
Durante varias décadas del siglo XX, La Luisita fue uno de los establecimientos especializados en colchonería más conocidos de la Calzada de Monte, en La Habana. Su historia puede seguirse hoy a través de anuncios de prensa, directorios comerciales, registros de propiedad industrial y documentos oficiales, que permiten reconstruir tanto la evolución del negocio como el papel desempeñado por la familia Purón-Álvarez en su expansión.
La fecha exacta de fundación continúa sin conocerse. La referencia más antigua localizada hasta el momento corresponde al 27 de septiembre de 1919, cuando un anuncio de Diario de la Marina ofrecía en La Luisita “frazadas inglesas y francesas, colchonetas, colchones y cuadrantes”, además de almohadas y cojines con relleno Flor-Seda. El establecimiento se encontraba entonces en Monte 63 y utilizaba ya el teléfono A-8107, número que continuaría vinculado a la casa comercial durante décadas.1
Este dato permite confirmar que La Luisita existía bastante antes de su vinculación con la familia Purón. Una reseña publicada en 1944 en la Guía Provincial de La Habana afirmaba expresamente que la casa “fue fundada hace muchos años” y que había pasado a manos del señor Purón en 1932.2 Por consiguiente, Manuel Purón no debe considerarse fundador del establecimiento, sino propietario de una empresa anterior cuya trayectoria previa queda todavía por investigar.
En marzo de 1937 La Luisita se anunciaba en Monte 121, esquina a Ángeles, conservando el teléfono A-8107. La publicidad de la casa utilizaba entonces un tono humorístico bastante reconocible. Bajo el encabezamiento “Reportazgos de La Luisita” apareció una supuesta “frase histórica” atribuida jocoseriosamente a Einstein, terminada con el lema: “La Luisita es la mejor colchonería… lo demás es bobería”.3 Más allá de la ocurrencia publicitaria, el anuncio demuestra que para entonces el nombre comercial estaba suficientemente establecido como para desarrollar una imagen propia y campañas de prensa fácilmente identificables.
Manuel Purón Díaz y La Luisita
La identidad del propietario puede establecerse con bastante seguridad gracias a varias noticias publicadas en 1939 con motivo del fallecimiento de su padre, Ángel Purón. Diario de la Marina describió a Manuel Purón como “dueño del comercio ‘La Luisita’, de Monte y Ángeles”.4 Días después, otra información sobre las honras fúnebres lo nombró de manera completa como Manuel Purón Díaz, comerciante de la Calzada de Monte, y señaló que el personal de su casa comercial, La Luisita, había asistido a los actos religiosos. El mismo artículo menciona expresamente a Ramón como hermano de Manuel.5
Este último dato resulta importante porque una obra retrospectiva, Las empresas de Cuba. 1958, de Guillermo Jiménez Soler, atribuyó posteriormente el negocio a “Ramón Purón Díaz” y afirmó que Fuencisla Álvarez Alonso lo había heredado de Ramón, a quien identificaba como su esposo.
Sin embargo, las noticias contemporáneas de 1939 distinguen claramente a Manuel y Ramón Purón como hermanos y señalan a Manuel como propietario de La Luisita. Por ello, la documentación de época ofrece mayor peso probatorio y permite considerar la identificación de Ramón como esposo de Fuencisla una probable confusión posterior.6 La propia obra de Jiménez Soler, no obstante, resulta valiosa para conocer la extensión que habían alcanzado los negocios familiares hacia finales de la década de 1950.
No se ha localizado todavía la fecha exacta de fallecimiento de Manuel Purón Díaz. Sabemos que vivía en 1939 y que para 1944 Fuencisla aparecía ya como “Vda. de Purón”. Su muerte, por tanto, tuvo que producirse entre ambas fechas.7
Fuencisla Álvarez Alonso al frente de la empresa
La desaparición de Manuel no significó el final de La Luisita. Por el contrario, la documentación muestra que su viuda, Fuencisla Álvarez Alonso, asumió personalmente la dirección de los negocios y mantuvo su continuidad.
La Guía Provincial de La Habana de 1944 la presentaba como propietaria de tres establecimientos relacionados con el ramo. La casa principal de La Luisita se encontraba en el cruce de Máximo Gómez —antigua Monte— y Ángeles; poseía además una fábrica de colchones en Pozos Dulces, con teléfono A-8167, y la tienda El Descanso, situada en Calzada de 10 de Octubre n.º 360, esquina de Toyo, con teléfono X-1400.8
Según la misma fuente, más de cuarenta personas trabajaban entonces en la empresa. Su catálogo incluía colchones, colchonetas, almohadas, ropa de cama, frazadas, toallas y hules. La reseña de 1944 subrayaba que Fuencisla dirigía personalmente los tres negocios y mencionaba también a las cinco hijas del matrimonio: María de las Mercedes, María Olga Esther, María del Pilar, María Encarnación y María del Carmen, que por entonces cursaban estudios en colegios habaneros.9
La actividad empresarial de Fuencisla puede documentarse todavía mejor mediante los registros de propiedad industrial de 1947 y 1948. En ellos figura como Fuencisla Álvarez Vda. de Purón, domiciliada en Máximo Gómez n.º 429, y como titular de distintas marcas y nombres comerciales.
