
El prestigio de una firma. Con el nombre de La Noble Habana fue fundada esta casa hacia 1879 gozando siempre de ilimitado crédito en el público, por la seriedad de todas sus transacciones comerciales y la solvencia moral y material de sus propietarios.
Supieron estos siempre mantener el prestigio de La Noble Habana ofreciendo productos de insuperable calidad y precios al alcance de todas las fortunas.
En 30 de enero de 1912 la sociedad, que giraba bajo la razón de Juan González y Compañía, quedó disuelta, y para continuar sus negocios de peletería en el establecimiento “La Noble Habana”, se constituyó con la denominación de Juan González y Compañía, una nueva que se hizo cargo de todos los créditos activos y pasivos de la extinguida, siendo sus únicos gerentes con uso de la firma social, los señores don Juan González Campa y don Manuel Alonso Llerandi.1
Por escritura otorgada con fecha 17 de enero 19182 quedó disuelta la sociedad mercantil regular colectiva que giraba bajo la razón de Robledano y Alonso y dedicada a la explotación del establecimiento de peletería, sombrerería y artículos de viaje, titulado “La Noble Habana”.
Se adjudican en esta ocasión todas sus pertenencias, con sus créditos activos y pasivos, al señor Manuel Alonso, socio de la disuelta, y en cuyo establecimiento, situado en la Calzada de Belascoaín número 63, continuará los mismos negocios bajo su solo nombre.
Hasta el año de 1922, en que se organizó la Sociedad de M. Alonso y Compañía, La Noble Habana estuvo situada en el primitivo local de Belascoaín 63 hasta que el espacioso local que después ocupó, fuera adquirido por el señor Manuel Alonso, para fabricar el Palacio de La Noble Habana.

En los pisos altos del establecimiento, veinte confortables y lujosos apartamentos para familias dan idea de la capacidad y de la importancia del edificio, cuya fotografía ofrecemos en esta publicación.
En el mes de septiembre de 1928 fué disuelta la Sociedad de M. Alonso y Cía. pasando todo el activo de ese establecimiento a la propiedad del señor Bernardo Alonso Llerandi, antiguo gerente de la extinguida Sociedad y uno de sus miembros más distinguidos y entusiastas.
Se especializaba la casa en la venta de “muestrarios de calzado”, dando a los clientes con este sistema la oportunidad única de adquirir mercancías de la más alta calidad a precios que positivamente no tenían competencia en el mercado de la capital.
En calzado fino tenía siempre esta casa los últimos modelos, de la más acabada mano de obra y fina presentación. Para la estación veraniega de 1929 planeaban ofrecer una colección de modelos elegantísimos, que, por su corte, su esmerada confección y la alta calidad de su material, se esperaba que llamaran poderosamente la atención.
El Departamento de Equipajes, uno de los más amplios de la Habana, tenía siempre en existencia el más variado surtido de artículos para viajes, tanto nacionales como extranjeros.

Se debe de destacar la personalidad del señor Bernardo Alonso comerciante que fue conocidísimo en esta plaza y vinculado al país por un esfuerzo perseverante e inteligente, haciendo con ello un acto de merecida justicia.
Para amparar el rótulo del establecimiento denominado “La Noble Habana” y distinguirlo en el giro de almacén de abanicos, sombrillas, paraguas, equipajes, peletería y sombrerería presentó M. ALonso y Compañía S. L. con sede en la calle General M. Suárez3 169, demanda el 26 de agosto de 1936.4
Bibliografía y notas
- “Sociedades y Empresas”. Diario de la Marina. Año LXXIII, núm. 52, 29 de febrero de 1912, p. 8 ↩︎
- “Circulares Comerciales. Robledano y Alonso”. Diario de la Marina. Año LXXXVI, núm. 30, 5 de febrero de 1918, p. 8 ↩︎
- La calle General Manuel Suárez se encuentra entre Zenea y Mazón barrio de San Miguel. Véase “Revisión total de los nombres de las calles de la Habana. 1938-1940”. por Roig de Leuchsenring (N. del E.) ↩︎
- “La Noble Habana”. Boletín Oficial de Marcas y Patentes. Secretaría de Comercio. Año XXX, núm. 3, Septiembre 1936. p. 125 ↩︎
- Diario de la Marina, 1929
- Personalidades y negocios de la Habana
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