
Frente a las ruinas del Centro Asturiano. Todavía dura la dolorosa impresión causada por la conflagración de ayer (24 de octubre 1918) y, seguramente, ha de transcurrir mucho tiempo antes de que se borre el triste recuerdo de la súbita desaparición de uno de los edificios que durante muchos años se levantó en el corazón de esta capital y fué hogar de la noble colonia asturiana de la Habana.
En medio de la ruina y desolación, tenemos que consignar una nota consoladora. No hubo que lamentar desgracias personales. Sólo recibió quemaduras un antiguo y probo empleado del Centro Asturiano, don Bernardo García, conserje de la institución.
Muy a pesar nuestro nos vemos precisados a informar a nuestros lectores que el Juzgado ha privado de libertad, provisionalmente, al Cajero y cuatro empleados más de la Caja de Ahorros. Esperamos que las leves sospechas que han motivado esa resolución se esfumen prontamente ante los vívidos resplandores de la verdad.
Una nota que demuestra la solidaridad existente entre los distintos elementos que constituyen la Colonia española de Cuba, es el generoso ofrecimiento de la Directiva del Centro Gallego y la del Presidente de la Asociación de Dependientes, a la sociedad hermana en desgracia, de cederle sus salones para que los utilicen como su propia casa.
Este incendio ha hecho palpable la deficiencia del servicio de abastecimiento de agua de la ciudad, deficiencia que puso en peligro la vida de tiernas criaturas y pudo provocar la destrucción de uno de los importantes barrios comerciales de esta urbe.
Loable ha sido la actividad de las autoridades que, con sus atinadas órdenes, evitaron que la confusión provocada por el siniestro, tuviera fatales consecuencias.
Finalmente no debemos omitir nuestro más fervoroso aplauso para los humildes hijos del pueblo, soldados unos y paisanos otros, que con grave riesgo de sus vidas salvaron a varias niñas y a su maestra, que sin tan oportuno auxilio hubieran fenecido en la vorágine Ígnea, que consumió la histórica y vetusta casa.
A continuación publicamos el resto de los detalles que por la premura del tiempo no pudimos suministrar a los lectores en nuestra anterior edición.
EL EDIFICIO DEL CENTRO ASTURIANO
El edificio del Centro Asturiano comprende la manzana de las calles de Zulueta, San José, Monserrate y Obispo, o sea la plazoleta llamada de Albisu.
Por este lado se encuentra en el ángulo que forman las calles de Obispo y Zulueta el antiguo café Albisu, con un kiosco en el portal; sigúele después el Teatro Campoamor; más adelante están las escaleras principales de entrada y salida del Centro Asturiano. Después el café y restaurante El Casino, situado en Obispo y Monserrate, que ocupa por esta calle hasta el fondo de la Caja de Ahorros, que está en la esquina de San José y Monserrate.
Por la parte de San José, después de las oficinas de la Caja de Ahorros, está el depósito de películas y oficinas de la Universal Films Co.
En San José y Zulueta hállanse situados el café El Casino, y un kiosco en el soportal. Por la parte de Zulueta y siguiendo a este establecimiento, existe una amplia escalera que da acceso al Centro Asturiano. Más allá está la entrada al escenario del teatro Campoamor, colindante a la cocina del café Albisu.
Es esta la distribución del edificio, en cuanto a la planta baja.
Los altos lo ocupa en todos sus alrededores el Centro Asturiano, donde tiene establecidos sus salones de baile, que llegan de Obispo y Monserrate hasta Zulueta y San José, las aulas escolares, la biblioteca, que da frente al Parque Central, la contaduría y tesorería, que también dan hacia el mismo frente, pero situada en los entresuelos, en los cuales se hallaban también los billares y demás mesas de juegos lícitos, cantinas y otros departamentos.
En la planta alta y desde el angulo de Obispo y Monserrate hasta lindar con el teatro Campoamor, están establecidos los salones de recepción y juntas de la Institución Asturiana.
