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El Teatro Campoamor y la Habana espectacular

01/04/2026 Por Almar Deja un comentario

Vista del teatro Albisu (antes Lersundi) y posteriormente teatro Campoamor en la Habana.
Vista del teatro Albisu (antes Lersundi) y posteriormente teatro Campoamor en la Habana.

El Teatro Campoamor. El Centro Asturiano compró en 1914 a la Viuda de Azcue por $290,000 dólares americanos el antiguo Teatro Albisu que se encontraba en el edificio social de la asociación, en octubre se decidió la construcción de uno nuevo y el antiguo se demolió dando paso al Teatro Campoamor.

El teatro Albisu (antes Lersundi) era un popular Coliseo de la Plazoleta de Albear (antes Monserrate) que estableció tandas y representaciones del “género chico” el sábado de Gloria del año de 1887.1 Se ubicaba frente al Parque Central en la manzana delimitada por las calles de San Rafael, Monserrate, San José y Zulueta en la ciudad de la Habana.

Ubicación del teatro Albisu (antes Lersundi) y posteriormente teatro Campoamor en un plano de la Habana ca. 1905.
Ubicación del teatro Albisu (antes Lersundi) y posteriormente teatro Campoamor en un plano de la Habana ca. 1905.
El Centro Asturiano decide adquirir el teatro Albisu en junio de 1914.

Levantará en aquella manzana un gran edificio. En la junta celebrada el domingo último (7 de junio de 1914)2 por esta importante Asociación, tomó por unanimidad el acuerdo de proceder á la adquisición del teatro Albisu con los edifcios anexos al mismo que componen la manzana. En la actualidad se están llevando á cabo los trámites de escritura, etc., para legalizar esta compra.

El precio á que esta se eleva, es considerable, si bien no nos los han podido dar con exactitud por hallarse las fincas adquiridas sujetas á ciertos gravámenes.

Es de suponer, pues que este nuevo sacrificio del Centro Asturiano habrá de redundar entre otras cosas en el embellecimiento estético de la Habana al dotarla de un edificio más suntuoso que el que actualmente tiene, pues con este objeto suponemos que se habrá hecho la compra.

Había que comprar el Teatro Albisu y el acuerdo de comprarlo se tomó en medio de clamores de triunfo, de entusiasmo loco, de una fraternidad social encantadora. Después de este acuerdo se tomó otro acuerdo. El de adquirir, por suscripción espontánea entre todos los asistentes a la gloriosa junta general una pluma de oro para que nuestro amado Presidente Vicente Fernández Riaño firmara la escritura de compra.3

La nobilísima proposición fué de Eduardo González Bobes. Y la pluma se adquirió; la fundió, la buriló; hízola muy aristocrática y muy gentil un artista ovetense, Sandalio Fernández, genio de La Estrella de Italia, tierra de Venvenuto. Y la escritura se hizo y Vicente Fernández puso bajo su último renglón su nombre y bajo su nombre una rúbrica gallarda.

Pluma de oro con que firmó el Centro Asturianos la compra del Teatro Albisu.
Pluma de oro con que firmó el Centro Asturianos la compra del Teatro Albisu.

La fotografía anterior muestra la pluma de oro con que el presidente del Centro Asturiano, señor Fernández Riaño firmó la escritura de compra del Teatro Albisu. La pluma pasó a la propiedad de dicho señor por acuerdo de la Junta general del mismo Centro.

Comisión que hizo la entrega de la pluma de oro al presidente del Centro Asturiano.
Comisión que hizo la entrega de la pluma de oro al presidente del Centro Asturiano.

En la imagen precedente se muestra en el Palacio de Balboa la entrega de la pluma de oro a D. Vicente Fernández Riaño.4 En el grabado Vicente F. Riaño, el Vicepresidente del Centro Asturiano, Maximino Fernández; Rafael García Marqués, Luis Rodriguez, Victor López, Arranz de la Torre, Eduardo González Bobes, Rafael Fernández y “Don Fernando”.

El Centro Asturiano y el Teatro Albisu.

