
Ramón del Collado y Fuentes fue un empresario de la industria de vinos y licores y senador de la República, cuya trayectoria permite seguir el tránsito de una familia vinculada al comercio de Pinar del Río hacia los círculos empresariales y políticos de La Habana durante las primeras décadas del siglo XX.
La principal fuente contemporánea para reconstruir sus primeros años y su carrera empresarial es la semblanza “Ramón del Collado y Fuentes”, incluida en la Guía Provincial de La Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social, publicada en La Habana por Editorial Panamericana, Burgay y Cía., en 1944. Se trata de un texto escrito en un tono marcadamente encomiástico, propio de este género de publicaciones, por lo que sus datos resultan valiosos, pero sus juicios sobre el carácter, los méritos y la actuación pública del biografiado deben distinguirse de los hechos que pueden ser contrastados documentalmente.
De Consolación del Norte a La Habana
Según la Guía Provincial, Ramón del Collado y Fuentes nació el 28 de mayo de 1893 en una antigua casa conocida como La Jíbara, en Consolación del Norte, Pinar del Río. Era el tercer hijo del matrimonio formado por Antolín del Collado Porlier y Faustina Fuentes y Cruz.
La Jíbara funcionaba simultáneamente como vivienda y tienda mixta y pertenecía a Antolín del Collado y Obeso, tío del padre de Ramón. La misma fuente señala que en aquella casa había nacido años antes Ramón Grau San Martín, quien llegaría a ocupar la Presidencia de la República.
La infancia de Ramón estuvo marcada por la pérdida de su padre. La Guía Provincial relata que Antolín del Collado Porlier y el abuelo materno del niño, José Fuentes, murieron en el naufragio del vapor Tritón cuando regresaban de La Habana después de realizar negocios en la capital.
En este punto la fuente de 1944 contiene un error cronológico: sitúa el naufragio el 10 de octubre de 1896. El Tritón naufragó realmente en octubre de 1897. La prensa española del 17 de octubre de aquel año ya informaba de la pérdida del vapor entre Dominica y Mariel, y otras reconstrucciones sitúan el desastre el 16 de octubre de 1897.
La identificación de Antolín del Collado Porlier y José Fuentes entre las víctimas procede, por ahora, de la Guía Provincial; por ello conviene mantenerla atribuida a esa fuente mientras no aparezca una relación contemporánea de pasajeros o una documentación civil que la confirme individualmente.
Ramón tenía entonces cuatro años.
Primeros trabajos y formación comercial
Tras la muerte de su padre y abuelo, Ramón creció en un ambiente rural y, según la biografía de 1944, compaginó sus primeros estudios con labores relacionadas con las propiedades familiares. La fuente destaca desde muy temprano su facilidad para los cálculos y vincula esta cualidad con su posterior dedicación a la contabilidad.
Pasó posteriormente a Los Palacios, donde trabajó como escribiente del Juzgado Municipal junto a su tío Miguel Armenteros y como dependiente en la bodega de otro tío llamado Claudio. Después se trasladó a La Habana, donde su hermano mayor trabajaba como tenedor de libros en el almacén de tejidos La Parra, situado en la calle Muralla. Allí estudió Teneduría de Libros y Peritaje Mercantil.
Hacia 1911-1912, siempre según la Guía Provincial, comenzó a trabajar como tenedor de libros para unos hermanos de apellido Otero dedicados al comercio de forrajes. Esa actividad le permitió familiarizarse con los mecanismos del comercio habanero, los bancos, la Lonja y las operaciones aduaneras.
La fábrica de Villegas 111
El paso decisivo de su carrera comercial se produjo al incorporarse a Manuel B. Alonso y Cía., una pequeña fábrica de licores establecida en Villegas 111, en La Habana. Comenzó allí como tenedor de libros y posteriormente pasó a desempeñarse como viajante, recorriendo provincias del centro y oriente de Cuba para colocar los productos de la casa.
La dirección de Villegas 111 puede comprobarse independientemente: una Gaceta Oficial de la República de Cuba de 1918 menciona a Ramón del Collado y ese establecimiento habanero.