GENEROSO OFRECIMIENTO
La directiva del Centro Gallego ofreció sus salones y edificio social a la Directiva del Centro Asturiano. Tan generoso ofrecimiento ha sido apreciado en todo su valor por la colonia asturiana de Cuba.
LO QUE NOS DICE ARMANDO CASTAÑEDA

Armando Castañeda, uno de los héroes del incendio de ayer, empleado en los talleres de este periódico, nos hace el siguiente relato:
— Serían las ocho menos cuarto cuando el conserje del DIARIO, José Carballeira, me entregó unos papeles para que los llevase a “La Nacional”, Obispo 46, e incontinenti me dirigí a cumplir el encargo. Al llegar casi a la esquina de Monserrate y San José, sentí una explosión y vi que salía de las oficinas da la “Universal Films Co.” un señor vestido de camisa amarilla y sombrero de castor negro, dando voces y diciendo que se quemaban las oficinas de la “Universal”.
También vi a un señor de pequeña estatura y vestido de negro, empleado de la Caja de Ahorros del Centro Asturiano, según me dijeron, que decía:
— No hay novedad. Todo el dinero está en las cajas y éstas se hallan herméticamente cerradas.
Huyéndole a la quema me dirigí a la Plaza de Albear y ¡Cuál no sería mi asombro al ver un grupo de señoritas en uno de los balcones que hay frente a la Manzana de Gómez pidiendo desesperadamente auxilio!
Un bombero con una escalera, en no muy buen estado, hacía esfuerzos titánicos por prestarles socorro inútilmente dada su escasa fuerza para la empresa. Comprendiendo la eficacia de su fortaleza física, súbitamente le arrebaté la escalera y con la cooperación de Francisco Valdés, el chauffeur Manuel Morejón, Julio Hernández Pérez, el arquitecto Jiménez Lanier y Francisco Martínez logré colocar la escalera apoyándola sobre el águila de bronce, que luego resultó giratoria y empezó a dar vueltas comprometiendo el salvamento de las señoritas, que desesperadas pedían auxilio con voces plañideras.
Comenzaron a descender las niñas ayudadas por una de las Profesoras del Centro, que dirigió la salida ordenadamente. La profesora, cuando hubieron bajado las niñas, me lanzó una bolsa la cual devolví no bien hubo aterrizado. Una niña, al descender, debido a un resbalón se desprendió, siendo recogida en el aire por el soldado Soroa.
Terminado el salvamento fuimos muy felicitados por el numeroso público que presenciaba la escena. En la labor nos secundó también el soldado Raimundo Alonso, que salvó a la señorita y a varias niñas con ayuda del soldado Soroa.
LA CORRIENTE ELECTRICA
A las ocho y media de la mañana una cuadrilla de obreros de la Havana Electric desconectó los alambres de las calles Zulueta y Monserrate, que dan fluido a los tranvías, quedando por tanto interrumpido el servicio.
LAS AUTORIDADES
Encontrábanse en los alrededores, cuidando del orden y brindando cooperación a los bomberos, dando instrucciones a la policía para evitar la aglomeración e imprudencias del público, el teniente Feliciano Sánchez, ayudante del Jefe de Policía, el capitán Regueira, Jefe del Distrito, el capitán Núñez, el Jefe de la Sección de Tráfico y el teniente Díaz Infante de la Sección de Expertos.
AUTORIDADES SANITARIAS
El doctor Sánchez Curbelo, delegado de los Cuerpos de Bomberos y médico de la Cruz Roja, acompañado de varios soldados de la Cruz Roja, comenzaron desde su llegada a trabajar activamente.
EL TEATRO
El teatro Campoamor que ha sufrido muy pocos desperfectos por virtud del siniestro está tasado en $4.000.000.
DESAPARECIO LA BIBLIOTECA
La biblioteca del Centro Asturiano, que tenía más de cinco mil obras escogidas, quedó totalmente destruida.
