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Enrique Marcet e Hijo ingenieros y arquitectos

31/05/2026 Por Almar Deja un comentario

Enrique F. Marcet, de pie a la izquierda, durante una sesión homenaje del Club Rotario de Matanzas celebrada en el Hotel Velasco el 9 de mayo de 1935.
Sesión homenaje del Club Rotario de Matanzas, celebrada en el Hotel Velasco el 9 de mayo de 1935, en honor del ingeniero Francisco Ducassi y Mendieta. De pie, de izquierda a derecha, aparecen Enrique F. Marcet, Mario E. Dihigo, Francisco Ducassi y Mendieta, Alfredo Esquerré, Carlos Pérez Jorge, Juan F. Quirós, Miguel A. Beato y otros. Foto D. M.

He aquí una razón social tan interesante y acreditada como ejemplar: Enrique Marcet e Hijo, Ingenieros y Arquitectos. Don Enrique Marcet y Ullet era natural de la Habana donde nació en 1862. Hizo sus estudios preparatorios en Matanzas y los profesionales en la Universidad Nacional de la Habana, en la que se graduó de Ingeniero y Arquitecto.

Cerca de 1887 Se radicó en Matanzas, siendo esta ciudad centro de sus actividades profesionales. Hablaba español e inglés. Únicamente en esta Ciudad construyó él solo más de cuarenta edificios, mereciendo citarse como notables, entre otros, el Liceo, el Teatro “Velasco”, el cuartel de Bomberos y la casa del señor Bonifacio Menéndez, cuyo costo ascendió a la respetable suma de ciento cincuenta mil pesos oro.

Fue su esposa la honorable señora América Palomino y Milián de Marcet (1867 – 1 Dic. 1935), con quien se unió en matrimonio en Matanzas hacia la fecha en que se radicó en la ciudad, matrimonio del que nacieron nueve hijos, siete señoritas y dos varones.

Una de sus hijas era la señorita Edelmira Marcet y Palomino quien casó con el distinguido hombre de negocios Alfredo Esquerré el trece de octubre de 1930. Evangelina Marcet y Palomino a su vez, contrajo matrimonio con Manuel Trelles y Cabrera naciendo de esta unión Manuel Enrique Trelles y Marcet.

La boda de Edelmira Marcet y Palomino con Alfredo Esquerré en 1930

Unieron sus destinos Alfredo Esquerré y Edelmira Marcet celebrando su boda el trece de octubre de 1930. El cronista M. Jarquín reseñó aquel acontecimiento desde sus Matanceras.

Epílogo de un romántico idilio. Nupcial ceremonia, que rodeada del mayor encanto, dejó unidos para siempre los corazones de Edelmira Marcet y Alfredo Esquerré, interesante y muy simpática pareja, que disfruta en todos los círculos de la Yucayo, de los mayores afectos, de las consideraciones más grandes.1

En pleno día ese matrimonio. Cuando la luz solar, negada por el implacable destino al novio, derramaba en torrentes de oro, el iris de sus fulgurantes rayos, sobre aquel cuadro, todo poesía, todo espiritualidad e Infinita ternura.

A las dos de la tarde se presentaron los novios, ante el bello altar, que los magos del Jardín Botánico, el gran Jardín de los Amezaga levantaron en la sala de la casa de la familia Marcet. Callas y rosas, en la más original y más bella combinación, eran las únicas flores empleadas en ese adorno.

Surgía de éstas, entre los airosos tallos de las pomposas callas, y el perfume embriagador de las alabastrinas rosas, una bella imagen de nuestra Señora de Santa Ana, la devoción de la novia.

Candelabros de plata preciosos en los mil cirios derramaban su pálida luz sobre aquel poema de albura, completaban el sencillo al par que rico y severo adorno.

