
Jurista, parlamentario y dirigente del Partido Liberal, Rafael Guas Inclán desarrolló durante la primera mitad del siglo XX una extensa carrera vinculada al Derecho y a la política cubana. La semblanza que le dedicó la Guía Provincial de La Habana de 1944 permite reconstruir su formación, su ascenso público y su actuación como gobernador de la provincia.
Infancia entre La Habana y San Antonio de los Baños
Rafael Guas Inclán nació en La Habana el 25 de diciembre de 1896. Fue hijo del médico Carlos Guas y Pagueras y de Rosa Inclán de Guas. La fuente atribuye a su padre servicios prestados durante la guerra de independencia y una participación posterior en instituciones de la República, además de identificarlo como uno de los fundadores del Partido Liberal.
Aunque nació en la capital, Rafael pasó una parte importante de su infancia en San Antonio de los Baños, localidad estrechamente relacionada con su familia. Allí era conocido familiarmente como Felo y recibió sus primeras enseñanzas de José María Navarrete, educador al que la Guía presenta como una figura influyente en su formación intelectual y moral.
Posteriormente fue enviado como alumno interno al Colegio de Belén, en La Habana. Después de cuatro años de estudios obtuvo el título de bachiller en Ciencias y Letras. El perfil de 1944 insiste particularmente en su facilidad para el estudio, su disciplina y su temprana inclinación hacia la oratoria, cualidad que tendría gran importancia en su futura actividad profesional y parlamentaria.
Estudios de Derecho y actividad profesional
A los diecisiete años ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana. El 21 de junio de 1918, cuando contaba veintiún años, obtuvo el grado de doctor en Derecho Civil. Según la fuente, alcanzó calificaciones sobresalientes y recibió premios en numerosas asignaturas.
Mientras cursaba sus estudios realizó prácticas en el bufete del jurista Fernando Sánchez de Fuentes. Una vez graduado ejerció principalmente el Derecho Civil, aunque también se destacó en la práctica penal. La Guía Provincial lo presenta como un abogado de sólida preparación jurídica y gran capacidad oratoria, características que contribuyeron a consolidar su prestigio en el foro habanero.
Su actividad no se limitó al ejercicio privado. Fue designado miembro de la Sección de Ciencias Históricas del Ateneo de La Habana, resultó elegido y reelegido diputado del Colegio de Abogados de La Habana y, en 1930, alcanzó el decanato de esa institución.
También participó, junto con otros juristas, en la fundación de la Academia de Derecho, donde ejerció como profesor. Estos cargos muestran que, antes de consolidar su carrera política, Guas Inclán ya poseía una presencia significativa en los círculos jurídicos y culturales de la capital.
Su incorporación al Partido Liberal
La trayectoria política de Rafael Guas Inclán estuvo vinculada desde sus comienzos al Partido Liberal, organización a la que también había pertenecido su padre. Durante sus años universitarios intervino en demandas y controversias estudiantiles, utilizando la oratoria como principal instrumento de persuasión.
En las elecciones de 1924 fue elegido representante a la Cámara por la provincia de La Habana. Su ascenso dentro del cuerpo legislativo fue rápido: el 11 de abril de 1927 asumió la presidencia de la Cámara de Representantes.
La semblanza de 1944 elogia su actuación parlamentaria y destaca su dominio del debate, su conocimiento de las leyes y su capacidad para dirigir las sesiones. Sin embargo, esta etapa coincidió con el gobierno de Gerardo Machado y con el progresivo deterioro de las instituciones republicanas.
La crisis del machadato y el exilio
La Guía Provincial de La Habana presenta a Guas Inclán como una figura moderadora durante los conflictos entre el gobierno y la oposición. Afirma que procuró defender la libertad de pensamiento y favorecer la concordia política, al tiempo que intenta desligarlo de los abusos y responsabilidades asociados al régimen de Machado.
Después de la caída del gobierno, en agosto de 1933, Guas Inclán salió voluntariamente de Cuba y se estableció temporalmente en Miami. La publicación describe esta etapa como un exilio y sostiene que regresó al país cuando las circunstancias políticas permitieron reorganizar las filas del Partido Liberal.
Esta parte del relato debe leerse con especial cautela. El texto fue escrito en un tono abiertamente favorable al biografiado y adopta una posición defensiva respecto de su actuación durante el machadato. Más que una valoración histórica independiente, refleja la imagen pública que sus partidarios deseaban proyectar en 1944.
