
Margot Alfonso comenzó su educación en el plantel de enseñanza Irene Toland de la ciudad de Matanzas y obtuvo su título como profesora de solfeo y piano en el Conservatorio habanero del señor Orbón.
En 1914 se gradúa e inaugura su Academia de Música, la cual incorpora al Conservatorio donde cursó estudios. Será el director del Conservatorio Orbón quien preside los exámenes tres veces al año.

La señorita Alfonso ofreció varios conciertos elogiados cándidamente por la sociedad matancera.
Obtuvo la Cátedra de Música de la Escuela Normal de Matanzas al presentarse en las oposiciones y ser aprobada por un tribunal compuesto por varias figuras artísticas, entre ellos Emilio Agramonte, E. Sánchez Fuentes, Gaspar Agüero, Guillermo Tomás y el Dr. Alfonso Betancourt.
La casa donde se instala la Academia se encuentra en la calle de Maceo también conocida por Manzano número setenta y dos, muy cerca del centro de Matanzas.
La fachada neoclásica todavía conserva el frontón y las pilastras. En la actualidad (2019) la casa se divide en dos viviendas habiéndosele añadido a una de ellas una barbacoa.
Los jarrones del remate ya no existen así como tampoco la puerta principal, la cual fue reemplazada para adaptarse a los cambios habitacionales. Desaparecieron también una de las ventanas y su reja para albergar una segunda entrada.
Sus alumnas usaban un uniforme y llegaban a un promedio de cien por cada curso. De esta Academia de Música se graduaron varias señoritas para deleitar con sus notas la sociedad matancera.
Margot Alfonso.
Margot Alfonso.1 De Matanzas, 12 de junio 1914. Lugar preferente de esta correspondencia, justo es que lo dedique a quien, como Margot Alfonso, es una legítima gloria del Arte de Mozart, en esta bella ciudad.
Discípula predilecta del Maestro Orbón, su arte, su exquisita sentimentalidad, su absoluto dominio de la técnica, dan a su ejecución maravillosas tonalidades que hacen pensar en cuán intensamente grande es el alma de esta artista genial, cuya figura recuerda una blonda princesita de las márgenes del Rhin.
Un estimado compañero. Corresponsal de “El Día”, Julio Ceijas, hubo de presentarnos en la noche de ayer, a Margot Alfonso, y conservaré imborrables recuerdos de su amenísima causerie, y de una obra musical, la Rapsodia Húngara de la Ópera número 2 de Lizts, que a mi ruego ejecutara con incomparable maestría.
Todas las dificultades del pentagrama, su ejecución, su dominio, su cultura musical, las vence con increíble facilidad. Margot Alfonso, es, además, una artista modestísima en su manera de ser. Enemiga de la publicidad, a duras penas pude conseguir que me cediese su retrato, para que él ornara las páginas del Diario.
Y, sus amigos, aquellos que solicitan su concurso en las funciones benéficas o fiestas culturales, siempre la encuentran dispuesta a coadyuvar a todos los proyectos que redunden en beneficio de esta sociedad, que la admira y estima como ella dignamente se merece.
Pedro P. Iturralde
Bibliografía y notas
- P. Iturralde, Pedro. “Margot Alfonso.” Diario de la Marina. Año LXXXII, núm. 137, 16 de junio de 1914 p. 8 ↩︎
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