
Enrique Gancedo Toca fue uno de los empresarios españoles más destacados de la Cuba republicana. A partir de un negocio dedicado a las maderas y los materiales de construcción, formó un grupo de compañías con intereses en la industria, la destilación de alcoholes, la propiedad inmobiliaria, los seguros y el transporte interprovincial.
La semblanza publicada en 1944 por la Guía Provincial de La Habana presentaba su trayectoria como el resultado casi exclusivo de la voluntad, la inteligencia y el esfuerzo personal. Desde una perspectiva actual, su ascenso puede entenderse de una manera más amplia: Gancedo fue un inmigrante de origen modesto que desarrolló una notable capacidad empresarial, pero se benefició también de redes familiares, asociaciones comerciales, concesiones públicas y vínculos con influyentes sectores económicos y políticos de Cuba y España.
De Cantabria a Cuba
Enrique Gancedo Toca nació el 15 de febrero de 1884 en Pueblo Llano, perteneciente al municipio de San Felices de Buelna, en la entonces provincia de Santander, actual Cantabria. Era hijo de Cipriano Gancedo Díaz y Marcelina Toca Campuzano. La guía de 1944 llama “Cirilo” a su padre, pero otras investigaciones lo identifican como Cipriano.
Su padre había emigrado a Cuba en 1886. Enrique llegó a La Habana el 2 de noviembre de 1894, con diez años de edad, a bordo del vapor Alfonso XIII. El mismo día de su llegada comenzó como aprendiz en el almacén de sedería Toca, Gómez y Compañía, negocio relacionado con su tío Bernabé Toca.
En 1896 ingresó en una academia militar, pero abandonó aquellos estudios unos dos años después. Su verdadera inclinación estaba en el comercio. Trabajó como tenedor de libros —el equivalente actual de un encargado de contabilidad— en los negocios de tabaco que su padre estableció en Güira de Melena.
En 1901 se trasladó nuevamente a La Habana e ingresó como oficinista en la casa de Tiburcio Gómez, dedicada a las maderas y los materiales de construcción. Allí adquirió experiencia en contabilidad, crédito, importaciones, proveedores y distribución, además de establecer las relaciones comerciales que facilitarían su posterior independencia.
La fundación de Gancedo y Crespo
En 1908, con apoyo de su entorno familiar, fundó Gancedo y Crespo, S. en C., dedicada al comercio de maderas y materiales para la construcción. Una investigación sobre la firma identifica como gerentes a Enrique Gancedo Toca y Bernardino Crespo Naveda; entre los socios comanditarios figuraban Bernabé Toca Campuzano y Pedro Ruiz Cueto, mientras Isidro Soler Echevarría aparecía como socio industrial.
Guillermo Jiménez Soler menciona también la participación de José Simón González y Javier Lastra Maza. La composición exacta de la sociedad y los cambios producidos durante sus primeros años deberán comprobarse en las escrituras del Registro Mercantil, pues las fuentes consultadas no coinciden plenamente en la relación de socios.
El negocio inicial se encontraba en la Calzada de Concha y constituyó el punto de partida de una sucesión de reorganizaciones empresariales. En 1912 apareció Gancedo, Toca y Compañía; el 25 de marzo de 1920 se creó la Compañía Destiladora Gancedo, S. A.; en 1931 quedó constituida la Compañía Comercial Gancedo, S. A.; en 1933, la Territorial Gancedo, S. A.; y el 16 de abril de 1937, la Compañía de Maderas Gancedo, S. A.

Diversificación de sus negocios
El crecimiento de La Habana y la expansión de las construcciones públicas y privadas proporcionaron un amplio mercado para las maderas, las tejas, los artículos de ferretería, los efectos sanitarios y otros materiales comercializados por las empresas de Gancedo.
La Guía Provincial de La Habana afirmaba en 1944 que sus almacenes, talleres, fábricas y comercios de Luyanó ocupaban aproximadamente 100 000 metros cuadrados. También le atribuía establecimientos en distintos lugares de la República, destinados a suministrar maderas y materiales a centrales azucareros, contratistas y empresas constructoras.
Dentro de su proceso de diversificación apareció la Compañía de Abonos Químicos Gancedo, dedicada a la importación y venta de fertilizantes, aperos, maquinarias e implementos agrícolas. La guía señalaba, además, que era propietario de la casa Harris Brothers, situada en la calle O’Reilly, y comanditario de la firma Mary and Pinillos, dedicada a la elaboración de licores y vinculada a la empresa de ron creada por Gancedo.