El Centro Asturiano y el Teatro Albisu.5 Con el mayor gusto publicamos, tomándolo del “Avisador Comercial”, el siguiente trabajo:

Ayer tarde, y ante el Director del “Avisador Comercial”, en su carácter de Notario del Centro Asturiano, del que también es Abogado, la señora viuda del que fué nuestro buen amigo D . Juan Azcue y Elejalde, a requerimiento de nuestro respetable amigo, el señor Vicente Fernández Riaño, distinguido Presidente de la poderosa Sociedad regional citada, otorgó el compromiso de vender a la misma el teatro “Albisu” los edificios que ella y los hijos del señor Azcue poseen en la manzana en que está enclavado el Palacio del Centro, por la cantidad de 290,000 pesos moneda oficial.

Ayer tarde, y ante el Director del “Avisador Comercial”, en su carácter de Notario del Centro Asturiano, del que también es Abogado, la señora viuda del que fué nuestro buen amigo D . Juan Azcue y Elejalde, a requerimiento de nuestro respetable amigo, el señor Vicente Fernández Riaño, distinguido Presidente de la poderosa Sociedad regional citada, otorgó el compromiso de vender a la misma el teatro “Albisu” los edificios que ella y los hijos del señor Azcue poseen en la manzana en que está enclavado el Palacio del Centro, por la cantidad de 290,000 pesos moneda oficial.

La señora Gorotízaga de Azcue obligó a otorgar la escritura dentro del término de 4 meses y se convino que el Centro adquirente reconozca con hipoteca sobre los edificios vendidos y sobre los que posee én la misma manzana el precio indicado para abonarlo dentro de 10 años contados desde la fecha de la venta, con el interés del 6 por 100 anual; pero después de transcurridos cinco años podrá el Centro cancelar la hipoteca o entregar cantidades parciales no menores de $40,000.

Concurrieron al acto notarial, que se efectuó en el hotel Inglaterra el acaudalado comerciante y hacendado señor D. Juan José Azpuru, el rico comerciante señor D . José González Cobián y nuestro muy querido amigo el notable juriscinsulto Dr. D . Julio Alvarez Arcos y San Bartolomé, benemérito y entusiasta Presidente de la Sección de Sanidad del “Centro Asturiano”, deudo de la familia del que hasta hace poco fué inolvidable jefe de esta casa señor don Manuel Pulido González q. e. p. d. y persona tan ligada al “Avisador Comercial”, como amigo y como abogado, que forma parte integrante y queridísima de todo lo que constituye nuestro diario y su razón social editora.

Asistió, también el señor D. Rafael García Marqués, celoso y competente Secretario del «Centro” y persona que, tanto en la colonia asturiana como en todo el país, disfruta de bien ganadas simpatías, de popularidad y de prestigio.

Al “Avisador Comercial” llena de satisfacción inmensa que en el acto de ayer, que tanto enaltece al Centro Asturiano que debe llenar, de legítimo orgullo a su ilustre Presidente señor Fernández Riaño, tuvieran intervención el doctor don Julio Alvarez Arcos, tan íntimamente compenetrado con este diario y el actual Director del “Avisador Comercial”, don Miguel Suárez, al que ha cabido la honra, que recoge como bagage valiosísimo para su carrera notarial, de ejercer la fe pública, a beneficio de los grandes intereses asturianos que pondera una Asociación que tanto honra a Cuba y tantos beneficios proporciona a este país.

El Centro Asturiano firmó la escritura de compra del teatro Albisu el sábado 8 de agosto de 1914.6

Junta General Extraordinaria se convocó en 15 de octubre de 19147 para, entre otros, tratar, como asunto preferente, las reformas que eran de necesidad realizar en el teatro “Albisu”.

La demolición del popular teatro de Albisu en noviembre 1914.8

Ante la Comisión designada por el Presidente general del Centro Asturiano, en virtud de un voto de confianza otorgado por su Junta Directiva, ayer (9 de noviembre de 1914), por la mañana, se inició la demolición del popular teatro de Albisu, propiedad del citado Centro. Las obras de demolición se calcula que terminen a fines del mes actual y se llevarán a cabo por administración. Dirige estos trabajos el distinguido arquitecto del Centro señor Ricardo Martínez.