UNA PELÍCULA DEL GOBIERNO AMERICANO
No solamente el fuego destruyó la película “La Novia del Aviador”, propiedad de los empresarios señores Santos y Artigas, que estaba valorada en más de $5.000, sino que también las llamas consumieron una película que anteayer entregó a la Universal Films Company el capitán del Ejército inglés Mr. Alfred J. Rose (M. C. – domiciliado accidentalmente en Villegas 58 y que próximamente se incorporará a las tropas inglesas que están en campaña).
La película se titulaba “Over the top to victory” o “Americanos contra alemanes”, no solo daba una viva idea de la labor del ejército de los Estados Unidos en campaña, sino que representaba infinidad de escenas interesantísimas de la guerra.
Estaba dedicada por el gobierno americano para hacer propaganda en favor de la guerra. Su confección duró más de un año, después de dificultosos trabajos, pues la mayor parte de sus cuadros eran copiados de la realidad en el frente occidental. Su costo era de $7.000.
El cuadro anunciador de la compañía de películas no sufrió daño alguno. Aún se lee el programa de hoy: primera, Celos que matan; segunda, El reo número 1432; tercera, La novia del aviador. Para mañana, La sortija fatal.
EL HILO DIRECTO DEL “DIARIO” QUEMADO
Nuestro servicio cablegráfico quedó interrumpido, a causa de haberse quemado el hilo directo que teníamos establecido con la Prensa Asociada. Esta, sin embargo, nos envió el servicio directamente a las oficinas de la Western Union.
LA JUNTA DE LA ASOCIACIÓN DE REPORTERS
La Asociación de Reporteros de la Habana tenía anunciada una Junta general extraordinaria para el domingo próximo, en los salones del Centro Asturiano, junta que ha sido suspendida hasta que se designe el lugar en que se ha de efectuar.
EL PRIMER AVISO
El vigilante de la Policía Nacional número 1401, Avelino Alvarez, que se encontraba a las siete y cuarenta y cinco minutos de servicio en el Parque Central, en el costado que da a Zulueta, advirtió una gran cantidad de humo denso y negro que salía del centro de la manzana ocupada por el Centro Asturiano, e inmediatamente vió a un individuo que corría gritando: ¡Fuego! ¡Fuego!
Por la caja telefónica situada en un poste de dicho parque el policía Alvarez avisó a la Tercera Estación y a los cuarteles de bomberos.
ACTUACION DE LA POLICIA
El teniente de la Policía señor Bartolo Garriga, que se halla en funciones de Capitán de la tercera demarcación, tan pronto recibió el aviso del vigilante Alvarez, se personó en el edificio que ya comenzaba a ser envuelto por las llamas, y con auxilio de toda la reserva y hasta de los vigilantes francos de servicio procedió a desalojar, hasta donde le fué posible, los distintos departamentos del Centro Asturiano, establecimientos y Caja de Ahorros.
El pueblo y los bomberos continuaron después esa labor, procediendo todos eficazmente.
En la peletería “La Exposición”, situada en la Manzana de Gómez, esquina de Zulueta y San Rafael, el teniente Garriga se constituyó, iniciando las primeras diligencias en averiguación de las causas que produjeron el siniestro.
EL JUZGADO
El Juzgado se constituyó en el Departamento de la Cuban Star Line, en la Manzana de Gómez, y lo constituían el Juez Ldo. Portela, el escribano Reyes Gavilán y los oficiales González Ramos, Tamayo y Morales.
LIBERATO SOBRINO Y SOBRINO
Fué el primer testigo a quien el teniente Garriga le tomó declaración. Era empleado del Departamento de Películas del teatro Campoamor.
Dijo que aproximadamente de siete y media a ocho de la mañana se encontraba en el Departamento de Películas, que estaba situado continuo a la Caja de Ahorros del Centro Asturiano, y que, cuando más entretenido se hallaba, sintió una explosión y al volver la cara vió que un escaparate donde se guardaban películas y que estaba perfectamente cerrado, se abría violentamente y caía, saliendo del lugar donde estaba situado gran cantidad de humo y llamas; que no tuvo tiempo de dominar el fuego, dando voces de alarma.
