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La Parisien: arte del mimbre en La Habana

01/09/2026 Por Almar Deja un comentario

Publicidad de La Parisien, fábrica de muebles finos de mimbre y tapicería situada en San Rafael 356-358, La Habana, 1948.
Publicidad de “La Parisien”, establecimiento especializado en muebles finos de mimbre y trabajos de tapicería, situado en San Rafael 356-358, La Habana. Ca. 1948.

Durante varias décadas, La Parisien fue una de las casas habaneras especializadas en la fabricación de muebles de mimbre. Al frente del establecimiento estuvo Martín Casas Vila, un inmigrante barcelonés que convirtió el trabajo artesanal del mimbre en una empresa de dimensiones considerables, con talleres propios, decenas de operarios y una exposición situada en una de las zonas comerciales más concurridas de La Habana.

La documentación localizada permite seguir la trayectoria de la firma desde sus primeros años, conocer un grave incendio ocurrido en 1935, documentar su expansión en la calle San Rafael y seguir su actividad hasta las nacionalizaciones de 1961.

Martín Casas Vila y los orígenes de La Parisien

La principal noticia biográfica sobre Casas Vila procede de la Guía Provincial de La Habana de 1944. Según esta publicación, era natural de Barcelona, donde había realizado estudios relacionados con la fabricación artística de muebles de mimbre. Allí habría establecido una mueblería cuyos productos alcanzaron clientela no solo en otras provincias españolas, sino también en París.

La misma fuente afirma que llegó a Cuba en 1926 y que ese año instaló su fábrica. La buena acogida que anteriormente habrían tenido sus muebles en la capital francesa habría inspirado el nombre de La Parisien.1

Aunque la reseña de 1944 tiene un evidente carácter promocional y algunos de estos antecedentes todavía requieren confirmación mediante documentación española, la fecha de 1926 resulta coherente con los dieciocho años de existencia que la propia publicación atribuía entonces a la empresa.

El incendio del depósito de Teniente Rey

Fachada del depósito de muebles de mimbre de Martín Casas Vila en Teniente Rey 43, La Habana, destruido por un incendio en 1935.
Fachada del depósito de muebles de mimbre de Martín Casas Vila en Teniente Rey 43, La Habana, destruido por un incendio en 1935.

Una de las primeras noticias detalladas que hemos podido documentar sobre el negocio apareció el 5 de septiembre de 1935 en el Diario de la Marina.

La noche anterior, aproximadamente a las siete, se había declarado un violento incendio en un depósito de muebles de mimbre situado en Teniente Rey núm. 43. El establecimiento pertenecía a Martín Casas Vila, quien en aquellos momentos, según el periódico, se encontraba residiendo en Miami.2

Las llamas se propagaron rápidamente debido a la naturaleza del material almacenado y destruyeron los muebles y objetos que se encontraban en el depósito. Intervinieron efectivos de la Segunda Estación y del Cuartel de Bomberos de Magoon.

Pero detrás del incendio existía un conflicto previo. El inmueble pertenecía a Manuel Rey Raimúndez, vecino de Teniente Rey 45 y 47. Casas Vila mantenía con él un pleito relacionado con el arrendamiento: según la información periodística debía alrededor de diez meses de alquiler y se resistía a entregar el local. Rey Raimúndez había acordado con las Hermanas del Convento de Santa Teresa de Jesús la entrega del edificio para derribarlo y construir otro nuevo.[2]

El encargado del depósito, Pedro Santana, vecino de San Rafael 50, declaró haber cerrado el establecimiento aproximadamente a las seis de la tarde. La Policía investigó entonces la posibilidad de que el incendio hubiese sido intencional y descartó inicialmente un cortocircuito, pues el interruptor general estaba desconectado. Fueron ocupados los libros de caja y otros documentos del establecimiento.

Debe subrayarse, sin embargo, que la noticia recoge sospechas e investigaciones policiales, no una demostración de que el incendio hubiese sido provocado ni una responsabilidad atribuida judicialmente a Casas Vila o a Santana.

La Parisien se instala en San Rafael

Pocos años después encontramos a la empresa perfectamente establecida en la calle San Rafael.

El 9 de febrero de 1939, Martín Casas Vila presentó ante la Secretaría de Comercio la solicitud de registro del rótulo:

CASA MIMBRE “LA PARISIEN”

La inscripción, correspondiente al Registro de la Dirección núm. 59,462 y Registro General núm. 66,243, daba como dirección San Rafael núm. 356, Habana y fue gestionada por Orlando Alonso.3

La enumeración de los productos que se pretendían amparar demuestra la amplitud de la fabricación. La Parisien producía juegos de sala, despacho, comedor y recibidor; mesas, sillas, butacas, sillones, aparadores, vitrinas, armarios, libreros, lámparas, zapateras, percheros, divanes y cestos, además de numerosos artículos complementarios, todos realizados en mimbre.

