
En la Habana de mediados de la década de 1940 funcionaba Faria Academy, un plantel privado de enseñanza situado en Infanta No. 1059. La institución se presentaba como un centro moderno, organizado bajo un plan de estudios orientado a preparar a sus alumnos para la vida práctica y profesional.
Según la Guía Provincial de La Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social, publicada por la Editorial Panamericana Burgay y Cía. en 1944, los pilares de Faria Academy eran la organización, la disciplina, la pedagogía y la capacidad. Esos cuatro principios constituían, de acuerdo con la propia presentación del colegio, la garantía ofrecida a las familias cubanas de que sus hijos recibirían una preparación sólida y fundamental.
El director-administrador del plantel era José Cordero Hernández, mientras que la dirección técnica estaba a cargo del doctor Roberto Verdaguer, Inspector General de Escuelas Superiores. La academia ofrecía enseñanza primaria elemental y superior, estudios de comercio, inglés en todos los grados, teneduría de libros, taquigrafía, mecanografía y distintas clases especiales. También concedía atención particular a la educación física, considerada parte importante de la formación de sus estudiantes.
El cuerpo docente de Faria Academy estaba integrado por profesionales y estudiantes avanzados de distintas disciplinas. Figuraban entre ellos las doctoras Eleodora Reynaldo Vázquez y Ada Verdaguer; la señorita Carmen Valdés y el señor Israel Núñez, estudiantes del cuarto año de Medicina; Manuel Fernández, contador privado y profesor de Matemáticas; Teodoro Herrera, profesor de Inglés; la doctora Mercedes Valdés, maestra normalista y estudiante de Pedagogía; Mercedes y Alberto Cordero, profesores de Mecanografía, y Amado Jiménez, profesor de Taquigrafía.
José Cordero Hernández, además de dirigir la academia, cursaba el cuarto año en la Escuela de Ciencias Comerciales de la Universidad Nacional. Llevaba doce años dedicado a la enseñanza privada, especialmente a la enseñanza del inglés, idioma que dominaba a la perfección. Al mismo tiempo, ocupaba el cargo de tenedor de libros en la Dirección de Contabilidad del Ministerio de Hacienda.
La presentación de Faria Academy en la guía de 1944 no la describía como una academia más dentro del amplio panorama educativo habanero, sino como una institución que aspiraba a formar carácter, preparación práctica y sentido cívico. De ahí la frase con que se resumía su ideal educativo: “cuna de ideales, civilidad y democracia”.
Bibliografía y notas
- “Faria Academy”. Guía Provincial de La Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social. Editorial Panamericana Burgay y Cía., 1944.
- Personalidades y negocios de la Habana
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