
Durante veinte años, Merici Academy formó parte de la enseñanza privada femenina de La Habana. Dirigido por religiosas ursulinas norteamericanas, el colegio comenzó modestamente en El Vedado y terminó ocupando un amplio edificio propio en el reparto Habana Biltmore.
Su historia puede seguirse con bastante precisión gracias a la prensa de la época, publicaciones institucionales y los recuerdos de sus antiguas alumnas. De L y 19 pasó a Línea y 6, y de allí a Biltmore, acompañando en cierto modo el desplazamiento hacia el oeste de una parte de la vida residencial y escolar habanera.
Los primeros años en El Vedado
Merici Academy fue establecido el 8 de septiembre de 1941, bajo la dirección de las Ursulinas Americanas. Una reseña publicada en la Guía Provincial de La Habana de 1944 explicaba que la institución debía su nombre a Santa Ángela de Merici, fundadora de la compañía de Santa Úrsula.
Décadas más tarde, antiguas alumnas recordarían que el colegio había comenzado con aproximadamente cien estudiantes en la esquina de L y 19, en El Vedado. Posteriormente fue trasladado a Línea y 6, también en el mismo barrio.

La enseñanza respondía al modelo de las academias ursulinas de Estados Unidos. La Guía Provincial presentaba como objetivo una educación que reuniera la formación intelectual y moral, con especial atención a la disciplina, el carácter y la preparación de las alumnas para desenvolverse tanto en el hogar como en la sociedad.
Merici ofrecía cursos Pre-Primario, Elemental, Académico, Secretariado y Comercial. Entre las actividades extracurriculares figuraban basketball, baseball, tennis, arquería, gimnasia, coro, Glee Club y representaciones dramáticas.
Una característica fundamental era el uso del inglés como lengua de enseñanza. Para las alumnas que ingresaban sin dominarlo se ofrecían clases especiales, mientras los programas académicos buscaban facilitar la continuación de estudios en escuelas y universidades de Estados Unidos.
Un colegio en crecimiento
A mediados de la década de 1940, Merici Academy había formado ya una comunidad escolar suficientemente amplia como para organizar asociaciones de padres, agrupaciones de antiguas alumnas, festivales y otras actividades sociales.
En la primavera de 1947, por ejemplo, el colegio celebró en sus jardines del Vedado un festival destinado a recaudar fondos para instituciones de las Ursulinas en Europa, afectadas por las privaciones de la posguerra. La alumna Ivelisse Molina y Dorrbecker, candidata de Comercio, fue elegida Reina de la Primavera.
Aquellos actos permiten acercarse a la vida cotidiana de un plantel que combinaba su carácter religioso con una intensa actividad académica y social.
Pero para entonces Merici se preparaba ya para abandonar El Vedado.
La nueva sede de Habana Biltmore
A fines de enero de 1947 se celebró la colocación de la primera piedra del nuevo edificio que Merici Academy levantaría en terrenos del Reparto Biltmore.
La ceremonia estuvo presidida por el cardenal Manuel Arteaga y Betancourt, quien ofició la misa, bendijo y colocó simbólicamente la primera piedra. El sermón estuvo a cargo del padre Daniel Baldor, S. J., rector del Colegio de Belén.
Pocos días después, un anuncio inmobiliario de Habana Biltmore informaba que durante febrero comenzaría la construcción del nuevo colegio.
En mayo de aquel año apareció ya publicado el proyecto arquitectónico, identificado expresamente como:
Proyecto del edificio en construcción para el Merici Academy.
La academia había adquirido amplios terrenos en el reparto para levantar un plantel de mayores dimensiones, destinado a impartir enseñanza desde Kindergarten hasta cuarto año de High School.

La construcción, sin embargo, resultó prolongada. Mientras avanzaban las obras, Merici siguió funcionando en El Vedado. En septiembre de 1948 la prensa continuaba refiriéndose expresamente a la “Merici Academy del Vedado”, mientras otro anuncio, publicado el día 26 de aquel mes, señalaba que en Biltmore todavía “se está construyendo el edificio” del colegio.
La transición entre ambas sedes puede así seguirse documentalmente durante casi tres años.
El edificio propio
Finalmente, a comienzos de 1950, Diario de la Marina anunció que había quedado inaugurado y bendecido el nuevo edificio de Merici Academy en el Reparto Biltmore. Un Open House acompañó las celebraciones.
El cambio representó mucho más que un simple traslado. Merici disponía ahora de un amplio establecimiento construido expresamente para sus necesidades educativas.
Un testimonio de antiguas alumnas publicado en 1976 recordaba que en aquella sede llegaron a reunirse más de quinientas estudiantes en los distintos niveles de enseñanza.
El directorio angloamericano de Cuba de 1960 registraba a Merici Academy en Calle 182 No. 1508, Marianao, con teléfono 21-9025.