Luciendo un bello modelo de El Encanto, la casa de las novias de Cuba, llegó hasta el ara Edelmira Marcet, idealizada por las suntuosas galas de la desposada. Se dibujaba en sus labios una sonrisa. Que cual aurora de perlas, parecía desbordar de venturas el Corazón de su feliz amante.

Tocada de azahares que nimbaban su frente, velada por nubes de tules del amplio velo, llevaba en sus manos, el ramo magnífico, ofrecido a ella por la señora Berta Beracierto de Amezaga, la afortunada propietaria del popular Botánico.

Un haz de callas. Sin más adorno que una ancha banda de plata.

Ofició en la ceremonia el Reverendo Padre Dr. Jenaro Suárez, amigo íntimo del Ex. Presidente del Rotary, del bien querido Alfredo Esquerré, el caballero intachable, culto y simpático que es Gerente de la gran joyería que lleva su nombre, en la calle de Independencia (Calle del Medio en Matanzas).

Apadrinaron la boda, la respetable dama América Palomino de Marcet, madre de la novia y el Señor Alejandro Esquerré, hermano del novio.

Dí ya en notas pasadas los nombres de los testigos, que no repetiré aquí para no caer en monotonía.

Terminada la ceremonia se sirvió un espléndido lunch a la concurrencia, de la que doy una relación a continuación.

Y mientras altas las copas, se brindaba por la felicidad de Alfredo y Edelmira, partían raudos estos en automóvil hacia la Habana, donde pasarán los primeros días de su honeymoon. Los guiaba su amor. Que sólo vé con los ojos del alma, porque solo florece en el corazón.

Y porque solo en la comunión de espíritus, en la fusión de ideales, en la irradiación de fé, se vinculan los afectos, se encadenan las voluntades, se entrelazan los cariños.

Mencionaré en primer término, en la relación que prometo anteriormente para complemento de esta reseña, a la respetable dama que con sus hijas Emerita y Enma hacía los honores de la casa, Doña América Palomino de Marcet.

La auxiliaba en tan grata tarea su nuera, la interesante dama Carmela Beato, la esposa del ingeniero Enrique Marcet el constructor de ese malecón de la Playa, que ha convertido aquel quartier en el favorito de los matanceros.

Tres elegantes señoras ahora, que son siempre en nuestras fiestas, blasón y orgullo de las Crónicas del que escribe: Berta, Graziella y Consuelo Beracierto, las señoras de Esquerré, de Amezaga y Morejón.

María Dolores Núñez de Beato, la Presidenta del Tenis, la esposa del Presidente del Rotary, a su vez director del Hospital de Homicultura y Director de la Beneficencia.

Ana Coralia Porro de Campanería la gentil Presidenta de nuestro Ayuntamiento. Y Clara Gómez de Linares, Angela Espinosa de Acosta, Ana B. de Álvarez, y Julia Simeón de Arista.

Muy elegante la esposa del Administrador del National City Bank, Amparo Gorris de Quirós. La señora de Rusinyol. Y Josefita Brevet de Solomon, Ana Valdés de Bacelo y las tres hermanas de la novia, las señoras de Obregón, de Acosta y de Trelles.

Señoritas Margot y Aida Esquerre dos lindísimas jeune filles, Clara Rosa Obregón, Carmela Beato y las dos lindas hermanitas del novio Santiaguita y Josefina Esquerré.

Una ideal trinidad formaban las Amezaga, María Berta, Alicia y Carmen Luisa. Y la doctora Josefina Casas y la doctora Elvira Río, dos sagüeras titulares ambas de nuestra Universidad.

Gocen Alfredo y Edelmira eternamente de la dicha inmensa que florecía en la tarde del lunes en sus corazones.

Bibliografía y notas

  • Jarquín, Manolo. “Matanceras. Las bodas del lunes.” Diario de la Marina. Año XCVIII, núm. 286, 15 de octubre de 1930, p. 2.