No se trataba, por tanto, de un pequeño establecimiento dedicado solamente a sillones o muebles para terrazas. Para finales de la década de 1930 la casa ofrecía prácticamente todo un catálogo de mobiliario doméstico fabricado en mimbre.

No podemos asegurar todavía que el incendio de 1935 determinara el traslado a San Rafael, pero la secuencia documental permite establecer que el depósito de Teniente Rey desapareció en 1935 y que, cuatro años después, San Rafael 356 era ya la dirección oficial de Casa Mimbre La Parisien.

De inmigrante español a ciudadano cubano

Entre ambos acontecimientos se produjo otro hecho importante en la trayectoria personal de Casas Vila.

El 14 de octubre de 1937, el Diario de la Marina publicó una extensa relación de extranjeros cuyas cartas de naturalización habían sido firmadas por el secretario de Estado, Juan J. Remos. Entre los nombres figuraba Martín Casas Vila.4

De este modo, once años después de su llegada a Cuba, según la fecha ofrecida posteriormente por la guía de 1944, Casas Vila había adquirido la ciudadanía cubana por naturalización.

La noticia resulta también importante para interpretar aquella residencia en Miami mencionada durante el incendio de 1935: evidentemente no significó el abandono definitivo de Cuba. Casas Vila volvió a aparecer relacionado directamente con sus negocios habaneros y consolidó además jurídicamente su vinculación con el país.

Una fábrica con unos setenta trabajadores

Para 1942 la exposición ocupaba ya los números 356 y 358 de San Rafael. Un anuncio publicado con motivo de las fiestas navideñas invitaba al público a visitar la exposición de La Parisien y ofrecía como dirección San Rafael 356-358 y el teléfono A-9956.

Dos años después, la Guía Provincial de La Habana ofreció una descripción particularmente extensa de la empresa. Casas Vila aparecía como su propietario y gerente, mientras que alrededor de 70 empleados y operarios trabajaban en sus distintas actividades.5

La publicación insistía en que los muebles eran fabricados por la propia casa y en que los diseños también constituían una parte fundamental del negocio. Carpinteros, artesanos y tapiceros seleccionados por Casas Vila intervenían en la elaboración de las piezas.

La Parisien era presentada, por tanto, no simplemente como una tienda, sino como una industria habanera con producción propia, además de exposición y venta al público.

Naturalmente, la descripción de 1944 empleaba el lenguaje elogioso habitual de las guías comerciales de la época. Hablaba de “curvas elegantes”, “trazado perfecto” y del “gusto más refinado y exquisito”. Pero, al margen de la retórica publicitaria, el dato de unos setenta trabajadores permite apreciar la dimensión que había alcanzado la empresa.

Mimbre, junco y malaca

La producción continuó evolucionando.

En enero de 1947, la revista Social dedicó una breve reseña a “Los muebles de La Parisien”. La casa permanecía en San Rafael 356, entre San Nicolás y Manrique, y exhibía mobiliario destinado especialmente a terrazas, casas de campo y residencias de playa.

La publicación precisaba que sus muebles eran diseñados por los artistas de la propia firma y realizados en malaca de la India, mimbre y junco.

Este testimonio confirma una característica que aparece reiteradamente en la publicidad de La Parisien: la empresa procuraba situar sus productos dentro del mercado del mueble decorativo y de diseño, destacando tanto el carácter artesanal como la originalidad de sus modelos.

Del mimbre al mueble de alambre

La firma tampoco permaneció limitada a los materiales que habían dado origen al establecimiento.

En 1952, un anuncio publicado en Radiomanía y Televisión proclamaba:

La fábrica de muebles de alambre es La Parisien.

La dirección continuaba siendo San Rafael 356-358 y el teléfono A-9956. La publicidad ofrecía esos muebles bajo los conceptos de elegancia, originalidad y confort.

La aparición del mobiliario de alambre demuestra que la empresa se adaptó a los nuevos gustos de mediados del siglo XX. A la tradición del mimbre, el junco y la malaca se sumaban diseños realizados con materiales más asociados al mobiliario moderno de jardines, portales y terrazas.

El Parisien: otro negocio de Casas Vila

La documentación de propiedad industrial revela además una actividad empresarial hasta ahora desconocida de Martín Casas Vila.

El 15 de julio de 1943 solicitó el registro del rótulo El Parisien, destinado, según consta expresamente en el documento, a distinguir un “establecimiento de café cantina”.6

En esta inscripción Casas Vila aparece domiciliado en Picota núm. 276, Habana, y la gestión fue realizada por el agente oficial César Márquez Massino.

Debe mantenerse la distinción entre ambos establecimientos. La Parisien, con artículo femenino, era la fábrica y mueblería de San Rafael; El Parisien, masculino, fue registrado para un café-cantina. La coincidencia del propietario y la semejanza de los nombres permiten relacionarlos empresarialmente, pero no convertirlos en un único establecimiento.

