
El Colegio Roque, establecido en La Víbora, formó parte del numeroso conjunto de instituciones privadas de enseñanza que funcionaron en La Habana desde finales de la década de 1930 y, al menos, hasta comienzos de los años cincuenta. Fundado en 1938 por el doctor Alfredo Faustino Roque y de la Nuez, el plantel desarrolló un programa de enseñanza primaria en el que, junto a la instrucción académica, ocupaban un lugar destacado la educación cívica, la formación del carácter y la actividad física.
La trayectoria profesional de su fundador, sin embargo, había comenzado antes dentro de la enseñanza pública.
Alfredo F. Roque y de la Nuez
Alfredo Faustino Roque y de la Nuez nació en Batabanó en 1902. En 1929 contrajo matrimonio en Güira de Melena con Rosa Triana, quien años después colaboraría directamente en las labores docentes del colegio. Del matrimonio nacieron sus hijos Alfredo y Adolfo.
En 1934 Roque obtuvo el grado de Doctor en Pedagogía en la Universidad de La Habana. Una noticia publicada por Diario de la Marina permite documentar con mayor precisión sus primeros años profesionales y demuestra que, antes de establecer su colegio particular, había ejercido como maestro y director de una escuela pública habanera.
En febrero de 1936 se encontraba al frente de la Escuela Pública núm. 35, que desde el 1.º de diciembre del año anterior llevaba el nombre de Juan Gualberto Gómez. Según la crónica periodística, el cambio de denominación se había producido por iniciativa del propio Roque, quien realizó las gestiones correspondientes ante la Junta de Educación de La Habana para rendir homenaje al destacado patriota cubano.
Durante la celebración de la Semana del Niño, Roque organizó en aquella escuela diversas actividades dedicadas al maestro, la escuela y la formación ciudadana. Entre ellas figuró una excursión de alumnos al monumento dedicado al general independentista Adolfo del Castillo Sánchez, muerto en combate en 1897. El carácter de aquellas actividades revela una preocupación por relacionar la enseñanza escolar con la historia nacional y la formación cívica de los alumnos.
Esta orientación resulta especialmente significativa porque años más tarde aparecería nuevamente entre los principios pedagógicos expresamente destacados por el Colegio Roque.
Fundación del Colegio Roque
En 1938, Alfredo F. Roque fundó su propio establecimiento de enseñanza. Seis años después, la Guía Provincial de La Habana de 1944 describía al Colegio Roque como una institución plenamente organizada y situada en la calle Lagueruela núm. 101, La Víbora.
La escuela funcionaba en un inmueble que la publicación calificaba de amplio y adecuado para la enseñanza, con aulas ventiladas e iluminadas. El establecimiento seguía el Plan de Estudios del Ministerio de Educación y ofrecía Enseñanza Primaria Elemental y Superior.
El colegio admitía además pupilos y medio pupilos. Para los primeros se procuraba reproducir, según la descripción de la época, un ambiente familiar en el que se combinaran la disciplina escolar, la vigilancia y los cuidados cotidianos de los niños que permanecían separados temporalmente de sus familias.
En 1944 la matrícula alcanzaba aproximadamente 100 alumnos y el profesorado estaba integrado por siete maestros graduados. La cifra permite apreciar que, apenas seis años después de su fundación, el Colegio Roque había conseguido establecer una presencia considerable dentro de la enseñanza privada de La Víbora.
La institución ofrecía igualmente clases de corte y costura para señoritas, impartidas por Rosa Triana de Roque, esposa del director.
La reseña de 1944 insistía particularmente en el propósito del colegio de proporcionar a sus alumnos los instrumentos necesarios para formar “ideales elevados, buenos caracteres y hábitos correctos”. Dentro de ese programa ocupaban un lugar destacado la Educación Cívica y la Educación Física.
En el caso de Alfredo Roque, esa preocupación por la formación ciudadana no constituía únicamente una fórmula publicitaria. Las actividades desarrolladas cuando dirigía la Escuela Pública Juan Gualberto Gómez en 1936 demuestran que ya entonces concedía una atención especial a la historia nacional, el civismo y la participación de los escolares en actos de carácter patriótico.
El nombre comercial de Alfredo F. Roque
Otro documento permite seguir el proceso de consolidación administrativa del proyecto educativo.
El 22 de mayo de 1943, Alfredo F. Roque presentó ante las autoridades de la propiedad industrial una solicitud para registrar “ALFREDO F. ROQUE” como nombre comercial, destinado expresamente a aplicarse a “todas las actividades cuanto a enseñanza se refiera”.