Ignora cómo pudo producirse el incendio pero cree que lo produjera el contacto de los alambres de la luz eléctrica.
DOS EXPERTOS DE POLICÍA
Los expertos de la Policía Nacional, señores Aguabella y Octavio Valdés que acudieron en el primer momento al edificio incendiado, dicen que el fuego fué tan voraz que en menos de quince minutos envolvió toda la estructura que comprende la manzana circunscrita por las calles de Monserrate, San Rafael, Zulueta y San José.
Prestaron valiosos servicios al teniente Garriga y al Juzgado en la investigación sobre el suceso.
EDUARDO GONZALEZ BOVES
Es conserje del teatro Campoamor. Cuando se dio la alarma de incendio se encontraba baldeando el expresado coliseo. Vió que el fuego se había iniciado en el Departamento de Películas, situado al lado de la Caja de Ahorros. No sabe cuál fué el origen.
ALFREDO ARRUQUITO REAL
Es natural de México, empleado como tramoyista en Campoamor. Dijo a la policía que “el incendio se inició por el Departamento ocupado por la Caja de Ahorros del Centro Asturiano”. Ignora cómo aquél se produjo.
DON RAMON FERNANDEZ LLANO
Presidente del Centro Asturiano de la Habana. Manifestó a la policía que cuando comenzó el fuego se hallaba en la casa de salud “Covadonga”, constituyéndose en el edificio social en los momentos en que el voraz elemento lo envolvía por todos lados. También ignora cuál o cuáles hayan sido las causas que provocaron la conflagración.
TERMINA LA POLICIA
El teniente Garriga, después de tomarle declaración al señor Fernández Llano entregó el acta levantada al señor juez de Instrucción de la Sección Segunda.
DON SEGUNDO ARGUELLES Y FERNANDEZ
Propietario del restaurante y café El Casino, que estaba situado al fondo del Departamento de la Caja de Ahorros del Centro Asturiano, en el ángulo formado por las calles de Monserrate y San Rafael. Desconoce todo lo relativo a las causas que produjeron el incendio.
Cuando éste se inició se hallaba en su domicilio, Luz, número 3, en la Víbora y recibió un aviso telefónico de su hermano, Rogelio, copropietario del establecimiento, manifestándole que se había quemado la casa.
Calcula los daños en unos $25.000. No tenía asegurado su comercio. El señor Arguelles agregó, que su hermano Rogelio estaba con la dependencia arreglando las mesas y sillas del establecimiento y que cuando le dijeron que había fuego en la manzana dijo ¡Aquí no llega! A los cinco minutos tuvo que salir corriendo de la casa dejando el saco y el sombrero, pues las llamas no le dieron tiempo a nada.
EL JEFE DE LA POLICIA SECRETA
El Jefe de la Policía Secreta, señor José Llanusa y Ramón fué llamado ayer tarde por el señor Juez instructor de la causa, ordenando sólo que con la mayor rapidez posible procediera a realizar una investigación acerca de los hechos ocurridos.
Los detectives señores Gregorio Suárez y Víctor Romero comenzaron a actuar enseguida. El subinspector señor Víctor Romero procedió al arresto y presentación en el Juzgado de los señores Luis Alvarez y Rodríguez Maribona, Cajero de la Caja de Ahorros.
LUIS CORRAL
Vicepresidente de la Caja de Ahorro en funciones de Presidente, ignora cómo se produjo el incendio.
EL CORONEL SANGUILY
El coronel señor Julio Sanguily, Jefe de la Policía Nacional, también se presentó ayer a declarar en el Juzgado de la Sección Segunda, manifestando que cuando llegó al frente del edificio del Centro Asturiano, ya éste ardía por todos lados.
FALTO EL AGUA
Más de veinte minutos las bombas estuvieron sin funcionar por faltar el agua en las cajas situadas alrededor de la manzana incendiada. Esa deficiencia contribuyó a que las llamas actuaran con más rapidez.
