelo que presta mucha vida a esa localidad, alimentando a un crecido número de familias que obtienen por ese medio el beneficio y recompensa de su trabajo honrado.
En cuanto al comercio, sus casas lo acreditan como fuerte y serio, manteniéndose decorosamente en este paréntesis de quietud y malestar que puso en su vida financiera el ruinoso precio del azúcar de la zafra pasada.
Unas frases halagadoras para los profesionales de Ranchuelo, algunos de los cuales he tenido el gusto de saludar, porque ellos me demostraron cortesía y afabilidad; un saludo al correcto administrador del Banco de Canadá así como el activo agente, al atildado corresponsal del Diario de la Marina y mis absolutas simpatías y respetos para las lindas, amables y dignas ranchueleras.
Enlaces de interés para Ranchuelo:
- Central Santa María de Esteban Cacicedo Torriente
- Colonia Española de Ranchuelo
- Dr. Emilio Cárdenas médico cirujano y jefe de sanidad
- Dr. José Fernández de Castro y Argüelles – cirujano dentista
- Dr. Julián Romero Cardoso – médico cirujano
- Historia de la Logia Hiram de Ranchuelo, Cuba
- Manuel Ríos García – Agricultor, ganadero y colono
- Reimondo y Martínez – Taller de envases
- Ricardo Fusté Fusté – Administrador del Royal Bank of Canada
Bibliografía y notas
- González, Manuel Dionisio. “Ranchuelo”. En Memoria histórica de la Villa de Santa Clara y su jurisdicción. Santa Clara, 1858, pp. 395–403. ↩︎
- García Vélez, Carlos, y Casamayor Guerrero, Augusto. “Ranchuelo”. En Cuba descriptiva: datos sobre municipios y barrios, vol. IX. La Habana, 1913. ↩︎
- “Ranchuelo”. Magazine de la Lucha. Santa Clara, 1926. ↩︎
- Pérez Goñi, J. “Impresiones de Ranchuelo”. Diario de la Marina. Año XCIII, núm. 221, 10 de agosto de 1925, p. 4 ↩︎
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