Una vez terminados estos trabajos, se iniciará la construcción del nuevo teatro, que según nuestros informes, será una obra admirable y con arreglo a todos los adelantos modernos en materia teatral. El antiguo teatro de Albisu se transformará en un elegante y suntuoso coliseo, construido a base de cemento armado y hierro. La tramoya será movida a máquina y en su escena se pondrán toda clase de obras por aparatosas que ellas sean.

La subasta de las nuevas obras se verificará en breve, pues es deseo general de que ellas se inicien en los primeros días del próximo mes. Se supone que la construcción del nuevo coliseo no pasará de cinco meses. Su costo aproximado ascenderá a unos cien mil pesos.

Al acto de la demolición asistieron el Presidente general Vicente Fernández Riaño, los Vices señores Maximino Fernández y González y Faustino Angones, el Tesorero, señor José Alvaré, el Secretario, señor García Marqués, quienes con los señores Julio Alvarez Arcos, Presidente de la Sección de Sanidad, Ceferino González, Presidente de la de Instrucción, Aquilino Entrialgo, de la de Recreo y Adorno, Dionisio Peón, de la de Propaganda, y Juan Parrondo, de la de Inmigración, forman la Comisión inspectora de las obras.

También asistió a dicho acto el arquitecto, inspector jefe de obras del Centro, señor Martínez.

El difunto teatro Albisu.9

“También la gente del pueblo tiene su corazoncito” Y bien puede, por tanto, permitírsele a un buche literario que se acongoje, (siquiera sea por una vez) y endilgue a sus lectores un “Saltaperico” tierno, pues esta condición se tolera hasta en el maíz . Creo, así,que este enojoso y largo prefacio bastará a impetrar de los que, por acaso, me lean, el permiso para trasladar al papel, ciertas impresiones personalísimas y amargas, ya que, de antemano, me resigno a que ellos las tomen a risa, si tal les place.

Ello es que al transitar, ayer, por los portales de Albisu, me detuve, de pronto, ante la puerta abierta del ya derruido teatro y al mirar hacia adentro, quedé, como clavado en la acera, extático, con la cabeza sobre el pecho, los brazos caídos, semejando, acaso, la estatua del abatimiento.

Es posible que si alguien, al pasar, me observó en tan ridícula pose, culpase de ella al minúsculo, afónico y dificultoso “Capalarrata”, que, en tal momento, graznaba, más bien que pregonaba unos billetes.

Pero no: no era el laureado poeta y abaniquero, rival de Rueda, quien ocasionaba mi actitud de arrobamiento, algo más sólido y aplastante pesaba entonces sobre mi ánimo, determinando una “furtiva lágrima” que asoanaba a mis pupilas, o mejor dicho: a una de ellas, porque claro: las lágrimas sueltas no son fácilmente divisibles entre ambos ojos.

Al contemplar las paredes escuetas del antiguo teatro, desprovisto de techo, de escenario, de palcos y lunetas, un mundo de recuerdos de infancia y de juventud, giró ante mi empañada vista y al disipar con mis manos la bruma que la cubría, vi desenvolverse, claramente, con fulgores de apoteosis y como en una cinta cinematográfica, toda una vida, llena de luces y de colores, de cantos, de alegría, de ilusiones, de amor, de arte y de ensueño.

El encargado de los trabajos de demolición, me invitó, piadosamente, a entrar (para sustraerme, tal vez, al ridículo) y ya en el vestíbulo del que fué alegre coliseo, volví a la realidad, cerciorándome de que no había allí más que escombros, quedando solo en pié, el vetusto espejo, como para recordarme, implacable, al reflejar mis canas, (no, por cienrto, escasas ni prematuras) cuán lejos nos hallamos ya de aquella época feliz en que de niño, iba yo entusiasmado, junto con otros de mi edad, a cantar los coros infantiles de la “Marsellesa”, cuyos acordes vibrantes nos electrizaban al extremo de convertirnos en cantantes, siendo así que en otras obras teatrales no pasábamos de la categoría de chicharras.