El crecimiento del negocio terminó modificando también su estructura. La Guía Provincial señala que la firma pasó a girar bajo el nombre de Ramón del Collado, S. en C., con Manuel B. Alonso como socio comanditario. Del Collado introdujo diversas marcas, entre ellas Kadete, Maruca y L’Xanta, y participó directamente en las diferentes labores de fabricación y distribución mientras la empresa se encontraba todavía en su primera etapa.
Décadas más tarde, Guillermo Jiménez Soler situaría el origen de la razón social que heredó su hijo en 1916, señalando igualmente que Ramón del Collado había comenzado como empleado de Manuel B. Alonso y Compañía antes de convertirse en socio y reorganizar el negocio.
Expansión de la empresa
La fábrica de Villegas terminó resultando insuficiente. La empresa construyó instalaciones mayores en la zona de Almendares y Desagüe y llegó a disponer, según la publicación de 1944, de cinco almacenes. La misma fuente señala que Del Collado realizó viajes a Estados Unidos y desarrolló relaciones comerciales con firmas de aquel país.
La trayectoria posterior de la compañía demuestra que aquel crecimiento no desapareció con su fundador. En 1958, catorce años después de su muerte, los negocios continuaban en manos de la siguiente generación.
Lucrecia Cuba y sus hijos
Ramón del Collado y Fuentes contrajo matrimonio con Lucrecia Cuba y Fraga. Tuvieron dos hijos: Ramón del Collado Cuba y Lucrecia del Collado Cuba.
Esta relación familiar queda corroborada varias décadas después por Guillermo Jiménez Soler, quien identifica expresamente a Ramón del Collado Cuba como uno de los dos hijos de Ramón del Collado Fuentes y Lucrecia Cuba.
La hija, Lucrecia, estaba casada con José Currais Fernández, propietario del conocido restaurante habanero La Zaragozana, según la misma investigación.
Ramón del Collado Cuba y la continuidad empresarial
Es fundamental distinguir al fundador de su hijo.
Ramón del Collado y Fuentes murió en 1944. Por tanto, las propiedades empresariales documentadas para 1958 corresponden a Ramón del Collado Cuba, no a su padre.

La propia Guía Provincial de 1944 señalaba ya que los negocios familiares continuaban bajo la dirección del hijo Ramón del Collado Cuba. Su formulación decía que las industrias y negocios del fallecido habían dado “calor y vida a más de cuatrocientas familias cubanas” y que seguían funcionando bajo la dirección del primogénito. La cifra no debe interpretarse automáticamente como una plantilla de cuatrocientos empleados: la fuente habla de familias beneficiadas por la actividad de sus negocios, una expresión mucho más amplia.
La continuidad puede comprobarse en Los propietarios de Cuba 1958, investigación de Guillermo Jiménez Soler, cuya primera edición apareció en 2006 y que reconstruye la estructura empresarial cubana existente en 1958. No se trata, por consiguiente, de una publicación realizada en 1958, sino de un estudio posterior referido a ese año.
Jiménez Soler dedica su entrada número 138 a Ramón del Collado Cuba, a quien identifica como propietario de dos fábricas de vinos y rones, heredero de primera generación, casado y con un hijo.
Una de ellas era Ramón del Collado, S. A., fábrica de vinos y rones situada en Almendares 67, La Habana, que empleaba aproximadamente 80 trabajadores. Jiménez Soler menciona las marcas Collado y Tuntankamen, esta última escrita de esa manera en la obra.
La segunda era Vinos y Licores Ramón del Collado, S. A., productora de vinos situada en Desagüe núm. 666, La Habana.
Estos datos documentan la supervivencia y diversificación de la empresa familiar hasta finales de la República y deben atribuirse exclusivamente a Ramón del Collado Cuba.
La entrada en la política
Una vez consolidado en el mundo empresarial, Ramón del Collado y Fuentes comenzó a participar activamente en política. La Guía Provincial menciona inicialmente su relación con el Partido Liberal y con el político Clemente Vázquez Bello. Posteriormente lo vincula a la última campaña política del general Mario García Menocal y a su candidatura al Senado por Pinar del Río.
