
En 1926, el Magazine de La Lucha presentó a José Tarajano Amarán como uno de los principales empresarios de Camajuaní. Su establecimiento, denominado La Constancia, reunía la fabricación de hielo, refrescos, gaseosas y aguas minerales y constituía una importante fuente de empleo para la localidad.
El nombre elegido para la industria expresaba, según la publicación, la idea de que “la constancia todo lo vence”, principio con el cual se identificaba la trayectoria empresarial de su propietario.
La fábrica se encontraba instalada en amplias naves construidas expresamente para sus operaciones, sobre terrenos y edificios pertenecientes al propio Tarajano. Desde allí se elaboraban los refrescos Cuquito y Champán Frío, así como las gaseosas y aguas minerales comercializadas con la marca Lobatón.
Producción y equipamiento
La fábrica de hielo tenía capacidad para producir unas dieciséis toneladas diarias. El departamento de aguas minerales, gaseosas y refrescos disponía de dos plantas:
- Una planta de baja presión, con capacidad para dos mil cajas diarias, destinada a la elaboración de refrescos y gaseosas.
- Una planta de alta presión, con capacidad para seiscientas cajas diarias, utilizada en la preparación del agua mineral Lobatón.
Las instalaciones estaban dotadas de maquinaria considerada entonces entre las más modernas del ramo. El agua mineral natural Lobatón era filtrada y esterilizada mediante aparatos de rayos ultravioletas, procedimiento que la publicación presentaba como uno de los adelantos científicos más recientes aplicados a aquella industria.
La Constancia contaba también con un refrigerador capaz de almacenar doscientas toneladas de hielo, once camiones para la distribución de sus productos y varios carros empleados en el reparto de hielo.
La comunicación ferroviaria se realizaba mediante un apartadero o chucho particular, propiedad de la empresa, que llevaba el nombre de Tarajano. En 1926 trabajaban en la fábrica más de sesenta y cinco obreros.
La dirección comercial ofrecida por el reportaje era Camajuaní, Cuba. La empresa podía ser contactada mediante el teléfono número 3 y utilizaba la dirección telegráfica HIELO, con la clave A. B. C.
La Panificadora Tarajano

Para 1929, las actividades empresariales de José Tarajano se habían extendido también a la industria panadera. Un reportaje publicado en el Diario de la Marina describía la Panificadora Tarajano como una de las industrias más importantes de Camajuaní.
En ella se fabricaban las conocidas galleticas Tarajano, distribuidas en diferentes poblaciones de la antigua provincia de Santa Clara. Según la publicación, la demanda había llegado a superar la capacidad productiva del establecimiento.
La panificadora empleaba procedimientos mecánicos modernos y mantenía especial cuidado en la limpieza de los talleres, aspecto destacado reiteradamente en el reportaje y en los pies de las fotografías.

Entre sus instalaciones figuraban los departamentos de elaboración, almacenamiento y preparación de envases, además de un horno equipado con un quemador de la marca Rey. Este aparato había permitido sustituir la leña utilizada tradicionalmente para calentar el horno.
Aunque el reportaje identifica generalmente el establecimiento como Panificadora Tarajano, uno de sus pies de foto emplea la denominación Panificadora La Constancia, lo que permite relacionarla con el complejo industrial fundado anteriormente por José Tarajano.
Las fotografías publicadas en 1929 mostraban el edificio de la fábrica de gaseosas y aguas minerales Lobatón, los aparatos de esterilización mediante rayos ultravioletas, los almacenes de las galleticas Tarajano, parte de la maquinaria y el personal de la panificadora, así como el moderno horno utilizado en la producción.

Uno de los pies de foto afirmaba que más de un centenar de obreros obtenían su sustento en la industria de refrescos, gaseosas y aguas minerales. Esta cifra es superior a los más de sesenta y cinco trabajadores registrados en 1926 y podría reflejar la ampliación experimentada por la empresa durante aquellos años.
Continuidad familiar
La industria fundada en Camajuaní continuó en manos de la familia Tarajano. En 1958, la obra Las empresas de Cuba registró la Embotelladora Tarajano, S. A., dedicada al embotellado del agua mineral Lobatón y a la producción del refresco Cuquito.
La compañía tenía establecimientos en:
Independencia núm. 420, Guanabacoa
Maceo núm. 102, San José de las Lajas
La sociedad pertenecía a los ocho hijos del matrimonio formado por José Tarajano Amarán y Lina Mederos:
- José Manuel Tarajano Mederos
- Gabriel Tarajano Mederos, ingeniero
- Amparo Tarajano Mederos
- Plácido Tarajano Mederos
- Teresa Tarajano Mederos
- Orestes Tarajano Mederos, doctor
- Celia Tarajano Mederos, doctora
- Esther Tarajano Mederos
José Manuel Tarajano Mederos aparece mencionado en primer lugar como propietario, conjuntamente con sus hermanos.
El registro de 1958 recordaba que José Tarajano Amarán había fundado en Camajuaní la industria La Constancia, donde se producían hielo, gaseosas, las aguas minerales Lobatón y los refrescos Cuquito y Champán Frío. La empresa original daba trabajo, según esta fuente retrospectiva, a cerca de setenta empleados.
La presencia posterior de la Embotelladora Tarajano en Guanabacoa y San José de las Lajas demuestra que algunas de las marcas creadas en Camajuaní continuaron comercializándose fuera de la localidad y que el negocio pasó a una segunda generación familiar.
José Tarajano Amarán y Camajuaní
Además de su actividad industrial, José Tarajano Amarán perteneció a distintas instituciones locales y colaboró con iniciativas sociales y comunitarias del término municipal.
Las publicaciones de 1926 y 1929 presentaron sus establecimientos como ejemplos de industria cubana y destacaron su contribución al empleo y a la economía de Camajuaní. Más allá del lenguaje elogioso característico de aquellos reportajes comerciales, las cifras de producción, el número de trabajadores, la flota de distribución y la existencia de un apartadero ferroviario propio permiten apreciar la importancia alcanzada por La Constancia y por las demás industrias de la familia Tarajano.
Fuentes
- “La Constancia una industria nacional”. Magazine de La Lucha: Santa Clara. 1926, p. 577
- Diario de la Marina, 1929, reportaje sobre la Panificadora Tarajano y las industrias de José Tarajano en Camajuaní.
- Gómez Guerra, Juan Manuel. “Casa de José Manuel Tarajano”. Camajuaní. Año XXIII, núm. 72, Miami: 2013, p. 1. Pdf en línea: http://camajuani.net/revistas/No.72.pdf
- Jiménez Soler, Guillermo. “Embotelladora Tarajano, S. A.” Las Empresas de Cuba 1958. 3.a ed. Ciencias Sociales, 2014, p. 286.
- Camajuaní: término municipal, alcaldes y vida local
- Personalidades y negocios de Las Villas
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