Estas sociedades no aparecen todas en la relación de su patrimonio de 1958. Algunas pudieron ser vendidas, fusionadas, reorganizadas o disueltas antes de esa fecha.
Gancedo también intervino en el sector financiero. Fue vicepresidente de la Compañía de Crédito Comercial e Industrial, S. A., banco presidido por Victoriano de la Sota y establecido en Monte núm. 66. La entidad desapareció después de la crisis bancaria cubana de 1921.
El grupo empresarial en 1958
En vísperas de la Revolución, Enrique Gancedo seguía siendo el principal propietario y presidente de la Compañía de Maderas Gancedo, S. A., situada en la avenida Gancedo y Vía Blanca, en Luyanó. El establecimiento reunía un aserradero, una fábrica de tejas, una ferretería y un comercio de materiales de construcción.
Presidía también la Compañía Destiladora Gancedo, S. A., ubicada en la avenida Gancedo y Villanueva. La planta producía alcohol y aguardiente destinados a la fabricación de licores, perfumes y productos farmacéuticos, así como a determinadas mezclas de combustibles. Según los datos recopilados por Jiménez Soler, tenía capacidad para producir unos 60 000 litros diarios y empleaba aproximadamente a cuarenta trabajadores.
El grupo se completaba con la Compañía Comercial Gancedo, S. A., dedicada a la exportación y comercialización de materiales de construcción, y con la Territorial Gancedo, S. A., administradora de bienes inmuebles.
También fue consejero de Comerciantes Detallistas de Cuba, Compañía de Seguros, S. A., establecida en Carlos III núms. 601-605, esquina a Marqués González. La firma se especializaba en seguros contra incendios y accidentes de trabajo y estaba vinculada a propietarios de establecimientos minoristas.
Gancedo había participado, además, en la Compañía de Fomento del Almendares, donde estuvo asociado con Francisco Villalón Ruiz. Posteriormente vendió su participación a un grupo integrado por José Pardo Jiménez, Andrés Domingo Morales del Castillo, Rubén Batista Godínez —hijo de Fulgencio Batista— y Manuel Pérez Benitoa.
La Terminal de Ómnibus de La Habana
Uno de sus principales negocios posteriores a 1944 estuvo relacionado con la creación de la Terminal de Ómnibus de La Habana.
Gancedo era propietario de los terrenos donde se levantó la instalación. El 22 de diciembre de 1947 compró a Juan Martínez Montenegro la concesión para explotar el servicio. Cuando se constituyó Terminal de Ómnibus, S. A., en 1949, aportó los terrenos y la concesión, valorada en unos 250 000 pesos, y fue designado tesorero y accionista de la compañía.
La terminal concentró buena parte de las rutas interprovinciales que entraban y salían de La Habana. La operación situó a Gancedo en un sector distinto de sus negocios tradicionales y le permitió beneficiarse del crecimiento del transporte por carretera.
Jiménez Soler juzgó severamente la concesión, pues las líneas de ómnibus estaban obligadas a utilizar las instalaciones y pagar por determinados servicios. Esa valoración debe atribuirse al autor, pero permite señalar que la fortuna de Gancedo no procedía únicamente de la compraventa de mercancías: incluía también inversiones inmobiliarias, concesiones administrativas y participación en servicios regulados.
Asociaciones empresariales y españolas
Enrique Gancedo ocupó posiciones importantes dentro de las organizaciones de comerciantes y empresarios de La Habana. Fue fundador y presidente de la Asociación de Dependientes del Comercio, y en 1958 figuraba como su presidente de honor.
También presidió la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de La Habana y formó parte de las juntas directivas de la Agrupación Nacional de Destiladores y del Centro de la Propiedad Urbana de La Habana.
La guía de 1944 destacaba igualmente su trabajo dentro de la llamada Beneficencia Montañesa. Estas sociedades de inmigrantes ofrecían asistencia médica, socorros, actividades culturales y espacios de reunión, pero también constituían redes mediante las cuales se establecían relaciones comerciales, profesionales y políticas.
En la entrevista publicada en 1961, Gancedo afirmó que había participado como presidente o fundador en alrededor de veinte instituciones económicas, culturales y benéficas españolas. También señaló que había realizado cuarenta y cuatro viajes a España, además de recorrer otros países de Europa y América.
Su apoyo al franquismo
La actividad pública de Gancedo estuvo vinculada a los sectores de la colonia española que apoyaron al bando franquista durante la Guerra Civil.
Jiménez Soler lo identifica como miembro del Comité Nacionalista Español, organización presidida por Elicio Argüelles Pozo que reunió a empresarios y propietarios españoles residentes en Cuba favorables al general Francisco Franco. Según esta fuente, Gancedo aportó recursos en apoyo de aquella causa y recibió posteriormente felicitaciones y un retrato autografiado de Franco.