¡Algo más de un cuarto de siglo transcurrido desde que se pintaron las célebres “musas” de la cúpula, en las que mis manos pecadoras de aficionado, visitante del taller y amigo del joven pintor (Chano Ibáñez) dieron algunas pinceladas, aun a riesgo de ser luego borradas por el maestro!

Las aspas de un ventilador, allí tiradas, me recordaban la época de su colocación, hace veintitantos años, cuando sobre el escenario lucían a diario sus gallardas figuras, la Rusquella, la Aced, la Carmona, la Balbina Iglesias, la Chata, Etelvina, las Campini, la Corona, la Vivero, y otras, todas bellas o espirituales, completando el conjunto artístico y genialmente gracioso que integraban los Areu ,Castro, Carratalá, (algunas veces) y otros muchos, todos dirigidos con gran habilidad por Robillot: el simpático Robillot.

El miércoles diecisiete de noviembre de 1915 se inauguró el nuevo teatro nombrado Campoamor en honor del poeta asturiano Ramón María de las Mercedes (Pérez) de Campoamor y fue arrendado a Armenio La Villa para su explotación.10

González Bobes propone el nombre de Teatro Campoamor.

En junta general del Centro Asturiano se leyó en enero de 1915 una moción suscripta por el entusiasta socio y elocuente orador, señor González Bobes, proponiendo que el nuevo teatro que se estaba construyendo se denominase Teatro Campoamor.11 Esta proposición la defendió su autor con un breve y admirable discurso. Y la proposición se aprobó en medio de ovaciones delirantes.

El mismo socio propuso la apertura de un concurso de bocetos para el telón de boca, donde figurasen alegorías de Asturias y de Campoamor.

Desencofrado todo el techo del Teatro Campoamor en julio de 1915.12

Es el mayor arquitrabe de cemento armado construido en Cuba. Habana, 7 de Julio de 1915. Señor Director del Diario de la Marina. Señor:

En el día de hoy ha quedado desencofrado todo el techo del Teatro Campoamor, cuyas obras dirijo, y como entre los distintos arquitrabes que sostienen la cubierta hay uno con 21.60 de luz que es el 404 que tantas polémicas suscitó, ruego a usted se sirva publicar estas líneas, para que sirvan de invitación a todos mis compañeros de profesión y miembros de la Junta Directiva del Centro Asturiano, para que me honren con su visita el Sábado 10 del corriente a las 3 p. m. en dicho Teatro.

Anticipándole las gracias, queda de usted atento, amigo y s. s. José Ricardo Martínez, Ingeniero Civil y Arquitecto, del Centro Asturiano.

Armenio La Villa obtiene el contrato de explotación del Teatro Campoamor.13

Campoamor. Firmado ya el contrato en virtud del cual nuestro amigo Armenio La Villa ha obtenido para su explotación el Teatro Campoamor, próximo a terminarse, es seguro que aquel, dando nuevas pruebas de su actividad y pericia ofrecerá magnificos espectáculos.

Riaño presidente del Centro Asturiano y la inauguración del Campoamor.14

No cabía de gozo el simpático y estimable presidente del Centro Asturiano anoche (17 de noviembre 1915) con el estreno del teatro «Campoamor», el buen astur estaba más contento que muchacho con zapatos nuevos. Otro tanto le ocurría al activo Romanones, que pese a su actividad, no podía moverse de los pasillos, tanta era la gente que invadía el teatro.

Prendes el de los tabacos insuperables. Don Fernando el ínclito cronista regional, los entusiastas astures Acevedo, Ceferino González, Redondo, Maximino Fernández, el gran Rivero y el chiquitín Machín, gozaban de lo lindo, contemplando la hermosa sala, la selecta concurrencia que amorosa selecta escuchaba las finas notas de la ópera “Marina”, que justo es consignar fué interpretada magistralmente.

Nuestra enhorabuena a Riaño y los intérpretes de la obra entre los cuales descuella el gran cantante Meana, que fué obsequiado por varios amigos con la exquisita sidra el gaitero, que es su bebida favorita y que gracias a ella entona a tiempo no desentona y canta como las reglas del arte ordenan.