Una solicitud para la marca LA LUISITA, presentada el 29 de julio de 1947, dio lugar al certificado de propiedad n.º 74.344, expedido el 19 de mayo de 1948. El cliché registrado conservaba el conocido logotipo de la casa, el teléfono A-8107 y la representación de un colchón, junto con la antigua indicación “Máximo Gómez (antes Monte) 121”. Otro certificado, el n.º 74.346, protegía el nombre La Luisita para una extensa variedad de prendas y artículos de vestir.10
El 15 de marzo de 1948 Fuencisla registró además su propio nombre comercial, “FUENCISLA ÁLVAREZ VDA. DE PURÓN”, para operaciones relacionadas con una tienda de tejidos, y presentó también la marca nacional PURÓN, destinada a colchones, colchonetas, frazadas, toallas, cojines, sábanas, fundas, sobrecamas, alfombras, almohadas, mosquiteros, tapetes y manteles.11
Estos registros permiten apreciar una transformación importante. Fuencisla no se limitó a conservar el negocio recibido tras la muerte de su esposo, sino que mantuvo y amplió su identidad comercial, registró marcas y extendió la actividad hacia tejidos, ropa y otros productos relacionados con el hogar. La documentación oficial permite considerarla, por tanto, una figura central en la consolidación de La Luisita durante las décadas de 1940 y 1950.
Expansión durante los años cincuenta
La reconstrucción empresarial realizada por Guillermo Jiménez Soler describe para 1958 una estructura considerablemente mayor. Bajo las marcas La Luisita y Fancy funcionarían dos fábricas de colchonetas y almohadas, una en Avenida de Porvenir n.º 366, Lawton, y otra en Pajarito n.º 364, además de establecimientos de venta en 10 de Octubre n.º 926, Dragones n.º 256 y la calle 42, así como el antiguo almacén de Monte n.º 429 entre Ángeles y Suspiro.12
Aunque debe corregirse la identificación familiar que hace esta fuente —al confundir aparentemente a Manuel con su hermano Ramón—, la relación de fábricas y establecimientos resulta significativa y concuerda con otras evidencias que muestran la progresiva diversificación de la empresa.
La dirección de Monte 429 constituye además un importante elemento de continuidad. El teléfono A-8107 aparece ya en 1919 y nuevamente en 1937; los registros de marcas de 1947-1948 mantienen ese número y sitúan a Fuencisla en Máximo Gómez 429. El antiguo cliché de La Luisita todavía conservaba la dirección 121, lo que permite observar cómo la identidad gráfica del negocio sobrevivió a los cambios de denominación y numeración de la antigua Calzada de Monte.13
La Luisita después de 1959
La documentación oficial permite seguir el nombre de La Luisita incluso después del cambio político de 1959. Tres disposiciones fechadas el 28 de diciembre de 1962, y publicadas en la Gaceta Oficial de la República de Cuba del 31 de mayo de 1963, designaron administradores para otros tantos establecimientos de la empresa.
Álvaro Alpízar Bayola fue nombrado administrador de La Luisita, Monte n.º 429; Rogelio Simpson Delgado, de La Luisita, 10 de Octubre n.º 360; y José Interián Ramos, de La Luisita, Colchonería, situada en Avenida 42 entre 1.ª y 3.ª, La Sierra, Marianao. Los tres establecimientos aparecían adscritos a la Empresa Consolidada de Artículos de Vestir y Conexos.14
Resulta especialmente significativa la dirección de 10 de Octubre 360, pues coincide exactamente con la que en 1944 ocupaba la sucursal El Descanso. Para 1962 el establecimiento seguía funcionando, aunque ya bajo el nombre general de La Luisita. Estas disposiciones demuestran que a finales de 1962 los establecimientos se encontraban bajo administración estatal. No permiten, sin embargo, fijar por sí solas la fecha concreta en que la empresa fue intervenida o nacionalizada, extremo que requiere todavía localizar la resolución correspondiente.15
Fuencisla Álvarez Alonso en el exilio
Fuencisla Álvarez Alonso sobrevivió varios años a la desaparición de la empresa privada que había dirigido en La Habana. El índice oficial de defunciones de Tennessee registra a Fuencisla Puron, viuda, residente en Hamilton County, fallecida allí el 29 de diciembre de 1971, a los 70 años de edad. El registro lleva el número de expediente 37066.16
La coincidencia del nombre, apellido marital, estado civil y residencia permite identificarla con seguridad como Fuencisla Álvarez Alonso, viuda de Manuel Purón Díaz. Su fallecimiento en Tennessee completa, al menos provisionalmente, una trayectoria que comenzó a documentarse en La Habana como esposa de un comerciante y continuó durante décadas como responsable de una empresa que llegó a reunir fábricas, almacenes, marcas propias y varios establecimientos de venta.
