
El año de 1908 se fundó en la Habana la Compañía de Seguros La Mercantil. En 1946 su casa comercial se encontraba en la calle de Aguiar número 574.
En la memoria de La Mercantil, memoria social, correspondiente al año de 1917, mostraba su balance de manera clara, sencilla y definitiva, el estado de florecimiento, de pujanza y de pleno desarrollo, saltando a la vista, por su fuerza y su verdad, estas palabras, dirigidas a los señores accionistas de la aseguradora:
“Podemos sin temor a ser desmentidos asegurar que nuestro negocio, lenta, pero consistentemente, aumenta a diario y cada año de vida de la Compañía a más de proporcionarle una nueva experiencia, rinde a su final un aumento en su solvencia y una mayor utilidad a repartir entre los accionistas, y ello permaneciendo siempre en la línea ya consagrada de no aventurarse en empresas riesgosas al amparo de primas tentadoras.”
He ahí, firmes y seguras, esas palabras dirigidas a los accionistas. Hemos querido traerlas a esta página, porque, ciertamente, resplandecen, como un programa. Tal era el procedimiento de esa Compañía. Obrar siempre, con plena seguridad. No lanzarse nunca al riesgo ni a la aventura.
La Compañía Nacional de seguros contra incendios y marítimos, “La Mercantil”, estaba integrada por la siguiente junta de directores:
Presidente: Augusto Lezama; Vicepresidentes, Pablo Martínez Diaz y Ramón Argüelles; Interventor, Francisco Tamames; Contador, José Menéndez y Menéndez; Tesorero, Luis Suárez Cofiño.
Vocales: señores Braulio Larrazabal, Manuel Otaduy, Joaquín Gelats, Celestino Cueto, Dionisio Fernández, Lisardo Fernández Rios, José Navarro Muzquiz, José Lozano, Celestino Corral.
Director: señor Pedro L. Sueyras; Secretario, Licenciado Gustavo Pino Quintana.

Además, forman el Consejo Consultivo de La Mercantil:
Señores: Anacleto Ruiz González, Maximino Fernández Sanfeliz, Antero Prieto, José Marina, Ramón López, Juan Pino, Francisco Palacio Ordóñez, Francisco Fernández Valdés, Facundo García, José Catchot, Braulio Menéndez, Ramón Fernández y García Castro, Cándido Obeso, José F. Rocha, Pedro Sánchez.
Como se ve, el Consejo Consultivo y la Junta de Directores estuvo integrado, en su totalidad, por elementos prestigiosos y solventes de la banca, del comercio, del mundo de los negocios.
De ahí, muy lógico y muy explicable el éxito creciente de La Mercantil.
Así, con el esfuerzo inteligente de su Junta Directiva y de su Consejo Consultivo, cada año que pasaba, La Mercantil, aumentaba sus reservas metálicas, ensanchaba sus negocios y encontraba en nuevos campos terreno propicio al engrandecimiento.
Nos referimos al seguro marítimo, nuevo negocio que acometió la compañía de seguros La Mercantil. Con su norma —que era el estudio concienzudo del asunto— con su experiencia acreditada por la larga práctica en el seguro de incendios, esperaban triunfar en el negocio del seguro marítimo, poniendo en él, el caudal de su experiencia y su poderosa fuerza económica.
En el año de 1917, La Mercantil aumentó su recaudación de primas, en relación con la del año anterior, en la suma de diecisiete mil noventa y ocho pesos, 57 centavos ($17.098.57) y el total de primas recaudadas durante el referido año ascendió a ciento veinte y dos mil trescientos cuarenta y siete pesos, sesenta y tres centavos, en moneda oficial. ($122.347.63.).

La cartera de valores de La Mercantil, prosperó en análoga proporción. La Compañía poseía bonos y obligaciones de primera clase y pequeñas cantidades en créditos hipotecarios, invertidos hasta trescientos cincuenta mil seiscientos treinta y dos pesos, setenta centavos ($350.632.70) inversiones todas que responden con creces al capital en ellas empleado.
El capital de la Compañía La Mercantil era de un millón de pesos. Su garantía ante el Gobierno se elevaba a cien mil pesos.
Los semestres pagados por incendios ascendían a la cantidad de trescientos diez mil cuatrocientos noventa y nueve pesos, sesenta y nueve centavos ($310,499.69) y es de advertir que la cifra que en los anales de La Mercantil representaba los siniestros pagados no crecía con rapidez, y cada año sus riesgos resultan de mayor solvencia moral.
Hacia 1929 la Nacional de Seguros La Mercantil S. A. era controlada por quien además era su presidente, señor Benjamín Menéndez. A fines de la década de 1940 se encontraba Luis J. Botifoll Gilpérez entre los miembros del consejo de dirección.1
Bibliografía y notas
- “Compañía de seguros La Mercantil”. Diario de la Marina. 1918.
- “Compañía de seguros La Mercantil, S. A.”. Revista Oficial del Ministerio de Comercio. Vol. IX, núm. 56, enero de 1946, p. 52 En Google Books. Nota: El acceso completo al contenido de este libro puede estar restringido según la ubicación geográfica del usuario.
- Personalidades y negocios de la Habana
- Jiménez Soler, Guillermo. “Nacional de Seguros La Mercantil S. A.”. Las Empresas de Cuba 1958. 3.ª ed. Ciencias Sociales, 2014, p. 459. ↩︎
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