Inauguración del nuevo teatro Campoamor el 17 de noviembre 1915.

Se inauguró el nuevo coliseo Campoamor la noche del pasado miércoles con la ópera “Marina” y un entremés lírico de costumbres asturianas.15

La ópera “Marina” fué artísticamente cantada por lo que se refiere a la señora Amparo Romo, que es sin ningún género de dudas la tiple de zarzuela de más exquisita voz, técnica y buen gusto entre las que hoy actúan en nuestros coliseos; del tenor señor García Romero, del bajo cantante Paco Meana, y del maestro Cabas, de enérgica batuta y plausible claridad al marcar los tiempos y producir matices.

El joven barítono Luis Moreno no tiene más que hermosas facultades, dejando mucho que desear como actor y cantante.

Acostumbrado una parte de nuestro público a desplantes, alardes vocales, y a que se desfiguren las melodías de Arrieta hasta el grado de hacerlas desconocidas, la fina labor, cuanto hicieron los artistas de “Campoamor” dentro de la verdad y lo bello del arte del bien expresar, pasó inadvertido para determinado público, prostituído en sentido artístico por medianías y cantantes poco escrupulosos.

La señora Lluró aún no ha debutado. Dicese que lo hará con la ópera de Vives, “Maruxa”, cuya instrumentación original se ha pedido por cable a España.

Armando Duval.

Publicidad de película en el Teatro Campoamor, Habana. Diario de la Marina 15 de abril 1916.
Publicidad de película en el Teatro Campoamor, Habana. Diario de la Marina 15 de abril 1916.

La compañía de operetas Fantoches Líricos en el Campoamor.16

Campoamor. Mañana martes (30 de mayo 1916), iniciase la temporada de la compañía de operetas Fantoches Líricos, en Campoamor. La obra elegida para el debut es la opereta “Géisha”. Hará el role, de la Mimosa María Salici de Ferrari. El espectaculo de los Fantoches Líricos es nuevo en la Habana.

Desde ayer se encuentran las localidades a la disposición del público en la Contaduría del teatro Campoamor. He aquí los precios: cuatro pesos los palcos; un peso la luneta o butaca con entrada y treinta centavos la tertulia.

Aunque la temporada de la compañía de operetas Fantoches Líricos debía concluir en el teatro Campoamor el lunes 5 de junio de 1916, todavía el día ocho se anunciaban por tandas.

El jueves 31 de agosto del mismo año y con “La Copa de la Amargura”, se inauguraba la brillante temporada cinematográfica con que la empresa Pluma Roja, volvía a abrir las puertas del hermoso teatro Campoamor. “La Copa de la Amargura” era un bellísimo drama de la vida social.

Publicidad cinematográfica del Tres de Corazón en el Teatro Campoamor, Habana. Diario de la Marina 2 de septiembre 1916.
Publicidad cinematográfica del Tres de Corazón en el Teatro Campoamor, Habana. Diario de la Marina 2 de septiembre 1916.

El sábado 2 de septiembre 1916 comenzó una brillante temporada cinematográfica que la empresa “Pluma Roja” estaba organizando. En la función inaugural17 debían de exhibirse los dos primeros episodios de la grandiosa obra de la Universal titulada “El Tres de corazón” o “El signo de la muerte”. De los quince episodios que tenía esta obra, se exhibirían invariablemente los lunes, miércoles y viernes, dos cada día.

Con un lleno completo se celebró aquella función inaugural de la temporada cinematográfica con que Campoamor reanudó sus tareas artísticas.

El Centro Asturiano de la Habana arrienda el Teatro Campoamor.

Firmado el día antes de que se estrenara “El Tres de corazón”, es decir en 1ro. de agosto 1916, por el secretario R. G. Marques anunciaba el Centro Asturiano de la Habana el arrendamiento del Teatro Campoamor:18

Estando muy próximas a ser terminadas las obras de reformas del teatro Campoamor, se ha resuelto proceder al arrendamiento del mismo. En la Secretaría del Centro, en horas hábiles y hasta el día doce, inclusive, del corriente mes, se admiten proposiciones.