Después de la guerra mantuvo esta orientación política. En 1948 se incorporó como tesorero al Instituto Cultural Cubano-Español, institución que promovía en Cuba una visión favorable del régimen franquista y buscaba reforzar sus vínculos con determinados sectores de la sociedad cubana.
Esta posición ayuda a explicar tanto su actividad dentro de las organizaciones españolas como el tono abiertamente anticomunista de la entrevista que concedió en 1961.
Jiménez Soler sostiene, asimismo, que Gancedo se manifestó contra diferentes reivindicaciones y conquistas obreras. Como el autor no aporta en ese pasaje discursos ni documentos concretos, resulta más prudente afirmar que Gancedo sostuvo posiciones empresariales conservadoras y fue crítico de la creciente intervención estatal en las relaciones laborales.
Matrimonio y descendencia de Enrique Gancedo Toca
Enrique Gancedo Toca contrajo matrimonio en Santander en 1916 con Estelvina Ruiz Cuetos, llamada Etelvina Ruiz en la guía de 1944. Su esposa era prima de la marquesa de Pinar del Río y falleció en 1924.
Las fuentes de 1944 y 1958 identifican a tres hijos:
Ofelia Gancedo Ruiz, casada con Alejandro Fournier, residía en Gijón, España. La semblanza de 1944 no proporciona el nombre del esposo y se limita a señalar que era médico.
Jesús Gancedo Ruiz, ingeniero, contrajo matrimonio con María Cristina García. Se incorporó al grupo familiar como vicepresidente de las principales compañías de su padre.
Enrique Gancedo Ruiz, también ingeniero, se casó con Lourdes Lamadrid y ocupó el cargo de tesorero en las empresas familiares.
En 1958 Enrique Gancedo Toca aparecía como viudo y residía en la calle O’Farrill núm. 456, entre Juan Delgado y Goicuría, en la Víbora.
Existe, sin embargo, una discrepancia documental. En la entrevista de 1961, el periodista Pedro Pascual afirmó que Gancedo había tenido cinco hijos. Como las fuentes de 1944 y 1958 solo identifican nominalmente a Ofelia, Jesús y Enrique, no puede determinarse todavía si Pascual cometió un error o si existieron otros dos hijos fallecidos, residentes fuera de Cuba o desvinculados de los negocios familiares.
Por el momento, la formulación más segura es indicar que han podido identificarse documentalmente tres de sus hijos.
Su permanencia en Cuba después de 1959
Enrique Gancedo no abandonó Cuba inmediatamente después del triunfo revolucionario. En enero de 1959 todavía actuaba públicamente como presidente de la Asociación de Dependientes del Comercio y como portavoz de distintas instituciones españolas establecidas en la isla.
El desarrollo de la Revolución afectó directamente a sus intereses económicos. Sus principales compañías fueron intervenidas y terminaron incorporadas al patrimonio estatal durante el proceso de nacionalizaciones iniciado en 1960. La empresa de maderas y la destilería, dos de los núcleos fundamentales del grupo, dejaron de estar bajo el control de la familia.
En la entrevista publicada por el periódico Baleares el 28 de mayo de 1961, Gancedo ofreció su versión de la pérdida de sus propiedades. Afirmó que el cierre de las importaciones redujo la disponibilidad de materias primas, mientras que el aumento de los salarios dificultó la continuidad de numerosas empresas. Cuando un establecimiento dejaba de ser viable, según su relato, los sindicatos o las autoridades designaban un interventor y asumían su administración.
Su explicación refleja la perspectiva de un propietario directamente perjudicado por las medidas revolucionarias y no debe generalizarse como descripción neutral de todos los procesos de intervención. Constituye, no obstante, un testimonio relevante para conocer cómo interpretó la desaparición del grupo empresarial que había construido durante medio siglo.
Gancedo declaró también que poseía unos siete millones de dólares en activos, sin incluir el valor de sus fábricas, comercios y demás industrias. La cifra procede exclusivamente de su testimonio y no ha sido comprobada mediante balances, declaraciones fiscales o expedientes de nacionalización.
Detención, salida de Cuba y residencia en España
La entrevista de 1961 permite reconstruir las circunstancias de su salida de Cuba.
Según relató, acudió al aeropuerto para realizar un viaje a España por asuntos particulares y con intención de regresar posteriormente a La Habana. Antes de abordar el avión fue detenido por militares, registrado y conducido a la fortaleza de La Cabaña.
