
La Farmacia Cosmopolita de Cienfuegos. Entre las personalidades de mayor iniciativa que existían en Cienfuegos, figuraba el Lcdo. Manuel R. Gatell, quien en poco tiempo devino un factor importantísimo de aquella sociedad, no sólo en el orden comercial sino también en el político y social.
Hijo de Puerto Rico, salió de aquel país huyendo de la mano de hierro que en él pusieron los americanos después que lo hicieron su botín de guerra y se estableció en los Estados Unidos, en Detroit, desempeñando allí el Consulado de las Repúblicas Unidas de Nicaragua, Salvador y Honduras, parando después en Cienfuegos.
En esta ciudad adquirió la droguería Cosmopolita, de la firma G. Bluhme y Compañía, estableciéndose definitivamente en la Perla del Sur. Hombre de gran actividad y de carácter atrayente, pronto se relacionó con elementos valiosos y populares de la ciudad, obteniendo la satisfacción de ser elegido Concejal de aquel Ayuntamiento en las primeras elecciones que se efectuaron después de haber establecido allí su residencia.
En ese puesto de confianza prestó excelentes servicios como Presidente de la Sección de Ornato y Policía y de la Junta de Amillaramiento y como Alcalde interino por sustitución reglamentaria.

El señor Gatell era, además, Secretario de la Asociación Médico Farmacéutico Dental, Farmacéutico del Cuerpo de Bomberos, Presidente de la Sección de Recreo y Adorno del Centro de Dependientes, Presidente de la Asociación benéfica masónica y Tesorero del Partido Republicano, y en todos esos cargos puso de relieve sus sanas energías y fecundas iniciativas.
En su propio negocio, ó sea en la farmacia y droguería Cosmopolita, era natural que esas energías se desarrollasen con más vuelo, habiendo llegado á colocarla á una envidiable altura. Sus conocimientos profesionales, su labor tenaz y celosa hicieron de la “Cosmopolita” un establecimiento de primer orden.
Puede decirse, sin exageración, que la droguería “Cosmopolita” no tenía mucho que envidiar á las grandes droguerías de la capital, salvando siempre el concepto de relatividad inherente á todo lo humano.
Hay en su vida un rasgo que revela un gran valor cívico. Afiliado al Partido federal de Puerto Rico, fué designado por unanimidad como candidato para el honroso cargo de Diputado ante el Gobierno de Washington. Era un puesto muy codiciado, porque daba, sin duda, gloria y provecho, honor é influencia, al que lo obtuviera.
Seguro del éxito, renunció á la elección y gestionó con energía la abstención absoluta de su partido, cuando se convenció de que el Gobierno de la Isla trataba de mixtificar el sufragio. No quiso —ni aún para su provecho— autorizar con su nombre aquella ilegalidad electoral.
Hombres como Gatell merecen siempre la estimación pública, porque son útiles, y en las sociedades modernas son preferibles los hombres de acción á los genios. Si bien es verdad que Gatell reunía la buona dualitá de que habla Lombroso: talento y carácter. Rara avis en la raza.
Fallecimiento de Manuel R. Gatell.1
Fallecimiento. (Por telégrafo) Cienfuegos, 23 de febrero de 1915. Ha dejado de existir el señor Manuel R. Gatell, Consejero Provincial. El fallecimiento ha causado sentido duelo en esta sociedad. El cadáver de Gatell será tendido en capilla ardiente en el Ayuntamiento.
Farmacia La Cosmopolita en 1920.2
En la magnífica casa que actualmente ocupan los Juzgados de Primera Instancia, Instrucción y Correccional, en la cual habitó la prestigiosa y culta sociedad Liceo, fundaron en el año 1891 los Sres, Guillermo Cacho y Bonet, Doctor en Medicina y el Dr. Guillermo Bluhme, la Droguería La Cosmopolita, primer almacén de drogas que hubo en Cienfuegos.
Como socio industrial y regente del establecimiento figuró el Dr. D. Rafael Cacho y Bonet. Debido a la necesidad de hacer reparaciones en el mencionado local, los Sres. Cacho y Bluhme trasladaron su almacén de drogas a la calle de San Carlos número 111 siempre con el nombre de La Cosmopolita.
Por fallecimiento del Sr. Bluhme y disolución de la sociedad adquirió la casa el Lcdo. Manuel R. Gatell, ex Gobernador que fué de la provincia de Santa Clara, el cual unió al almacén la botica para el despacho de fórmulas, consiguiendo un verdadero éxito al extremo de que la farmacia y droguería La Cosmopolita ocupó entre sus colegas el puesto de preferencia.

Hoy es dueño de tan importante casa el Dr. Regino de la Arena y Triay, que la adquirió por compra a los herederos del Lcdo. Manuel R. Gatell, en el año de 19043.
El Dr. Arena, muy competente y de gran actividad, al hacerse cargo de la casa de referencia, hizo en ella modificaciones de verdadera importancia, entre ellas, la construcción de un armatoste tan sólido y de valor efectivo, como rico en belleza artística.
La droguería y farmacia La Cosmopolita es el establecimiento que ofrece a los transeúntes más bonita vista. Ocupa un magnífico edificio de dos pisos en el lugar más céntrico de la ciudad, San Carlos entre D’Clouet y Hourruitiner.
Debido a la expansión de los negocios, el Dr. Arena se ha visto precisado a tomar el local contiguo a su casa, situado en las calles de De Clouet y San Carlos. En la farmacia y droguería La Cosmopolita tienen ocupación muchos empleados de ambos sexos.
La droguería La Cosmopolita no sólo vende a casi todas las farmacias de la localidad, sino que ha extendido sus negocios a todo el territorio de la República.
Leer más: Farmacia La Cosmopolita propiedad de Regino de la Arena
Bibliografía y notas
- “La droguería Cosmopolita y su dueño”. Revista El Fígaro. 1904, p. 448.
- Personalidades y negocios de las Villas
- Moran. “Fallecimiento”. Diario de la Marina. Año LXXXIII, núm. 55, 24 de febrero de 1915, p. 3 ↩︎
- Rousseau, Pablo L., y Pablo Díaz de Villegas. “La Cosmopolita”. Memoria descriptiva, histórica y biográfica de Cienfuegos y las fiestas del primer centenario de la fundación de esta ciudad. 1819-1919. Establecimiento Tipográfico El Siglo XX, 1920, pp. 523, 524. ↩︎
- Probablemente un error tipográfico. Manuel R. Gatell falleció en 1915 (Véase la nota núm. 2). ↩︎
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