Después de unos meses cerrado por reformas pasó en 1916 en alquiler a manos Alexander W. Kent, abogado representante de varias compañías de películas en la Habana. El veintiséis de julio de 1917 se aceptó la introducción de un almacén y depósito de la “Universal Film Manufacturing Company” en un local anexo a este.

Un león en el Campoamor

Lesionado por un león informaba el Diario de la Marina en 8 de noviembre de 1917. En el segundo Centro de Socorros fué asistido por el doctor Jiménez Ansley, de heridas por avulsión en la mano derecha, Jorge Elbí, americano y vecino del teatro Campoamor. Manifestó haber sido lesionado por un león que hay en dicho teatro, en ocasión de darle zarpazo al llevarle la comida.19

Aspecto del edificio del Centro Asturiano y teatro Campoamor visto desde Zulueta y San Rafael (Ca. 1918).
Aspecto del edificio del Centro Asturiano y teatro Campoamor visto desde Zulueta y San Rafael (Ca. 1918).

En este local donde se almacenaban películas y celuloide se originó el fuego del veinte y cuatro de octubre de 1918 que conllevó a la destrucción del edificio del Centro Asturiano quedando en pie por ironía del destino y casi sin daños el mencionado Teatro Campoamor.

La Habana Espectacular : El Teatro Campoamor desde El Fígaro en 1919.20

Como el ave legendaria resurgiera de sus propias cenizas en los mitos poemáticos de la Grecia clásica, así de los restos del incendio que ha poco (24 de octubre 1918) devastara el edificio del Centro Asturiano ha surgido, nuevamente, el teatro que ostenta como nombre el del insigne poeta Ramón María Campoamor.

Los que conocíamos el antiguo teatro no podemos decir que se ha reconstruido, sino tenemos que afirmar que se ha edificado más espléndido para orgullo y honor de la capital de la República que cuenta, desde el día 10 del actual (Mayo 1919) con un centro de espectáculos más, capaz por sus condiciones arquitectónicas de rivalizar, ventajosamente, con los mejores edificios análogos.

Vista exterior del suntuoso teatro Campoamor en la Habana (Ca. 1919).
Vista exterior del suntuoso teatro Campoamor en la Habana (Ca. 1919).

Para la reedificación del teatro “Campoamor” impuso el Departamento de Fomento de la administración municipal, en consonancia con autorizados informes periciales, un cúmulo de condiciones tales que abordar la ingente empresa, por la difícil y costosa, parecía, en realidad, propósito inútil, vano, imposible.

Sin embargo hoy sobre armazón formidable de acero y concreto, se levanta, reforzado, mejorado, el teatro al cual se le han hecho múltiples reformas, que, como ya hemos dicho, hacen que más que renovación del anterior, sea uno nuevo, magnífico, excelente. insuperable.

Al efectuarse la reedificación, cumpliéronse las exigencias de los arquitectos municipales, de común acuerdo éstos con el del Centro Asturiano, y en honor de la verdad decimos que se excedieron en el cumplimiento de las prescripciones de ingeniería, como si los arrestos de los que acometieron la empresa inmensa quisieran probar su pujanza incontrastable.

Se han verificado, además, en la decoración modificaciones completas, radicales, en obediencia a un plan inteligente ajustado a las opiniones de notables estetas, cuyos juicios competentes fueron solicitados y oídos.

Como edificio ofrece todos los requisitos exigidos para la mayor seguridad, resistencia y amplitud hasta no ser igualado, en estos importantes aspectos, por ningún coliseo habanero, pues “Campoamor” ha quedado, con su excelente renovación, construido a prueba de accidentes de tal modo que la más violenta emergencia sería vencida por su solidez y capacidad.

Como teatro, acaso por ser más moderno tampoco admite superioridad, como no sea en tamaño, porque cuenta con los mejores ventiladores que se fabrican en los Estados Unidos, así con los últimos inventos mecánicos y eléctricos necesarios a su labor teatral y cinematográfica.

