
La friolera de trescientos años hace que se edificó la casa que ocupó en la Habana, calle de Obrapía 16, la razón social G. Rodríguez y Cía. Lo vetusto del edificio nada tiene que ver con la casa comercial, cuya firma social G. Rodríguez y Co. data del diez y ocho de enero de 1918.
Los señores G. Rodríguez Co., hacían comercio en gran escala con papel, hilo, maquinaria, sacos para azúcar, renglón este importantísimo en la vida industrial cubana pues nadie puede desconocer que de la abundancia, escasez o falta total depende el éxito o el fracaso de la más abundante zafra, sabido el problema que el embalaje representa; calzado, etc.

La casa, casa histórica por lo que a la formación y desarrollo de la ciudad se refiere, ocupaba una extensión de mil quinientos cincuenta y dos metros de superficie.
Constaba de dos plantas: una para almacenes y otra para oficinas. En los primeros se podía ver almacenada y convenientemente distribuida perfecta maquinaria moderna, en su mayoría americana, para ingenios y para industrias en general.

Era una instalación completa capaz para todas las necesidades de la industria que fuese. Los depósitos de sacos, papel, hilo, etc., ocupaban gran espacio. En esta planta trabajaban no menos de cuarenta obreros y empleados de ambos sexos, como puede verse en la fotografía que publicamos, y que constituye una simpática nota.

En las oficinas encontraban ocupación quince empleados, de todas categorías, los que, junto con los obreros, parte material que impulsa el negocio, seguían las sabias y prácticas indicaciones de los señores Manuel Pí, conocida personalidad del mundo mercantil, de gran valer por sus iniciativas siempre grandes, y por sus profundos conocimientos, Presidente y Tesorero de la Sociedad, y Germán Rodríguez, Vicepresidente, no menos preparado para los negocios sanos y productivos y de eficaz provecho para Cuba.
Como dato curioso publicamos una fotografía correspondiente a la casa G. Rodríguez Co., reproducción de un balcón artístico. Cuando la casa se construyó por el señor Martín Calvo de la Puerta, su propietaria era una obra Pía, de donde tomó el nombre la calle tan conocida y en la que se desarrollaba gran movimiento comercial.

De interés:
Los señores Manuel Pi y Germán Rodríguez quienes eran propietarios de G. Rodríguez y Co. también lo fueron anteriormente de Seeler Pi y Co., S. A. Esta última casa era desde el 31 de julio 1916 propietaria de la marca de comercio Polar que servía de amparo a varios productos alimenticios como manteca, grasas, mantequilla, jamones, chorizos y otros.
Durante la I Guerra Mundial los Estados Unidos prohibió el comercio con algunos negocios que tenían de alguna manera lazos con los países beligerantes siendo incluidos en La Lista Negra.1
En virtud de las dificultades que se le han presentado, por haber sido incluida en la lista negra, a la Sociedad Seeler Pi y Co., S. A., ayer, ante Notario (22 de diciembre 1917), se ha acordado disolver la mencionada sociedad, después de liquidar, quedando los señores Manuel Pi y Germán Rodríguez, que formaban parte de ella, en aptitud de gestionar su exclusión de la lista negra.
En diciembre del mismo año ya han sido excluidos de la “Lista negra y reza así el artículo:
Otra exclusión de la Lista Negra americana.2 Los señores Manuel Pi y Germán Rodríguez, que formaban parte de la importante razón social Seeler Pi y Co., recientemente incluida en la “Lista Negra”, americana y que, por haberse separado de aquella firma, en la que había un súbdito alemán estimaban que debían ser excluidos de la referida Lista Negra, han recibido hoy la grata noticia, que desde Washington manda su abogado en aquella ciudad Mr. Stluart G. Gibboney, en que le dice que la Oficina de Comercio de Guerra, autoriza la reorganización de la firma.
Esto, desde luego, significa que han sido excluidos de la “Lista Negra” dichos señores. Mucho nos alegra la noticia y muy bien ha de ser recibida en nuestros círculos mercantiles por gozar los señores Manuel Pi y don Germán Rodríguez, de generales respetos y simpatías, por su actuación de siempre honorable y provechosa para los intereses económicos del país. Los felicitamos sinceramente.
Y aun en 2 de marzo 1918 se publica:
Nueva exclusión de la Lista Negra.3 Nos envían de la Legación Americana el aviso que a continuación publicamos.
Legación Americana. Habana, marzo de 1918.
Sr. Editor del Diario De La Marina
Señor:
Tengo que participar a usted que las siguientes firmas han sido excluidas de la Lista del Comercio Enemigo de Estados Unidos: Germán Rodríguez, Manuel Pí.
Sírvase dar esta importante noticia en su publicación.
Quedo de usted muy atto. s. s.
(firmado) William E . González, Ministro Americano.
Esta noticia ha de ser bien recibida en la Habana, donde los comerciantes citados y excluidos de la Lista Negra, son muy estimados y gozan de gran crédito. Reciban los señores Rodríguez y Pí nuestra felicitación.
Si bien recibida es esta noticia de la Legación Americana lo es menos esta otra por quienes se incluyen en La Lista negra Inglesa:
La Lista Negra. Nuevas Inclusiones en la Lista Negra Inglesa.4 El señor Carlos García Vélez, Ministro de Cuba en Londres, ha comunicado a l a Secretaría de Estado haber sido incluidas en la lista estatutaria enemiga las siguientes firmas:
Daniel Ballenilla, Compañía Anónima Electro Alemana Cubana, J. García Moré, Manuel Pi, Obrapía 16; Germán Prasse, Ricardo Ritelen, Germán Rodríguez, Francisco Suárez and Company. Zalvidea Ríos and Company de la Habana. Amador Bengochea, Manuel Revuelta, de Cienfuegos; y Gustavo Schumann, de Santiago de Cuba.
Bibliografía y notas
- “La lista negra”. Diario de la Marina. Año LXXXV, núm. 355, 23 de diciembre 1917, p. 4 ↩︎
- “Otra exclusión de la Lista Negra americana”. Diario de la Marina. Año LXXXV, núm. 285, 26 de diciembre 1917, p. 1 ↩︎
- “Nueva exclusión de la Lista Negra”. Diario de la Marina. Año LXXXVI, núm. 61, 2 de marzo 1918, p. 1 ↩︎
- “ Nuevas Inclusiones en la Lista Negra Inglesa”. Diario de la Marina. Año LXXXVI, núm. 55, 7 de marzo 1918, p. 1 ↩︎
- “J. H. Day Co.”. Diario de la Marina. Año LXXXVII, núm. 327, 23 de noviembre 1919, p. 14
- Personalidades y negocios de la Habana
Deja una respuesta