
La Sombrerería “Inglaterra” fue uno de los establecimientos dedicados a la venta de sombreros que funcionaron durante varias décadas en la concurrida calle San Rafael, una de las principales arterias comerciales de La Habana republicana.
Su existencia puede documentarse, por lo menos, desde 1909. El 4 de septiembre de ese año, Diario de la Marina publicó un anuncio de fin de temporada en el que se presentaba como la gran sombrerería ‘Inglaterra’, propiedad de José González y situada en San Rafael número 2.
El comercio preparaba entonces la llegada de un nuevo surtido para la siguiente temporada y, con el propósito de liberar espacio, ofrecía parte de sus existencias por la mitad de su valor. Entre los artículos anunciados figuraban gorras de piel para automovilistas, sombreros de charol para niños, modelos de pajilla y sombreros de Panamá para señoras y caballeros. Los sombreros de pajilla para hombres se vendían a un peso con cincuenta centavos, mientras que los de Panamá para mujeres podían adquirirse desde tres pesos.
Siete años después, la Sombrerería “Inglaterra” continuaba funcionando en San Rafael número 2, aunque había cambiado de propietario. El 1 de julio de 1916, Diario de la Marina informó del robo de veintidós sombreros de jipijapa en el negocio, que entonces pertenecía a Pascual Arce.
Según la noticia, el ladrón rompió uno de los cristales de la puerta principal, introdujo una mano para accionar el picaporte y logró entrar en el local. Una vez dentro, sustrajo los veintidós sombreros que se encontraban expuestos en una vidriera y abandonó tranquilamente el establecimiento, sin ser visto por los vigilantes.
El vigilante número 396, José Marrero, siguió al desconocido hasta la posada “La Granja”, donde este se alojó. Cuando el agente regresó acompañado de un guardia, el sospechoso ya había desaparecido. Pascual Arce valoró los sombreros robados en 200 pesos, y el hecho fue comunicado al Juzgado de Instrucción de la Segunda Sección.
Estas dos referencias permiten comprobar que la Sombrerería “Inglaterra” conservó su nombre y su emplazamiento, aunque cambió de dueño entre 1909 y 1916. José González aparece como propietario en la primera fecha, mientras que Pascual Arce figuraba al frente del comercio siete años más tarde.
En 1944, la casa seguía activa y era presentada como un negocio con más de cuarenta años de experiencia en el giro de sombreros. Para entonces se encontraba en San Rafael número 60 y su teléfono era el M-6475. La diferencia con la dirección anterior —San Rafael número 2— podría deberse a un traslado del establecimiento o a una modificación en la numeración de los inmuebles, cuestión que todavía requiere confirmación documental.
La publicidad de 1944 aseguraba que la sombrerería mantenía un surtido constantemente renovado de sombreros de última moda, disponibles en diversos estilos y a precios económicos. También señalaba que la casa gozaba de un elevado crédito comercial en La Habana y en el resto de la República, y que había logrado consolidar una clientela selecta.
Aunque estas expresiones respondían al lenguaje elogioso habitual de las guías comerciales de la época, la permanencia documentada del establecimiento durante varias décadas confirma que se trataba de una casa conocida y estable dentro del comercio habanero.
Desde 1940, la Sombrerería “Inglaterra” se encontraba bajo la dirección de Benito González y Antonio Zarracina, quienes operaban el negocio con la razón comercial González y Zarracina. Ambos eran españoles nacionalizados cubanos y llevaban, según la guía, más de treinta años residiendo en el país. Su llegada a Cuba, por tanto, debió de producirse antes de 1914.
La publicación destacaba además sus relaciones en los círculos financieros, comerciales y sociales, así como su pertenencia al Centro Asturiano y a otras entidades de carácter social, cultural y benéfico.
Antonio Zarracina permanecía soltero en 1944. Benito González se había casado en La Habana, en 1940, con Ernestina Pérez. La guía describía el matrimonio mediante las fórmulas elogiosas habituales en las semblanzas comerciales y sociales de aquellos años.
La documentación localizada hasta ahora permite reconstruir provisionalmente la sucesión del establecimiento: José González aparece como propietario en 1909; Pascual Arce, en 1916; y Benito González y Antonio Zarracina, al frente de la casa desde 1940. Todavía queda por determinar quién fundó la sombrerería, en qué fecha exacta comenzó a funcionar, quiénes fueron sus propietarios durante los años intermedios y hasta cuándo permaneció abierta.
No obstante, las referencias conocidas permiten recuperar la historia de un comercio que acompañó durante buena parte de la primera mitad del siglo XX la vida cotidiana y la transformación comercial de la calle San Rafael.
Fuentes
- “Fin de la temporada”. Diario de la Marina. Año LXXI, núm. 211, 4 de septiembre de 1909, p. 2
- “Robo de 22 sombreros de jipijapa”. Diario de la Marina. Año LXXXIV, núm. 153, 1 de julio de 1916, p. 1
- “Sombrerería Inglaterra”. Guía Provincial de La Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social. La Habana: Editorial Panamericana, Burgay y Cía., 1944.
- Personalidades y negocios de la Habana
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