
En el año de 1913 el señor Edwin W. Miles fundó la casa que llevaba su nombre, y que, paulatinamente con la videncia de los negocios que tuvo siempre aquel señor, se levantó airosamente y ha consiguió escalar uno de los principales puestos entre las casas dedicadas a negocios similares.
Empezó el señor Edwin W. Miles Wiltshire vendiendo en la Habana los utilísimos protectores Woodworth para las gomas de automóviles, con los que se evitaban los siempre peligrosos patinazos y ponches.
Después, y en la calle de Manrique número 90, estableció un taller de vulcanización de gomas, con expertos de la fábrica.

Y por último, y siempre de progreso en progreso, el señor Miles establecióse en Prado, 7, en donde, tenía desde hacía años instalada la casa, habiendo adquirido después, hacia 1918, el local de Prado, 13, esquina a Genios. En esta casa se hallaba el salón exposición y el escritorio.
Los negocios a que se dedicaba la casa eran, importación de automóviles y accesorios; y vulcanización invisible de cámaras y gomas, por procedimiento inglés, única casa en Cuba que en aquella época empleaba este sistema que daba inmejorables resultados.

Representó la casa Edwin W. Miles los automóviles “Paige”, “Scripps-Booth” y “Ockland”, todos muy conocidos en Cuba y muy acreditados.
Una máquina “Ockland” obtuvo una copa en las carreras de automóviles celebradas en el Hipódromo, a beneficio del taller “Marianita Seva” y “Asilo Truffin”.
Era el señor Miles distribuidor general de la fábrica de bocinas eléctricas “Klaxon”, americanas. Además, contaba siempre la casa con una gran existencia de piezas de repuesto para automóviles.

En Prado, 13, ya hemos dicho que se hallaban situados el escritorio, el departamento de ventas y el salón de exposición. En Prado, 7, había un almacén de depósito y estación de servicio.
Algo más, muy útil y práctico y que prestaba grandes servicios en fincas e ingenios, representaba en Cuba el señor Edwin W. Miles el aparato, planta económica, llamada “Unilectric”.
Esta era una planta que no tan solamente producía un alumbrado perfecto sino que tenía, además, la ventaja de poder instalarse en cualquier lugar sin peligro de explosión ni de incendio. La “Unilectric” era la única de 110 volts que podía destinarse al servicio doméstico pues las competidoras eran insuficientes al producir solamente una fuerza motriz de 32 volts.
En el hogar, un ventilador, una bomba de agua, una máquina de coser, una cocina, una plancha eléctrica, etc. podían utilizarse en el acto y con gran facilidad debido al “Unilectric”.
De ahí que en el campo especialmente, en fincas, ingenios, etc., el uso del “Unilectric” se extendió considerablemente gracias a los grandes servicios que prestaba y a la facilidad con que se manejaba sin peligro de ningún género.

El capital de la casa Edwin W. Miles era de $80.000 y la importación de la misma se eleva a la cantidad de $133.000 anuales.
El señor Edwin W. Miles fue presidente de la Cámara del Comercio de Automóviles de Cuba para el período de 1922 a 1926. Le reemplazó Francisco Plá.
Falleció Leonar G. Miles Wiltshire, hermano de Edwin, en la Habana y recibió cristiana sepultura el 10 de agosto de 1939 en el cementerio de Colón.
Bibliografía y notas
- “Edwin W. Miles importador de automóviles y accesorios”. Diario de la Marina. 1918.
- “Desmentido”. Diario de la Marina. Año LXXXII, núm. 105, 16 de abril 1914, p. 11.
- “Scripps-Booth”. Diario de la Marina. Año LXXXIII, núm. 308, 4 de noviembre 1915, p. 8.
- “Las elecciones de la Cámara del Comercio de Automóviles”. Diario de la Marina. Año XCIV, núm. 198, 18 de julio de 1926, p. 33.
- “Leonar G. Miles Wiltshire”. Diario de la Marina. Año CVII, núm. 190, 10 de agosto de 1939, p. 11.
- Personalidades y negocios de la Habana
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