LUIS ALVAREZ Y RODRIGUEZ MARIBONA
Cajero del Departamento de la Caja de Ahorros de los Socios del Centro Asturiano. Refirió que se encontraba en su oficina atendiendo a ocupaciones y que al sentir las voces que daban de ¡Fuego! y notar que salía humo por entre una reja que divide el Departamento de Ahorros con el depósito de las películas, atendió antes que nada a guardar en la Caja los documentos y valores que de la misma se habían extraído, cerrándola completamente.
No sabe el origen del siniestro, pues después de haber guardado los valores y documentos se fué a la vía pública en compañía de los demás empleados de la Caja, por temor a las llamas.
ROGELIO ARGUELLES Y FERNANDEZ
copropietario del café El Casino manifestó al Juzgado que aproximadamente a las ocho de la mañana de ayer se encontraba en el establecimiento tomando café, cuando sintió pitos de auxilio que creyó los motivaba algún ataja. Poco después sintió el ruido de varios explosiones que partían del lugar donde está situada la Caja de Ahorros y el Departamento de Películas, sin poder precisar cómo ocurriera el siniestro.
LAS BOMBAS
Cuatro bombas automóviles de los cuarteles de Magoon y Corrales, estuvieron refrescando los escombros hasta una hora avanzada de la tarde de ayer. Estaban situadas en las tomas de agua de Teniente Rey y Zulueta, Bernaza y Obrapía, Neptuno y Zulueta y Zulueta y San José.
ALEJANDRO KENT
Empresario del teatro Campoamor y gerente de la Universal Film Co. Ignora cómo se Inició la conflagración. Se dirigía al teatro en un automóvil por el Malecón, cuando le dieron la noticia de que estaba ardiendo el edificio. No puede precisar los perjuicios sufridos.
BERNARDO LICHITIG
Gerente de la Universal Film Company. Residía con su esposa en una habitación de los entresuelos del teatro. Un criado le dió el aviso de que había fuego en la manzana, no dándole tiempo a salir por la escalera, pues las llamas se precipitaban por ella con gran incremento. Los bomberos lo sacaron a él y a su esposa por una ventana, que da al Parque Central.
Ignora a cuánto ascienden las pérdidas así como las compañías aseguradoras, pues la oficina principal establecida en los Estados Unidos es la que conoce esos detalles.
Agregó, por último, que no sintió ninguna explosión, dudando que la hubiera, puesto que la bóveda, cuya llave guarda él, donde se conservan las películas, está hecha a prueba de fuego.
MANUEL GONZALEZ PEREZ
Empleado del teatro Campoamor, vecino de la Víbora. Duerme en el sótano de dicho teatro. Dijo que se levantó a las ocho de la mañana y al dirigirse al interior del teatro vió llamas que partían de la pared medianera de la Caja de Ahorros y el depósito de películas, y dirigiéndose a ese lugar en compañía de un albañil comenzó a echar unos cubos de agua, creyendo que el suceso no tuviera importancia, pero después las llamas le hicieron salir a la calle, viendo entonces que todo el edificio ardía; que el público que ya presenciaba el terrible espectáculo decía que el incendio había comenzado por el ángulo de Monserrate y San José, aunque otras personas manifestaban que observaron que las llamas salían también por el ángulo de San José y Zulueta.
TESTIGO CITADO
El señor Juez de Instrucción de la Sección Segunda libró ayer tarde un mandamiento a la policía para que proceda a citar urgentemente al testigo señor Germán López, que al practicar una inspección el Juzgado por los alrededores del siniestro parece que dijo que había llegado en los primeros momentos a presenciar el fuego, dándose cuenta que llamas salían desde el primer momento, por distintos lugares del edificio.
ALFREDO RUBALCABA
Tramoyista del teatro Campoamor. Sintió toques de auxilio cuando se hallaba en la ferretería de Monserrate y O’Reilly.
Corrió hacia el teatro y vió que las llamas partían de la Caja de Ahorros del Centro Asturiano. Con los extinguidores trató de localizar el fuego, pero al ver que sus esfuerzos resultaban infructuosos, tiró la puerta de hierro, incomunicando el teatro con el resto del edificio, así como soltó el telón de amianto, evitando que el coliseo sufriera daño.