Vista del interior del teatro Campoamor (Ca. 1919).
Vista del interior del teatro Campoamor (Ca. 1919).

El adorno del suntuoso salón ha sido presidido por exquisito gusto, siendo notabilísimas las pinturas de las paredes y techo, así como la comodidad y limpieza de todos los departamentos, salas, galerías, etc.

La Dirección de Fomento municipal y la Jefatura local de Sanidad realizaron, previamente, varias inspecciones oculares a fin de impartir aprobación legal a la reapertura del nuevo coliseo. El público, rebosando en el teatro, el día de la inauguración, demostró con su afluencia que sancionaba el veredicto de las autoridades administrativas y científicas.

Chas Robert King manager de la Universal Film Mfg. y del teatro Campoamor (Ca. 1919).
Chas Robert King manager de la Universal Film Mfg. y del teatro Campoamor (Ca. 1919).

Esta obra maravillosa es fruto de la inteligencia, actividad y animoso espíritu de un distinguido gentleman, muy estimado en la Habana, donde tiene grandes simpatías y donde lucha, aportando al progreso capitalino el valiosísimo concurso de su talento y energía. Es autor de la empresa el señor Chas Robert King, experto manager de la poderosa y popularísima Universal Film Mgf. Company, cuya representación ostenta, habiendo logrado darle auge y crédito inmensos.

Por las breves líneas precedentes se comprende que el señor Chas Robert King es un perito en negocios teatrales, a los que se ha dedicado con tanto entusiasmo como inteligencia al extremo de dominarlos perfectamente;

No tan sólo en sus fases financieras, sino también desde el punto de vista artístico, pues si para lo primero posee profunda experiencia práctica, mirada penetrante y carácter emprendedor, pletórica de iniciativas;

Para lo segundo tiene gusto refinado y conocimiento completo, cabal, de actores y público, siendo verdaderamente una especialidad en adivinar el alma del pueblo para penetrar sus predilecciones, las cuales siempre satisface cumplidamente y jamás trata de imponer sus preferencias artísticas.

En Cuba ha conseguido ya conocer el ambiente, pues no por ser extranjero puede ponerse en tela de juicio esta su admirable capacidad psicológica, teniendo en cuenta que el señor King tiene una experiencia larga en empresas teatrales en las que siempre ha triunfado y vencido.

A defender nuestras libertades vino como marino de la armada americana y para que su nombre se una más a Cuba, fué el señor King uno de los oficiales escogidos en la famosa y memorable ocasión de izar la gloriosa bandera en el Morro el 1 de Enero de 1899, la gloriosa bandera estrellada — hoy brillante en Europa entre los resplandores de la victoria no sólo como el pendón de la nación más poderosa del mundo, sino como el símbolo augusto de los grandes ideales democráticos.

El talentoso manager se propone ampliar la ya dilatada esfera de la compañía que, con extraordinario acierto dirige, abriendo algunos teatros en las ciudades principales de Cuba, así como ofreciendo en “Campoamor” exhibiciones de las más sensacionales cintas cinematográficas.

Fernando Poli administrador del teatro Campoamor.
Fernando Poli administrador del teatro Campoamor.

Digno de mención es también el fino y caballeroso administrador del teatro señor Fernando Poli, quien desde hace doce años consagra sus actividades a empresas teatrales, siendo persona muy conocida y apreciada en nuestra urbe capitalina.

Campoamor, remozado, fortalecido, reanuda con éxitos excepcionales sus triunfos. Piloto de la nave es el señor King y éste no ha fracasado jamás, pues por su talento, ilustración, competencia y corrección exquisita siempre ha salido adelante.

Carl Laemmle presidente de la Universal Film Mfg. Co.
Carl Laemmle presidente de la Universal Film Mfg. Co.

Además no hay que olvidar que tras de Mr. King se alza, para darle su poderoso concurso, la Universal Film Mgf. Co., la popular empresa que a tan considerable altura ha llevado el talento brillante y vasta experiencia de Mr. Carl Laemmle, Presidente y alma de dicha empresa, cuyo nombre es hoy ilustre en el mundo entero por los éxitos resonantes que en todas partes ha conquistado.