La familia Marcet poseía modesta fortuna, labrada con su laboriosidad y economía. Durante el período de ocupación norteamericana trabajó Enrique Marcet Ullet (1862 – Mayo 25, 1938) junto al Cuerpo de Ingenieros del Ejército y el Teniente W. J. Barden empleando varios albañiles y trabajadores.

En octubre de 1906 se ha adjudicado á D. Enrique Marcet por la suma de 22,233 pesos moneda oficial, la subasta para las obras de reparación en el teatro Sauto, de Matanzas.2 El lunes 16 de noviembre de esa fecha se dió comienzo á las obras de reparación del teatro “Sauto”, calculándose que dichas obras quedarían terminadas a fines del mes de febrero de 1907. AI frente de las aludidas obras, la Jefatura del Distrito puso como Inspector al Ayudante primero Eduardo Medley.3

A fines de 1907 al señor E. Marcet se le conceden cuarenta días de prórroga para terminar la construcción de un tramo de carretera y puente sobre el río Canasí, del que es contratista.4 La Secretaría de Instrucción Pública anuncia en 1912 una serie de títulos visados5 incluyéndose entre estos los de Ingeniero Civil a Pablo Juan Francisco Miguel Merino y Enrique Félix Marcet y Palomino.6

Será en 1913 cuando se constituye en Matanzas una Asociación de Constructores de Obras, cuya Directiva estaba formada por los señores: Presidente: Hilario Gil G. de Zubizarreta, Vicepresidentes: Florencio Balmaña y Claudio Pinto, Tesorero: Leopoldo Hernández, Vicetesorero: Octavio Saubleda, Contador: Enrique García, Vicecontador: Enrique Marcet… entre otros.7

Cupo el honor al arquitecto Enrique Marcet dirigir las obras en el jardín del Cuartel de Bomberos para la instalación del busto del esclarecido médico Domingo L. Madan, benefactor del Dispensario para Niños Pobres anexo a este. El busto fué esculpido por el artista Moisés de Huerta y se sufragó por el Comité Pro-Domingo L Madan.8

Las obras del Malecón de la Playa de Matanzas estarán a cargo de Enrique Marcet a finales de 1929 y sabemos que están muy adelantadas trabajándose hasta dias festivos. Se construye un muelle frente a la casa de Botet, alumbrado y muro para el malecón, así como aceras.9

En las primeras horas de la noche del miércoles 25 de mayo de 1938 tuvo fatal desenlace la grave enfermedad que venía minando la existencia del noble, íntegro y antiguo vecino de Matanzas, don Enrique Marcet. Por más de medio siglo su nombre fue garantía de honestidad y acrisolado proceder —figuró en esta ciudad en toda obra de edificación y en todo empeño que entrañara mejora y prosperidad.10

Constituyó una espontánea, elocuente y magnífica exteriorización de condolencia, el sepelio del venerable caballero, cuya muerte abrió en nuestra sociedad tan hondo vacío, y cuya desaparición tan intensamente fue por todos llorada.11

Representaciones de todas las clases sociales, presididas por los Bomberos del Comercio, de cuya institución fué Jefe el fenecido, acompañaron hasta su última morada los mortales resto del prócer, que en soberbio sarcófago de la casa Torres, dormía el sueño de la eternidad.

Daré aquí las ofrendas florales, que el cariño, la amistad y el afecto dedicaron a don Enrique Marcet, con las firmas de nuestros principales jardines:

Procedían del Botánico, el triunfal jardín de Amézaga, con el sudario precioso que era de tul lila tejido en dalias blancas y delfiniums12 color violeta, con flecos dorados, la hermosa corona de sus hijos Enrique y Carmela Beato, de Edelmira y Alfredo Esquerré, de Nena y Erasmo, de María y Emma, de Clara América y Hermanos, de Layda y Giordano Casas, de Nena y Pancho Benavides, de Nena y Hermanos, de María y Eduardo, del Colegio de Arquitectos, del Rotary Club, de Graziella y Alejandro Esquerré, y de Luis y Bertha Amézaga.