Que el fuego se inició entre la Caja de Ahorros y las oficinas de la Universal Film Co.
CAPITAN BARTOLO GARRIGA
Este funcionario de la Policía Nacional manifestó al Juzgado que llegó en los primeros momentos al lugar del siniestro, y que cree que el fuego fué intencional por la rapidez con que se manifestó por todos los costados de la manzana.
ERNESTO PELLICER
Contador del Teatro Campoamor. Que el fuego se Inició entre el Departamento ocupado por la Caja de Ahorros y las Oficinas de la Universal Films.
OTROS TESTIGOS
También prestaron declaración arte el señor Juez de Instrucción los señores Ildefonso Mila, agente de la Policía Judicial; Fernando Bule Administrador de la Universal Films Co.; Manuel Martinez, carpintero de la Manzana de Gómez; Medardo Martínez, también carpintero: Vicente Octavio Valdés, detective Amador Prío Rivas, Melchor Rubio, empleado de la Caja de Ahorros; Aqolles Morera, electricista del teatro y Esteban Pérez, acomodador del coliseo.
LOS SEGUROS
El edificio, que pertenecía al Centro Asturiano, aparece asegurado en un total de 500 mil pesos y los muebles en 40 mil, distribuidos en las siguientes compañías:
Unión Hispano Americana, 70 mil pesos; La Mercantil, 80 mil pesos; La Comercial Unión, 70 mil pesos; La Norwich Unión, 35 mil pesos; la North British Mercantiles, 70 mil; La Royal Exchange, 55 mil; Le Royal Insurance Co. 30 mil; la London Lancashire, 30 mil; la Law Union Beck, 20 mil; la Northern Ass., 10 mil; la Atlas, 10 mil y Sun Insurance, 10 mil y el mobiliario y enseres del teatro Campoamor en la Royal Exchange, por diez mil pesos.
ORDEN DE ARRESTO
El Juzgado libró una orden a la Policía Secreta, para que con urgencia procediera al arresto de los empleados de la Caja de Ahorros, señores Esteban Alvarez, Venancio Fernández, Eduardo González, Alejandro Uz Menéndez y Melchor Rubio.
DETENCION DEL CAJERO
El doctor Portela, Juez de Instrucción de la Sección Segunda, en las primeras horas de la noche de ayer, instruyó de cargos al Cajero de la Caja de Ahorros de los socios del Centro Asturiano, señor Luis Alvarez y Rodríguez Maribona, decretando inmediatamente su detención provisional.
El subinspector Víctor Romero condujo al señor Alvarez hasta el Vivac municipal.
CUSTODIA DE LA BOVEDA
La Policía Nacional, cumpliendo un mandamiento del Juzgado, procedió ayer tarde a sellar la bóveda de la Caja de Ahorros de los socios del Centro Asturiano. Además, se ha establecido una guardia permanente para custodiar dicha bóveda.
INSPECCION Y REGISTRO
Hoy, tan pronto preste declaración el Jefe del Cuerpo de Bomberos, señor Mayato, el Juzgado, acompañado del Fiscal, señor Rojas, procederá a practicar una inspección ocular en el lugar del siniestro y al mismo tiempo un registro y examen de la documentación y libros de la Caja.
UN QUEMADO GRAVE
Bernardo García, conserje del Centro, recibió múltiples quemaduras de carácter grave, haciendo su ingreso en la Casa de Salud Covadonga, para atender a su curación.
LAS NIÑAS SALVADAS
Al final del acta levantada por la Policía se consigna el nombre de tres de las niñas que fueron salvadas heroicamente por Segundo Hernández y José Gardés. Ellas son: María Alvarez, vecina de Santa Emilia y San Benigno; Hilda Fortuni, domiciliada en Villegas 58, y Josefina Núñez de Baratillo número 7.
Una de las profesoras salvadas por los citados Hernández y Gardos es la señorita Georgina Hiráldez, residente en Amistad número 39.