Casas Vila todavía en San Rafael en 1955

Otra huella documental aparece en la Gaceta Oficial de 1955. Un edicto citaba a:

“Martín Casas Vila, vecino que dijo ser de San Rafael 356”

para presentarse ante un tribunal situado en Compostela núm. 107, entre Tejadillo y Empedrado, en la audiencia del 3 de junio de 1955, a las ocho de la mañana.7

El fragmento actualmente disponible no permite conocer la naturaleza del procedimiento ni determinar en qué condición debía comparecer. Por ello no sería correcto atribuirle carácter penal o establecer la existencia de un litigio determinado.

Sin embargo, el documento sí proporciona un dato inequívoco: en 1955 San Rafael 356 continuaba oficialmente asociado a Martín Casas Vila, la misma dirección registrada para La Parisien desde 1939.

La nacionalización

La última etapa conocida de la empresa llegó con el proceso de nacionalizaciones iniciado después de 1959.

Para entonces la firma aparece jurídicamente con la denominación Mueblería La Parisién, S.A.

El Acuerdo de la Junta Central de Planificación de 30 de junio de 1961, publicado en la Gaceta Oficial núm. 131 del 7 de julio, dispuso la nacionalización mediante expropiación forzosa de numerosas empresas. Entre las relacionadas figuraba expresamente Mueblería La Parisién, S.A.

Curiosamente, el mismo nombre vuelve a aparecer en el compendio de nacionalizaciones dentro del Acuerdo núm. IV de 19 de julio de 1961, publicado en la Gaceta Oficial del 8 de agosto. La repetición requiere todavía contrastar ambos textos originales para establecer su explicación jurídica, pero no altera el hecho fundamental: durante 1961 La Parisien pasó del sector privado al Estado cubano.

Así terminaba, al menos como empresa privada, una historia comenzada treinta y cinco años antes.

Una industria habanera del mueble

La documentación reunida permite reconstruir una trayectoria bastante más compleja de lo que deja entrever la elogiosa reseña comercial de 1944.

Martín Casas Vila llegó desde Barcelona, según esa fuente, en 1926. Durante los años siguientes desarrolló en La Habana una industria especializada en mimbre; atravesó la destrucción de uno de sus depósitos en 1935; se naturalizó cubano en 1937; estableció definitivamente su casa comercial en San Rafael y amplió progresivamente tanto sus instalaciones como la variedad de su producción.

Desde los muebles de mimbre fabricados artesanalmente hasta las piezas de malaca, junco y finalmente alambre, La Parisien acompañó durante más de tres décadas los cambios del gusto y del mobiliario doméstico habanero.

Detrás de sus escaparates de San Rafael 356 y 358 existió una fábrica que en la década de 1940 daba empleo a aproximadamente setenta personas y que había convertido el oficio aprendido por un inmigrante barcelonés en una industria reconocible dentro del comercio de la capital cubana.

Su nacionalización en 1961 cerró la etapa iniciada por Martín Casas Vila. Quedan todavía interrogantes —especialmente sobre sus primeros años en Barcelona, la fecha exacta de apertura de la primera fábrica habanera, la constitución de Mueblería La Parisién, S.A., y el destino posterior de Casas Vila—, pero las fuentes conocidas permiten ya rescatar del olvido buena parte de la historia de aquella Casa Mimbre La Parisien de la calle San Rafael.

Bibliografia y notas

  1. “La Parisien muebles y toda clase de trabajos artísticos de mimbre”. Guía Provincial de La Habana. Comercial, Industrial, Profesional, Agrícola y Social. La Habana: Editorial Panamericana, Burgay y Cía., 1944. ↩︎
  2. “Destruido anoche por el fuego un depósito de muebles que debía ser desalojado”. Diario de la Marina, 5 de septiembre de 1935, p. 1. ↩︎
  3. “Casa Mimbre ‘La Parisien’”. Boletín Oficial de la Propiedad Industrial, Secretaría de Comercio, 1939. Registro de la Dirección núm. 59,462; Registro General núm. 66,243. Solicitud presentada el 9 de febrero de 1939. ↩︎
  4. “El canciller Remos firmó más cartas de naturalización”. Diario de la Marina, año CV, núm. 245, 14 de octubre de 1937, p. 18. ↩︎
  5. “La Parisien muebles…”, Guía Provincial de La Habana, 1944. ↩︎
  6. “El Parisien”. Boletín Oficial de la Propiedad Industrial, Ministerio de Comercio, año XXXVI, núm. 86, 31 de agosto de 1943, p. 13. Registro de la Dirección núm. 80,243; Registro General núm. 86,442. Solicitud presentada el 15 de julio de 1943. ↩︎
  7. Gaceta Oficial de la República de Cuba, 1955, p. 9108. Citación de Martín Casas Vila para comparecer el 3 de junio de 1955. Referencia incompleta, pendiente de localizar el número y la fecha exacta del ejemplar. ↩︎
  • Personalidades y negocios de la Habana

Publicado en: Habana Etiquetado como: Calle de San Rafael, Habana: Instituciones y Negocios, Habana: Personalidades, Inmigración española en Cuba, Martín Casas Vila, Mueblería La Parisién, Mueblerías en Cuba

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