
Estuvo hacia 1922 el hotel Pensilvania instalado en la calle de Águila número 96, con todas las condiciones para ser considerado como uno de los mejores de la Habana, a pesar de la modicidad de sus precios.
Sus habitaciones eran amplias y ventiladas, el servicio moderno y su restaurante magnífico. Una dependencia fina y correcta, celosamente vigilada, hacía más amable aún la estancia en tan excelente hotel.
El crédito ganado por el hotel Pensilvania se debía, principalmente, a su celosa y competente dirección, pues, su dueño, el Sr. José Valiela, antiguo y distinguido comerciante, era hombre entendido y supo montar el establecimiento a gran altura, sin omitir sacrificios ni reparar en gastos.

Aunque a principios de 1922 aparece el Hotel Pensilvania situado en Águila 96, encontramos una nota1 que lo ubica a finales del mismo año en Concordia 12:
De la judicial. Cheque en litigio. En la Jefatura de la Policía Judicial denunció el señor Diego Manuel Echemendía Guinart, Sub-contador del National City Bank, que el 23 de octubre último autorizó el pago de un cheque de $100 a favor de J. M. McSweney, firmado por H. C. Cooding y que presentó en el Banco, por Agustín Tarride.
Dicho cheque fué protestado por el banco The Hampton Loan Exchange Bank, de Hampton, Estados Unidos, por ser falsa la firma de N. C. G. Cooding. El señor Tarride se niega a devolverle los $100, alegando que el cheque le fué entregado por un huésped del Hotel Pensilvania, de Concordia 12, del cual es el Administrador.
En octubre de 19232 se anunciaba el alquiler, por 40 pesos, de dos magníficas habitaciones independientes, con agua, luz y servicios propios, en Águila no. 96, altos. Aunque la razón social del Hotel Pensilvania parece haberse trasladado a otro local, la antigua dirección de la calle Águila continuaba vinculada al alojamiento de huéspedes.
Bibliografía y notas
- “El Hotel Pensilvania.” El Fígaro. Año XXXIX, núm. 5, 29 de enero de 1922, p. 84
- Personalidades y negocios de la Habana
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