UNA CARTA DE LA SEÑORITA HIRALDEZ
La señorita Georgina Hiraldez, profesora del Centro Asturiano, nos ha enviado para su publicación la siguiente carta:
Habana. Octubre 24 de 1918. Señor Director del periódico el DIARIO DE LA MARINA.
Ciudad. Muy señor mío: Ruego a usted inserte en el periódico de su digna dirección las presentes líneas relacionadas con el Incendio ocurrido esta mañana en el edificio ocupado por el Centro Asturiano y Teatro Campoamor.
El objeto de los presentes renglones es hacer constar que mi salvación, como la de mis alumnas, no se debió ni poco ni mucho a los bomberos ni a la Policía, pues, los primeros, a pesar de la corta distancia en que se encuentra el Cuartel “Magoon”, no llegaron con toda la rapidez que el caso requería, y los segundos sí llegaron a tiempo, pero fué para estorbar, para importunar a varios bravos y abnegados ciudadanos a que salvaran nuestras vidas, pues lo primero que hizo o trató de hacer la Policía fué no dejar que aquel grupo de seis ciudadanos, formado por cuatro paisanos y dos bravos soldados de nuestro pundonoroso Ejército, que exponían sus vidas por salvar las nuestras, que aquellos seis héroes pudieran realizar su noble empeño.
En cuanto al agua, brillaba por su ausencia. Los bomberos no solamente no trabajaron con toda prontitud, sino que cuando empezaron a hacer algo vió todo el mundo que las escaleras se partían, que no existían bolsas ni cestos con que poder recoger a las personas que se lanzaran al pavimento, y en resumen, que no había todos los elementos que se requieren en estos casos para efectuar el salvamento de las personas que se encuentran en peligro.
Nuestro agradecimiento única y exclusivamente será para los individuos a que antes me he referido.
Es muy cierto lo que manifiestan todos los periódicos de esta ciudad, al relatar el suceso palpitante de actualidad sobre lo ocurrido esta mañana en el Centro Asturiano, y aún se podrían añadir más detalles que pudiesen demostrar la poca eficacia y la inexperiencia de los Cuerpos de Policía y Bomberos.
De ese grupo valeroso solamente recuerdo los nombres de dos de ellos, del paisano Segundo Hernández y Ponce y el del soldado Soroa, a los cuales, y en unión de los otros cuatro, les doy las más expresivas y sinceras gracias, en mi nombre y en el de mis discípulas.
Señor Director, con gracias anticipadas, queda de usted su affma. y s. s.
GEORGINA HIRALDEZ, Profesora de Taquigrafía-Mecanografía del Centro Asturiano. S|c Amistad 39, altos.
Con la publicación de esta carta queda complacida la señorita Georgina Hiráldez. No podíamos negarnos a darle publicidad por tratarse de una expresión de gratitud a varias personas.
Pero no estamos de completo acuerdo con los cargos harto severos que formula la señorita Hiráldez contra los cuerpos de Policía y Bomberos. Si bien es verdad que hubo deficiencia en la sofocación del incendio, no es menos cierto que esta deficiencia no se debió a los policías y bomberos en particular, los cuales han hecho cuanto han podido y si no pudieron más, debióse a la falta de elementos y a la confusión que, como es natural, se produjo a consecuencia de lo rápido del siniestro.
ORDEN CUMPLIDA
Cumpliendo orden del señor juez de instrucción el subinspector Víctor Romero y el detective José Izquierdo, detuvieron a los empleados de la Caja de Ahorros señores Eduardo González Boves, vecino de Animas 22; Esteban Alvarez Pastor, de Manrique 166; Alejandro Huz y Menéndez, de Villegas 93 y a Venancio Fernández, de Obispo 2. Todos ingresaron en el vivac.
REUNION DE LA DIRECTIVA
Anoche, a las ocho y media, en el pabellón Vicente Fernández Riaño y en el local que ocupa la Dirección Facultativa de la Casa de Salud Covadonga, se reunió la Junta Directiva del Centro Asturiano.
