
En la calle de Cuba, 76 y 78, altos, en la Habana, tuvo su domicilio la “Compañía Cubana de Fianzas y Accidentes del Trabajo” cuya finalidad expresa su nombre.
La Compañía fué fundada en 1903 con un capital social de $250.000.
Formaban la directiva de la misma los señores:
Guillermo de Zaldo, Presidente; Carlos de Zaldo, Vicepresidente; Narciso Gelats, Claudio G. de Mendoza, Dionisio Velazco y Castilla, Carlos I. Párraga, Sebastián Gelabert, Roberto Arozarena, Eduardo Morales, Aquiles Martínez, Julio Blanco Herrera, y Pablo G. de Mendoza, Directores.
Y los señores Ramón Gutiérrez, Director General; Claudio G. de Mendoza, Secretario y Letrado Consultor; Lelán Rogers, Subdirector; Víctor J. Martínez, Cajero; y Salvador González, Contador; Director facultativo, doctor Gonzalo Pedroso.

Los nombres citados evitan, con solo citarlos, toda clase de comentarios. Ellos solos dicen todo lo que hay que decir de la seriedad y sólida solvencia de la Compañía Cubana de Fianzas y Accidentes del Trabajo.
Como datos del movimiento interno de la misma diremos que tiene veinte y seis empleados. Y que las pólizas de fianzas prestadas hasta 1918 ascendían a $300.000. Y, finalmente, que la Compañía tuvo afianzadas gran número de compañías, entre ellas las más importantes explotadoras de minas en Oriente.
¿A qué obedeció el auge adquirido por la Compañía? ¿A qué el gran número de patronos asegurados en la misma en previsión de posibles accidentes del trabajo?
Muy sencilla es la explicación. Obedece a la gran solvencia que ofrecía la Compañía. En primer lugar ésta tenía depositados en las cajas del Gobierno de Cuba 100 mil pesos para garantizar solamente las operaciones de Seguro Obrero que efectuase en la República.
Además la Compañía Cubana de Fianzas era tal vez la única que tuvo la precaución de reasegurar sus negocios de manera que cada Póliza que expedía llevaba la garantía propia y además la de una Compañía reaseguradora que era una importante “Corporation”.
Radicaba esta en Inglaterra y en los Estados Unidos denominándose “The Occean Accident And Guarantee Corporation Ltd.”. Ofrecía las mayores garantías tanto por su sólida solvencia como por la seriedad que presidía todas sus operaciones.

De la fé que por sus procedimientos diáfanos y positivos supo inspirar la “Compañía Cubana de Fianzas” buena prueba lo daba el número y calidad de las entidades aseguradas entre las que podemos anotar las siguientes:
Cervecería Tívoli, Cervecería Tropical, Almacén de Depósito de la Habana, Central San Agustín, Quivicán, Munson Steamship Line, Central Hormiguero, New Niquero Sugar Co., Central Soledad, Cienfuegos West India Oil Refining Co., Ward Line, Armour and Co.
Baraguá Sugar Co., Central Cunagua, Francisco Mining Co., Chas H. Thrall Co., Central Mercedita, Royal Bank of Canada, United Fruit Co., Compañías mineras de Oriente y otras entidades respetables como las anteriores.
Todas sabían que confiaban su riesgo, como lo saben los patronos de toda industria, a una Compañía de Seguros que se vería obligada a pagar frecuentemente grandes sumas para pagar accidentes; y saben de la positiva solvencia de la misma. De ahí el éxito sólido y sin precedentes de la “Compañía Cubana de Fianzas y Accidentes del Trabajo.
Bibliografía y notas
- “Compañía Cubana de Fianzas”. Diario de la Marina. 1918.
- Personalidades y negocios de la Habana
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