Con la firma del Rosal, donde se cultivan las más hermosas “easterlillies” de Matanzas, era este grupo precioso de coronas: de Mamillo y Minina, de Santiago Roig y Angelina García, de Félix U. Casas y Evita Lima, de Jesús Férez, de Marcial y José, de Antuña y familia, de Ponce y Compañía, de la Escuela Superior y del Consejo de Administración de la Zona Franca.

Despidió el duelo en la Necrópolis el Dr. Alfredo Esquerré, hijo político del finado que formaba parte de la Comisión de Concejales que representaba en el entierro a nuestro Ayuntamiento. Paz a los restos de don Enrique Marcet Ullet.

Enrique Félix Marcet Palomino

Enrique Félix Marcet Palomino fue hijo y socio de su señor padre y nació en Matanzas el veinte de noviembre del año de mil ochocientos ochenta y siete. Se educó en la Habana e hizo su carrera en la Universidad Nacional, en la que se graduó Ingeniero Civil y Arquitecto habiendo sustentado con brillantez la tesis “El Palacio de Justicia”.

En 1912 a sus veinte y cuatro años aparece registrado con el título de Ingeniero Civil. En 1939 le encontramos como vocal de la sede del Colegio Nacional de Arquitectos en Matanzas, la que en ese momento se encontraba en la calle de Milanés 56.

Anotación en el Catálogo de los títulos expedidos en la Universidad de la Habana a nombre de Enrique Félix Marcet y Palomino.
Anotación en el Catálogo de los títulos expedidos en la Universidad de la Habana a nombre de Enrique Félix Marcet y Palomino.

Cúpole en suerte tener como maestro en su práctica profesional a un Ingeniero tan experimentado y desinteresado como lo fue su señor padre. Se asoció con él en los negocios y ambos en la primera mitad del siglo XX unidos por el afecto y la profesión emprendieron el camino de la honradez y de la prosperidad.

Tuvieron establecidas su residencia particular y su oficina, en la calle de Contreras, número 119. El ingeniero Marcet hijo hablaba español y francés. Dichos ingenieros hacían toda clase de construcciones de casas, quintas, chalets, caminos, carreteras, etc., etc.

Sesión rotaria celebrada por el Club Rotario de Matanzas en el Hotel Velasco en 1935, con Alfredo Esquerré y Edelmira Marcet de Esquerré en la presidencia.
Sesión rotaria celebrada en el Hotel Velasco por el Club Rotario de Matanzas en 1935. En la presidencia aparecen Alfredo Esquerré y Edelmira Marcet de Esquerré.

A Enrique Marcet le encontramos en marzo de 1948 viajando en la Pan American Airways desde la Habana a la Florida y dice el formulario que tiene sesenta años con 68 kg. Se hospedaba en el Hotel Balfour de Miami y le acompañaba Aida Marcet a sus veintiocho años. Algo extraño la edad de Enrique pues no corresponde con la de su nacimiento en el año de 1887.

Enrique Félix Marcet Palomino (1887-Ene. 18, 1963) casó con María Carmen Beato (1889-Abr.2, 1975) y nacieron de esta unión América y Aida Marcet además de Enrique Marcet (Nov. 6, 1920), Carlos [E.] Marcet (?-Sept. 15, 2011) y Marcelo Marcet.

Josefa Betancourt y Florido, viuda de Beato, junto a sus biznietos, hijos de Enrique Marcet, hacia 1930.
Josefa Betancourt y Florido, viuda de Beato, con sus bisnietos, hijos de Enrique Marcet, ca. 1930.

De ellos Enrique Marcet Beato nació en Matanzas el seis de noviembre de 1920 y contrajo matrimonio con la digna dama Ramona Perales de Marcet, con la que compartió vida por sesenta y cinco años más los diez anteriores de noviazgo. De esta feliz unión vieron la luz Enrique R. (Henry) Marcet , Miguel E. (Michael) Marcet, María Carmen Hernández (Gil), Maria Elena Marcet, Jorge E. Marcet y MD (Joanne).