Presidió el licenciado señor Ramón Fernández Llano, acompañado de los señores Antonio Suárez y Suárez y Severo Redondo Vega, Vicepresidentes primero y segundo, respectivamente del Centro Asturiano.
También asistieron los Presidentes de las Secciones de Intereses Materiales, Instrucción, Propaganda, Asistencia Sanitaria, Recreo y Adorno e Inmigración, señores Ramón Infiesta, Segundo Pola, Enrique Cima, Julio A. Arcos, Celestino Carreño y José Cuenco, respectivamente, y todos los demás vocales que se encuentran en la Habana.
Asimismo estaban presentes en esta reunión los señores Director y Vicedirector de la Casa de salud Covadonga, señores Agustín Varona y José Presno, y los ex-presidentes del Centro y Vocales natos señores José Inclán Galán, Maximino Fernandez Sanfeliz, Vicente Fernández Riaño y Maximino Fernández y González.
Actuó de secretario el venerable señor Rafael García Marqués, con el oficial primero de la Secretaría del Centro señor Martín del Torno.
El objeto de la reunión fué el de dar a conocer las comunicaciones recibidas, de varias entidades ofreciendo sus locales y poniéndose a disposición del Centro Asturiano así como también los recursos que necesitasen, cuyas entidades son las siguientes:
Centro Gallego, Asociación de Dependientes, Casino Español de la Habana, Colonia Española de Cuba, Centro Balear, Centro Catalán, Comercial Unión, North British and Mercantile Compañía Internacional de Seguros, Banco Español de la Isla de Cuba, Centro Castellano, Banco Internacional de Cuba, “Diario Español”, Círculo Mexicano y don Manuel Llerandi.
Estando reunida la Junta Directiva del Centro Asturiano llegó a visitarles la Junta Directiva en pleno de la Asociación de Dependientes para ratificarles el ofrecimiento hecho por escrito, atención que la Junta Directiva del Centro Asturiano agradeció profundamente, reciprocándolos el Presidente del Centro Asturiano sus ofrecimientos.
En dicha reunión se dió lectura a telegramas que desde Cienfuegos, dirigieron los señores Juan G. Pumariega, Manuel Alvarez y Manuel Solís, lamentando el siniestro. Se dió cuenta de una moción presentada por el socio señor Manuel Pérez, que quedó para estudio.
Se nombró una Comisión Ejecutiva que formarán los señores Presidente General, Vicepresidentes primero y segundo, los expresidentes del Centro y Vocales natos y los Presidentes de las Secciones del Centro, para que determinen lo que haya lugar respecto al local en el que hayan de instalarse, provisionalmente las oficinas del Centro, reorganización y reconstrucción del Archivo social y todo lo demás que esté relacionado con el siniestro.
Se acordó también transferir la Junta General que debía celebrarse el domingo para otra fecha.
Se vió con agrado el ofrecimiento hecho por el ex-Presidente del Centro señor Maximino Fernández y González poniéndose a disposición de la Sociedad para cualquier misión que se le confíe.
Por último se acordó dirigir a los socios del Centro Asturiano un manifiesto haciéndoles saber que la sociedad sigue su marcha y que el siniestro no alterará su buen funcionamiento con el mismo entusiasmo que han tenido siempre los asturianos.
PARA EL NUEVO ARCHIVO
El Secretario de la Sección de Recreo y Adorno, señor Isidro Pruneda, ha entregado al Secretario General del Centro Asturiano un ejemplar de la “Historia Social”, memorias del Centro hasta 1919 y otros documentos de gran importancia para que con ellos puedan reconstruir el archivo social.
Bibliografía y notas
- “Frente a las ruinas del Centro Asturiano”. Diario de la Marina. Año LXXXVI, núm. 298, 25 de octubre 1918, pp. 1, 3, 7.
- González Curquejo, A. “El Centro Asturiano”. Revista Ilustrada Cuba y América, vol. XI, no. 1, May 1903, pp. 3–27.
- Personalidades y negocios de la Habana
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