
Pons y Compañía S. A. Importadores de calzado. En la esquina de las calles Amargura y Aguiar, en amplio y nuevo edificio de planta baja, cuya superficie era de 500 metros, en el cual se albergaban las oficinas y había las suficientes y cómodas naves para almacenar el género y para embalarlo al remitirlo a los sitios que la demanda señalase, estaba instalada la casa importadora de calzado que giraba en la Habana con la firma social Pons y Cía., S. en C.
Eran gerentes de la casa, una de las principales en el giro, los señores Francisco Pons y Bagur, Francisco Pons y Gimeno y Mateo Cañellas y Borrás.

La casa contaba con buen número de años de existencia y desde sus comienzos sintióse en ella, y en la marcha próspera de sus negocios, la influencia provechosa de una energía y capacidad poco comunes como eran las que poseía Francisco Pons y Bagur.

Este era un nombre sólidamente apreciado en el mercado de la Habana y en toda la lsla. Era natural Francisco Pons y Bagur de la ciudadela de Menorca en las Baleares y casó con la estimada dama María de las Mercedes Gimeno y García oriunda de Valencia en España.1
El señor Pons desde distintos cargos que ejerció con general aplauso puso de manifiesto sus grandes dotes para las más diversas empresas. No es pues de extrañar que la casa comercial que él fundara años atrás viviera siempre en constante progreso y haya llegado a ocupar el puesto que ocupó.
Esas dotes de actividad y probidad que poseía llevaron, como hemos dicho antes, al señor Pons a ocupar delicados puestos.
En el Casino Español, en la Asociación de Beneficencia Balear y, últimamente, en la Asociación de Dependientes del Comercio de la Habana, a cuya presidencia fué llevado en circunstancias difíciles, dejó huellas provechosas de su paso: en la última de las citadas sociedades fue reelecto por un nuevo período presidencial.

Volviendo a la casa Pons y Cía., S, en C., de la que nos ha apartado brevemente una digresión que se imponía, diremos que se dedicaba a la importación de calzado.
Se surtía en los mercados de los Estados Unidos y de España y vendía en la Habana y en toda la lsla.

La especialidad de la casa era el calzado para niños y señoritas, recibiéndolo de marcas acreditadas que se usaban desde fines del siglo XIX. Además de los gerentes, llevaba la casa el señor Bartolomé J. Pons, apoderado general.

En las labores del escritorio los señores Antonio Guiteras, tenedor de libros; el señor Eduardo Fernández, encargado general del almacén. Y además, dependientes hasta el número de seis.
Para las ventas contaba el negocio con la actividad de sus agentes viajantes señores José Balsera, Eduardo Gómez y Cipriano Ambrós, quienes realizaban sus operaciones por todos los ámbitos de la Isla.
Y todos, cada cual en su puesto, contribuían a la prosperidad siempre creciente de la casa que fundara y a la que diera el primer vigoroso impulso el señor Francisco Pons y Bagur.

De la creación de la nueva sociedad Pons y Compañía, S. en C. dice una nota de prensa en 1912:2
El señor Francisoo Pons, en atenta circular nos participa que por fallecimiento del que fué su socio, don Francisco M. Pons y Segui, ha quedado disuelta la sociedad que venía girando en esta plaza, bajo la razón de Pons y Compañía, S. en C. y haberse constituido al mismo tiempo una nueva sociedad mercantil para dedicarse al mismo giro que la disuelta, en la importación de peletería; y la cual girará también bajo la razón social de Pons y Compañía, S. en C.
Forman la nueva sociedad los señores don Francisco Pons y Bagur y don Francisco E. Pons y Gimeno como gerentes, y don Mateo Canellas y Borrás como Industrial y doña Mercedes Pons de Babot como comanditaria.
Bibliografía y notas
- “Pons y Compañía, S. A. Casa Importadora de Calzado”. Diario de La Marina. Año LXXXVI, 1918.
- Personalidades y negocios de la Habana
Deja una respuesta