La institución aparece también en documentación de la década de 1950 como un colegio femenino dirigido por las Ursulinas. Una publicación de 1955 lo anunciaba como internado y colegio diurno para muchachas, bajo la dirección de las Ursuline Mothers, con domicilio en Avenida Merici, Biltmore.
Mother Thomas y la comunidad de Merici
Una figura central durante aquellos años fue Mother Thomas Voorhies, perteneciente a la comunidad ursulina de Nueva Orleans y estrechamente vinculada a Merici desde su fundación.
Una fotografía conservada actualmente en la Cuban Heritage Collection de la University of Miami la muestra en 1951 acompañada por profesoras y alumnas relacionadas con la institución desde sus primeros años.
Ese mismo año, el 13 de junio de 1951, Merici Academy celebró su graduación con una ceremonia presidida por el nuncio apostólico José Burzio y el obispo auxiliar de La Habana Alfredo Müller. Participaron también el capellán del colegio y representantes de la Asociación de Padres.
Las actividades de Merici trascendían además las estrictamente escolares. En marzo de 1960, cuando la prensa lo identificaba también como “Merici Academy del Country Club”, sus instalaciones acogieron un cursillo para catequistas procedentes de diversas parroquias de la provincia de La Habana.
El final de Merici Academy
La trayectoria cubana del colegio terminó en 1961.
La secuencia exacta de las últimas semanas todavía merece una comprobación documental más precisa. Fuentes posteriores sitúan el cierre de Merici en mayo de ese año, después de la salida de las religiosas norteamericanas.
Poco después, el 6 de junio de 1961, el Gobierno cubano promulgó la Ley de Nacionalización General y Gratuita de la Enseñanza, que declaró pública la función docente y adjudicó al Estado los centros privados de enseñanza junto con sus bienes, derechos y patrimonio.
Merici Academy dejó así de existir como colegio privado dirigido por las Ursulinas.
Por ahora no hemos podido establecer documentalmente qué institución ocupó inmediatamente después el edificio de Biltmore ni cuál fue exactamente su uso posterior.
La memoria de Merici en el exilio
La desaparición del colegio no puso fin a los vínculos creados entre sus alumnas.
En Miami surgió hacia mediados de la década de 1960 una Asociación de Antiguas Alumnas de Merici, que organizó reuniones, actividades benéficas y encuentros y mantuvo un boletín para conservar el contacto entre quienes habían estudiado en La Habana.
El 17 de julio de 1976, Diario Las Américas dedicó un extenso reportaje a los preparativos del 35.º aniversario de la fundación del colegio. Las antiguas alumnas recordaban allí a sus profesoras, los festivales, las graduaciones y las sucesivas sedes de Merici.
Una de ellas resumía la trayectoria física del plantel: primero L y 19, después Línea y 6 y finalmente el edificio propio de Biltmore.
Mother Thomas Voorhies vivía entonces en el convento de las Ursulinas de Nueva Orleans y estaba prevista su presencia en Miami para aquella conmemoración.
El reportaje conservó asimismo recuerdos de episodios que permanecían vivos entre las alumnas: celebraciones escolares, bodas efectuadas en la capilla del colegio y las visitas de figuras religiosas y culturales.
Más allá de esos recuerdos individuales, la documentación permite reconstruir la evolución de una institución que nació en un inmueble del Vedado, creció hasta levantar su propio plantel en los nuevos repartos del oeste habanero y desapareció, como el resto de la enseñanza privada cubana, en medio de las transformaciones de 1961.
Bibliografía y notas
- Guía Provincial de La Habana, 1944, “Merici Academy”.
- Diario de la Marina, 1947, 1948, 1950, 1951y 1960.
- María Elena Saavedra, “Conmemoran Antiguas Alumnas la Fundación del Colegio de Merici”, Diario Las Américas, Miami, 17 de julio de 1976.
- University of Miami Libraries, Cuban Heritage Collection, Merici Academy Collection (CHC5376).
- Anglo-American Directory of Cuba, 1960.
- Cuba. Ley de Nacionalización General y Gratuita de la Enseñanza, 6 de junio de 1961. En línea: SITEAL – IIPE UNESCO
- Personalidades y negocios de la Habana