La historia de La Luisita es así algo más que la de una antigua colchonería habanera. Sus anuncios permiten seguir la evolución del comercio de la Calzada de Monte; sus registros industriales muestran la construcción y protección de una marca comercial; y la documentación de Fuencisla Álvarez Alonso permite recuperar el papel de una mujer que, tras quedar viuda, asumió la dirección y expansión de una empresa familiar en un período en que pocas historias empresariales cubanas otorgaban visibilidad a las mujeres que se encontraban al frente de ellas.
Bibliografía y notas
- “La Luisita”, anuncio, Diario de la Marina, año LXXXVII, núm. 270, 27 de septiembre de 1919, p. 4. ↩︎
- “La Luisita. Fábrica y Almacenes de Colchones”. Guía Provincial de La Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social. La Habana: Editorial Panamericana, Burgay y Cía., 1944. ↩︎
- “Reportazgos de La Luisita. La frase histórica”. Diario de la Marina, año CV, núm. 63, 14 de marzo de 1937, p. 15. ↩︎
- “Fue una manifestación de duelo el sepelio del Sr. Ángel Purón Díaz”. Diario de la Marina, año CVII, núm. 34, 9 de febrero de 1939, p. 21. Véase también “Señor Ángel Purón Díaz”, sección “Crónica Católica”, Diario de la Marina, 8 de febrero de 1939, p. 19. ↩︎
- Blanco, Gabriel. “Honras fúnebres por el eterno descanso del señor Ángel Purón”. Diario de la Marina, 6 de marzo de 1939, p. 14. Véase también “Solemnes funerales en San Francisco por el señor Purón”. Diario de la Marina, 12 de febrero de 1939, p. 24. ↩︎
- Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba. 1958, ficha 1145, “Ramón Purón Díaz”. La obra atribuye a Ramón Purón Díaz la condición de esposo de Fuencisla Álvarez Alonso; sin embargo, la prensa contemporánea de 1939 identifica a Manuel Purón Díaz como propietario de La Luisita y a Ramón como hermano suyo. ↩︎
- Para Manuel Purón Díaz en 1939, véase Blanco, Gabriel, “Honras fúnebres por el eterno descanso del señor Ángel Purón”, Diario de la Marina, 6 de marzo de 1939, p. 14; para Fuencisla Álvarez Alonso como “Vda. de Purón” en 1944, véase “La Luisita. Fábrica y Almacenes de Colchones”, Guía Provincial de La Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social, La Habana, Editorial Panamericana, Burgay y Cía., 1944. ↩︎
- “La Luisita. Fábrica y Almacenes de Colchones”. Guía Provincial de La Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social. La Habana: Editorial Panamericana, Burgay y Cía., 1944. ↩︎
- Ibídem. ↩︎
- Boletín Oficial de la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial, registros correspondientes a Fuencisla Álvarez Vda. de Purón: certificado de propiedad n.º 74.344, solicitud de 29 de julio de 1947 y concesión de 19 de mayo de 1948; certificado de propiedad n.º 74.346. ↩︎
- Ibídem, Registro de la Dirección n.º 113.082, Registro General n.º 117.409; Registro de la Dirección n.º 113.083, Registro General n.º 117.410, solicitudes de 15 de marzo de 1948. ↩︎
- Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba. 1958, ficha 1145, “Ramón Purón Díaz”. ↩︎
- “La Luisita”, anuncio, Diario de la Marina, 27 de septiembre de 1919, p. 4; “Reportazgos de La Luisita. La frase histórica”, Diario de la Marina, 14 de marzo de 1937, p. 15; Boletín Oficial de la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial, certificado de propiedad n.º 74.344, concedido el 19 de mayo de 1948. ↩︎
- Gaceta Oficial de la República de Cuba, año LXI, 31 de mayo de 1963, p. 5442, disposiciones G606, G607 y G611, fechadas el 28 de diciembre de 1962. ↩︎
- “La Luisita. Fábrica y Almacenes de Colchones”. Guía Provincial de La Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social. La Habana: Editorial Panamericana, Burgay y Cía., 1944; Gaceta Oficial de la República de Cuba, año LXI, 31 de mayo de 1963, p. 5442, disposiciones G606, G607 y G611. ↩︎
- Tennessee Death Records Index, 1949–2014, “PURON FUENCISLA”, fallecida el 29 de diciembre de 1971, Hamilton County, Tennessee, 70 años, viuda, File no. 37066. Shelby County Register of Deeds. ↩︎
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