
Entre los miembros del poder legislativo de la república se destacaba Manuel García Herrera, propietario del central “San Ignacio” ubicado en el término municipal de Agramonte y representante a la cámara por esta municipalidad.
Fue García Herrera el primer representante que Agramonte eligió de forma directa y decisiva para que representara sus intereses en el Congreso.
El señor García Herrera aceptó la postulación que en su boleta le ofreció el Partido Liberal.
Por su trato cordial y afectuoso y por su actuación siempre correcta y caballerosa García Herrera alcanzó la más alta estimación de todas las clases de la municipalidad.