Su elección como senador puede documentarse independientemente. En las elecciones celebradas en 1936, Ramón del Collado resultó elegido senador por Pinar del Río para un período de cuatro años.
La descripción de su labor parlamentaria ofrecida por la publicación de 1944 —“honrada, inteligente y discreta”— pertenece al registro elogioso de aquella semblanza y no debe reproducirse como una valoración historiográfica objetiva.
Existe además una pequeña discrepancia en la denominación de otra organización política vinculada a Del Collado. La Guía Provincial afirma que participó, junto a Menocal, en la fundación del “Partido Conjunto Nacional Democrático” y que fue nombrado presidente de su Asamblea Nacional.
Jiménez Soler, en cambio, lo identifica como presidente de la “Conjunción Nacional Demócrata”. Hasta disponer de documentación partidista contemporánea que resuelva la denominación exacta, conviene conservar esta diferencia entre las fuentes.
La industria del alcohol durante la guerra
En los últimos años de su vida, la expansión de los mercados provocada por la Segunda Guerra Mundial llevó a Del Collado a interesarse por la producción directa del alcohol necesario para su industria.
La Guía Provincial afirma que se asoció con Cornelio Elizalde, administrador de Nueva Cuba Fabril, S. A., y que ambos adquirieron el negocio en partes iguales. De esa manera, Del Collado habría pasado de transformar alcohol en licores a participar también directamente en la producción de la materia prima.
Por el momento, esta participación al cincuenta por ciento debe mantenerse como información proporcionada por la fuente de 1944, pues no disponemos todavía de documentación mercantil independiente que permita comprobar la estructura accionarial exacta de Nueva Cuba Fabril en aquel momento.
Muerte de Ramón del Collado y Fuentes
La misma fuente relata un progresivo deterioro de su salud durante los últimos años y señala que los médicos le habían recomendado reducir su intensa actividad profesional.
Ramón del Collado y Fuentes murió el 22 de enero de 1944, a la una y media de la madrugada, a los cincuenta años.
Según la Guía Provincial, sus funerales se celebraron aquella misma tarde y reunieron a representantes del comercio, la industria y la política cubanos. El duelo fue presidido, junto con su hijo Ramón, por el presidente de la República, mientras que Carlos Saladrigas y Zayas pronunció la oración fúnebre.
La publicación también lo sitúa en instituciones como el Unión Club, el Casino Español y la Asociación de Licoristas y Vinateros de Cuba, que habría presidido.
Una empresa entre dos generaciones
La biografía de Ramón del Collado y Fuentes adquiere mayor interés cuando se aleja del relato puramente encomiástico de 1944.
No fue simplemente la historia de un hombre que comenzó como empleado y terminó convertido en industrial y senador. Su trayectoria muestra la importancia de las redes familiares y comerciales, la profesionalización del comercio habanero, la expansión de la industria de vinos y licores y los estrechos vínculos que podían establecerse entre éxito empresarial y participación política durante la República.
También permite documentar un fenómeno particularmente significativo: la transmisión generacional de una empresa cubana.
Desde la pequeña fábrica de Manuel B. Alonso y Cía. en Villegas 111, donde Ramón del Collado comenzó trabajando como tenedor de libros, se desarrolló una empresa que terminó llevando su nombre. Tras su muerte en 1944, su hijo Ramón del Collado Cuba continuó los negocios y, todavía en 1958, aparecía como propietario de dos establecimientos dedicados a la producción de vinos y rones en La Habana.
La permanencia de la firma durante dos generaciones convierte a los Del Collado en un ejemplo particularmente útil para estudiar la formación, consolidación y transmisión del empresariado cubano durante la primera mitad del siglo XX.
Fuente contemporánea principal
- “Ramón del Collado y Fuentes”. Guía Provincial de La Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social. La Habana: Editorial Panamericana, Burgay y Cía., 1944.
Fuente complementaria sobre la segunda generación
- Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba 1958. La Habana: Editorial Ciencias Sociales, 2007 [1.ª ed., 2006].
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