La solicitud quedó registrada con el número 74.309 de la Dirección y 80.786 del Registro General, figurando como agente oficial Francisco Lostal.
En el expediente aparece como domicilio del solicitante Condesa núm. 167, Habana. No existe, por el momento, evidencia suficiente para considerar que allí hubiese funcionado el colegio. La documentación posterior sitúa inequívocamente el plantel en Lagueruela 101, por lo que Condesa 167 pudo corresponder al domicilio particular o administrativo de Roque.
El registro de 1943 es, no obstante, significativo porque demuestra la voluntad del educador de dotar de identidad jurídica y comercial a las actividades docentes desarrolladas bajo su nombre.
El colegio al finalizar la década de 1940
La continuidad del Colegio Roque después de la descripción publicada en 1944 puede comprobarse documentalmente.
En el Directorio telefónico de Cuba y Guía clasificada de abonados correspondiente a diciembre de 1949 aparece la siguiente entrada:
Roque Alfredo F. — Coleg. — Lagueruela 101 — X-3755.
El registro confirma que, once años después de su fundación, el establecimiento continuaba funcionando en la misma dirección de La Víbora y permite conocer además su número telefónico: X-3755.
La permanencia del plantel durante esos años se relaciona también con la actividad deportiva que desarrollaba entre sus alumnos. Una referencia biográfica posterior señala que Leopoldo Jesús “Leo” Posada Hernández, nacido en La Víbora en 1934 y posteriormente conocido tanto como ciclista como por su carrera en el béisbol profesional, perteneció al equipo de ciclismo del Colegio Roque. La información procede de los testimonios sobre su trayectoria deportiva recogidos por Lou Hernández en Memories of Winter Ball.
Posada comenzó a competir en ciclismo siendo adolescente y en 1951 llegó a representar a Cuba en los primeros Juegos Panamericanos celebrados en Buenos Aires. Su vinculación con el Colegio Roque proporciona una evidencia adicional de la importancia que el establecimiento concedía a la actividad física y permite situar la existencia de un equipo deportivo organizado hacia finales de los años cuarenta o comienzos de los cincuenta.
Los últimos años
Todavía no ha podido establecerse documentalmente la fecha exacta en que dejó de funcionar el Colegio Roque. La última comprobación directa localizada hasta ahora corresponde al directorio telefónico de diciembre de 1949, aunque la relación de Leo Posada con su equipo ciclista indica actividad durante los años inmediatamente posteriores.
Existen directorios telefónicos habaneros de la década de 1950 —incluidas ediciones de 1952, 1955, 1956, 1958, 1959 y 1960— cuya consulta completa podría permitir extender la cronología del establecimiento. Hasta disponer de una entrada nominal verificable en esas ediciones, no resulta prudente atribuir al colegio una fecha de cierre determinada.
La cuestión resulta especialmente importante porque en junio de 1961 el gobierno revolucionario dispuso la nacionalización general de la enseñanza privada en Cuba. Si el Colegio Roque continuaba funcionando entonces como establecimiento particular, habría quedado comprendido en aquella transformación del sistema educativo; sin embargo, no se ha localizado todavía una disposición que mencione específicamente al colegio ni una fuente de 1960 o 1961 que permita asegurar que permanecía abierto en ese momento.
Por ahora, la documentación reunida permite seguir con bastante claridad la evolución de la institución desde los antecedentes profesionales de su fundador hasta, al menos, finales de la década de 1940. El Colegio Roque surgió del proyecto personal de un pedagogo con experiencia previa en la escuela pública y mantuvo una concepción educativa en la que la enseñanza académica se acompañaba de formación cívica, disciplina y actividad física, principios que Alfredo F. Roque había comenzado a aplicar varios años antes de establecer su propio plantel en La Víbora.
Fuentes
- “Crónica Social. Fiesta en Juan Gualberto Gómez.” Diario de la Marina. Año CIV, núm. 38. La Habana, 13 de febrero de 1936, p. 20.
- “Alfredo F. Roque. Nombre comercial.” Boletín Oficial de la Propiedad Industrial. Ministerio de Comercio. Año XXXVI, núm. 82. Mayo de 1943.
- “Colegio Roque.” Guía Provincial de La Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social. La Habana: Editorial Panamericana, Burgay y Cía., 1944.
- “Roque Alfredo F.” Directorio telefónico de Cuba y Guía clasificada de abonados. Diciembre de 1949, p. 206.
- Hernández, Lou. Memories of Winter Ball: Interviews with Players of the Latin American Winter Leagues of the 1950s. Jefferson, North Carolina: McFarland, 2011, p. 50.
- Personalidades y negocios de la Habana
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