Enrique Marcet Beato fue un arquitecto con una extraordinaria carrera de la que se graduó en la Universidad de la Habana. Ejerció en Matanzas por quince años  hasta que con los radicales cambios que implementó el nuevo gobierno en Cuba emigró a los Estados Unidos a bordo del vuelo 422 de la Pan American Airways aterrizando en Miami un día después de su cuadragésimo aniversario, es decir el siete de noviembre de 1960.

En la zona de Tampa y St Petersburg ejerció su profesión por treinta años uniéndose en la decada de 1970 a la firma Harvard Jolly Architects junto a R. John Clees y William B. Harvard, Jr.

Miembro del Instituto Americano de Arquitectos y de otras asociaciones falleció el doce de abril del año 2011. A sus noventa años deja el recuerdo de un hombre de los que construyen. Es la familia Marcet de las que imprimen huellas inolvidables en las ciudades que han tenido la suerte de tenerlos entre los suyos. Un apellido para recordar.

Referencias bibliográficas y notas

  • Enrique Marcet e Hijo en El Libro Azul de Cuba (The Blue Book of Cuba). Habana: Imp. Solana y Cía., 1917, 279.
  • Edicto de Julio César Vigil y Soler en Gaceta Oficial de la República de Cuba. Habana, 1953, 21831.
  • Itemized Statement of Expenditures, Disbursements made by Liut. Barden, Corps of Engineers, Matanzas, Cuba, February 1900.
  • Títulos Expedidos Durante el Curso Académico de 1911 a 1912 en Catálogo General de la Universidad de La Habana y Memoria (Memoria Anuario). Habana: Imprenta del Siglo XX, 326.
  • The National Archives at Washington, D. C.; Washington, D.C.; Series Title: Passenger Manifests of Airplanes Arriving at Miami, Florida; NAI Number: 2774955; Record Group Title: Records of the Immigration and Naturalization Service, 1787 – 2004; Record Group Number: 85
  • Personalidades y Negocios de Matanzas
  1. ↩︎
  2. “Asuntos varios. Subasta adjudicada.” Diario de la Marina. Año LXVII, núm. 237, 6 de octubre de 1906, p. 5. ↩︎
  3. “Matanzas. En Sauto.” Diario de la Marina. Año LXVII, núm. 271, 16 de noviembre de 1906, p. 5. ↩︎
  4. “Secretaría de Obras Públicas. Prórroga” Diario de la Marina. Año LXVIII, núm. 261, 2 de noviembre de 1907, p. 5. ↩︎
  5. Un documento que acredita una profesión y que ha recibido conformidad oficial. ↩︎
  6. “Secretaría de Instrucción Pública. Títulos visados.” Diario de la Marina. Año LXXIII, núm. 160, 6 de julio de 1912, p. 5. ↩︎
  7. “Una asociación.” Diario de la Marina. Año LXXIV, 31 de octubre de 1913, p. 1. ↩︎
  8. “Vida matancera.” Diario de la Marina. Año XCIV, núm. 81, 22 de marzo de 1926, p. 2. ↩︎
  9. “Las obras del malecón.” Diario de la Marina. Año XCVII, núm. 326, 23 de noviembre de 1929, p. 2. ↩︎
  10. Don Enrique Marcet.” Diario de la Marina. Año CVI, núm. 127, 28 de mayo de 1938, p. 7. ↩︎
  11. “Matanceras. Ofrendas florales.” Diario de la Marina. Año CVI, núm. 128, 29 de mayo de 1938, p. 20 ↩︎
  12. Flor ornamental conocida también como espuela de caballero. ↩︎

Publicado en: Matanzas Etiquetado como: Colegio de Arquitectos de Matanzas, Familia Marcet, Matanzas: Instituciones y Negocios, Matanzas: Personalidades

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