La Asamblea Constituyente de 1940
En 1940 Rafael Guas Inclán fue uno de los tres delegados del Partido Liberal por la provincia de La Habana a la Asamblea Constituyente. Dentro de la Convención actuó como jefe de la representación liberal.
La fuente destaca particularmente su intervención en una disposición transitoria relacionada con el artículo 233 de la nueva Constitución. Dicho artículo establecía que los consejos provinciales estarían integrados por los alcaldes municipales de cada provincia. La disposición defendida por Guas Inclán permitió que los consejos provinciales existentes continuaran en funciones hasta el 15 de septiembre de 1944, manteniéndose temporalmente bajo la Ley Orgánica de las Provincias de 1908.
Aunque la Guía presenta esta medida como uno de sus grandes triunfos constituyentes, su importancia debe entenderse dentro del proceso de transición entre las antiguas instituciones provinciales y el nuevo orden establecido por la Constitución de 1940.
Gobernador de la provincia de La Habana
En las elecciones generales de 1940, el cargo de gobernador de la provincia de La Habana correspondió al Partido Liberal dentro de la Coalición Socialista Democrática. Rafael Guas Inclán fue seleccionado como candidato y resultó elegido gobernador.
Desde ese puesto, según la publicación, procuró mantener una relación de colaboración con el Consejo Provincial, respetar sus atribuciones y someter la administración a las disposiciones legales. La Guía atribuye a su gobierno una política de orden institucional, laboriosidad y fortalecimiento de la autoridad provincial.
El retrato que abre estas páginas lo muestra formalmente identificado como “Dr. Rafael Guas Inclán, gobernador de la provincia de La Habana”, acompañado de su firma. La imagen y el extenso perfil biográfico formaban parte de una publicación dedicada a presentar la administración provincial y sus principales autoridades.
Una semblanza política escrita desde la admiración
El texto de la Guía Provincial de La Habana no constituye una biografía neutral. Fue publicado en 1944, mientras Guas Inclán ejercía el gobierno provincial, y utiliza un lenguaje marcadamente encomiástico. Lo presenta como jurista excepcional, orador insuperable, político incorruptible y posible conductor futuro de la nación.
Por esa razón, sus datos concretos —fechas, estudios, cargos y elecciones— resultan valiosos para reconstruir su trayectoria, pero las afirmaciones sobre su carácter, su inocencia política o la excelencia de su gestión deben considerarse parte del discurso institucional y partidista de la época.
Aun con esas limitaciones, las páginas permiten apreciar la dimensión alcanzada por Rafael Guas Inclán dentro de la vida pública cubana: abogado prestigioso, dirigente del Colegio de Abogados, representante a la Cámara, presidente de ese cuerpo legislativo, delegado constituyente y gobernador de la provincia de La Habana.
El exilio definitivo
Tras el triunfo de la Revolución, Rafael Guas Inclán buscó asilo en la Embajada de Chile en La Habana. Después de permanecer más de dos meses en la sede diplomática, salió definitivamente de Cuba en marzo de 1959 —probablemente la noche del día 16— y terminó estableciéndose en Miami.
En el exilio, Guas Inclán sufrió la muerte de su hijo Carlos Rafael Guas Decall, abogado y antiguo miembro de la Cámara de Representantes de Cuba. Integrante de la Brigada de Asalto 2506, murió en combate el 17 de abril de 1961 durante la invasión de Bahía de Cochinos, conocida en Cuba como Playa Girón. Su nombre figura entre los caídos inscritos en el monumento dedicado a los mártires de la brigada.
Poco después, su padre le dedicó el folleto Carlos Guas Decal: héroe de Playa Girón, publicado en Miami hacia 1961. Aunque el apellido del biografiado aparece habitualmente como Decall, el catálogo bibliográfico registra Decal en el título de la obra.
Rafael Guas Inclán falleció en Miami el 12 de octubre de 1975, a los 78 años. Sus restos fueron sepultados en el cementerio y mausoleo Caballero Rivero Woodlawn North Park de esa ciudad. Descansen sus almas en paz.
Bibliografía
- “Doctor Rafael Guas Inclán. Gobernador de la provincia de la Habana”. Guía Provincial de la Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social. Editorial Panamericana Burgay y Cía., 1944.
- Herrera Saldías, Ricardo Antonio. “La política de asilo de Chile en Cuba en 1959”. Anuario de la Escuela de Historia Virtual, año 15, núm. 25, 2024, pp. 36-60. En línea: https://revistas.unc.edu.ar/index.php/anuariohistoria/article/view/42211/53497
- Personalidades y negocios de la Habana
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