Gancedo afirmó que pudo salir de allí gracias a la intervención de representantes diplomáticos españoles, quienes facilitaron también su viaje a España. El artículo no indica la fecha exacta de la detención ni cuánto tiempo permaneció retenido.
Su salida, por tanto, no habría comenzado como una emigración definitiva. Fue el incidente ocurrido en el aeropuerto, unido a la transformación política y a la pérdida de sus negocios, lo que terminó separándolo de Cuba.
En mayo de 1961 ya vivía en España. Tenía setenta y siete años y había residido en Cuba durante casi siete décadas.
La Asociación de Dependientes tras su partida
Gancedo dedicó una parte importante de la entrevista a la Asociación de Dependientes del Comercio. Aseguró que la institución contaba, cuando él salió de Cuba, con cerca de 80 000 asociados y mantenía importantes servicios sanitarios, benéficos y culturales.
Temía que la intervención gubernamental acabara con la autonomía de esta y otras sociedades españolas, como había sucedido con el Centro Asturiano de La Habana.
Su valoración estaba marcada por la pérdida de una institución a la que había dedicado buena parte de su vida pública. Más allá de su posición política, el testimonio recuerda la importancia que tuvieron las mutualidades españolas dentro del sistema asistencial cubano anterior a 1959, especialmente mediante sus casas de salud, clínicas y servicios médicos.
Las últimas noticias documentadas
El rastro de Enrique Gancedo Toca no termina en la entrevista de 1961.
El inventario de la Colección Fulgencio Batista Zaldívar, conservada por la Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami, registra correspondencia enviada por Gancedo a Batista en 1964, otros documentos del mismo año y una comunicación remitida por Batista a Gancedo en 1965.
Estos expedientes demuestran que Enrique Gancedo todavía vivía en 1964 y 1965 y mantenía contacto con el expresidente cubano. El inventario no revela el contenido de las cartas ni indica con precisión el lugar donde residía, aunque la entrevista de 1961 permite suponer que continuaba establecido en España.
Hasta el momento no se ha localizado una fecha ni un lugar de fallecimiento verificables. La última noticia documental segura corresponde a 1965, por lo que no debe repetirse ninguna fecha aproximada de muerte sin localizar previamente una esquela, un asiento del Registro Civil o un documento funerario.
Una valoración desde el presente
La trayectoria de Enrique Gancedo Toca contiene elementos del relato tradicional del inmigrante que prosperó mediante el trabajo. Llegó a Cuba siendo un niño, comenzó como aprendiz en un almacén y terminó al frente de un grupo con intereses en varios sectores de la economía.
Sin embargo, su ascenso no puede explicarse solamente como una empresa individual. Las relaciones familiares facilitaron su entrada en el comercio; las asociaciones españolas ampliaron su red de contactos; las organizaciones empresariales reforzaron su influencia, y las concesiones y sociedades mercantiles le permitieron participar en negocios regulados y de gran escala.
Su figura muestra también la estrecha relación que podía existir entre actividad económica, representación corporativa y posición política. Gancedo fue un empresario conservador, partidario del franquismo y protagonista de instituciones españolas con considerable influencia en la vida habanera.
Después de 1944 no se retiró. Conservó y diversificó sus empresas, participó en la creación de la Terminal de Ómnibus, mantuvo inversiones inmobiliarias y ocupó cargos en organizaciones patronales. La Revolución de 1959 alteró por completo aquella posición: perdió sus negocios, salió de Cuba después de ser detenido y terminó establecido en España.
Su biografía permite observar tanto las posibilidades de ascenso económico que ofreció la Cuba republicana a determinados inmigrantes como la importancia de las redes familiares, empresariales y políticas que sostuvieron esas fortunas. También ilustra la ruptura experimentada por numerosos propietarios tras las nacionalizaciones revolucionarias.
Fuentes
- “Enrique Gancedo Toca”. Guía Provincial de La Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social. La Habana: Editorial Panamericana, Burgay y Cía., 1944.
- Jiménez Soler, Guillermo. “Enrique Gancedo Toca”. Los propietarios de Cuba 1958. 4.ª ed. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 2014, pp. 231-232.
- Pascual, Pedro. “Españoles en Cuba”. Baleares. Año XXIII, núm. 6.558, 28 de mayo de 1961, p. 20. Artículo distribuido como exclusiva de PYRESA.
- Gutiérrez, José Manuel. Orujo de memorias: la epopeya de los emigrantes cántabros en Cuba. S. l., s. f.
- Cuban Heritage Collection. The Fulgencio Batista Zaldívar Collection Finding Aid. University of Miami Libraries.
- Personalidades y negocios de la Habana
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