Campoamor se cierra Campoamor se abre en 1925.

La construcción del nuevo edificio del Centro Asturiano conllevó al cierre del teatro Campoamor y su reubicación en el Teatro Capitolio ubicado en la esquina de las calles Industria y San José. La Empresa Campoamor Poli y Ca. así lo anunciaba en 11 de enero de 1925:21

La Empresa del Teatro Campoamor que cesa, con motivo de la fabricación del Palacio de los Asturianos, ha adquirido el Teatro Capitolio —(desde el día 26, Teatro Campoamor) para continuar su senda de triunfos. Los asiduos a Campoamor no notarán diferencia alguna, pues la caseta de proyección, la orquesta con el popular Maestro Roig a la cabeza, los empleados y los magníficos contratos de películas, pasarán al nuevo Teatro.

Inauguraremos el nuevo “Campoamor”, con la lujosa super-producción “Beau Drummel”, o “El ídolo de las mujeres” interesantísima cinta interpretada por John Barrymore, Irene Rich, Willard Kowis, Mary Astor, Alec Francis, William T. etc.

Por orden del presidente del Centro Asturiano de la Habana se admitieron ofertas totales y parciales para los enseres que se hallaban en el teatro “Campoamor”.

Publicidad del teatro Campoamor al trasladarse al teatro Capitolio. Diario de la Marina, 28 de enero 1925.
Publicidad del teatro Campoamor al trasladarse al teatro Capitolio. Diario de la Marina, 28 de enero 1925.

Los informes de una y otra compañía se sucedieron:

Del Capitolio a Campoamor

El próximo día 25 de enero 1925 termina en Capitolio la empresa propietaria Santos y Artigas, por haber firmado un espléndido contrato de arrendamiento con los señores Carrera y Medina y Ernesto Smith y Fernando Poli, contrato es, que además de asegurarles una buena renta, les reserva cierto número de días mensualmente para el entreno de sus películas.22

Santos y Artigas, dedicarán ahora sus energías a su casa de películas que montarán con todo lujo en la casa calle de Industria 146 que han adquirido recientemente, y presentarán varios grandes espectáculos en el Teatro Payret. Dentro de estos espectaculos figura la gran compañía del genial actor español don Enrique Borrás que debutará a fines del próximo mes de Febrero.

Con el artículo 1 de la Ley 890 se disponía la nacionalización mediante expropiación forzosa de varias propiedades listadas en la Gaceta Oficial correspondiente al 15 de octubre de 1960. El grupo W correspondía a los “Circuitos Cinematográficos y Cines” y aunque no se mencionae explicitamente el nombre Campoamor, corrió este la misma suerte. En ruinas hoy, testigos silenciosos sobreviven algunos muros del que fuera otrora el Cine y Teatro Campoamor.

Vista de las ruinas del teatro Campoamor en la esquina de las calles Industria y San José, Habana ca. 2024.
Vista de las ruinas del teatro Campoamor en la esquina de las calles Industria y San José, Habana ca. 2024.

Bibliografía y notas

  1. “Lo que no se ve”. Diario de la Marina. Año LXXXII, núm. 136, 15 de junio de 1914, p. 6 ↩︎
  2. “El Centro Asturiano adquiere el teatro Albisu y sus terrenos anexos”. La Lucha. Año XXX, núm. 163, 12 de junio de 1914, p. 1 ↩︎
  3. “Del Centro Asturiano. La pluma de oro”. Diario de la Marina. Año LXXXII, núm. 210, 9 de septiembre de 1915, pp. 1, 2 ↩︎
  4. “Del Centro Asturiano a su presidente”. Asturias. Año I, núm. 7, 13 septiembre de 1914. ↩︎
  5. “El Centro Asturiano y el Teatro Albisu”. Diario de la Marina. Año LXXXII, núm. 167, 17 de junio de 1914, p. 5 ↩︎
  6. “Efemérides de la semana”. Diario de la Marina. Año LXXXII, núm. 221, 10 de agosto de 1914, p. 8 ↩︎
  7. “Centro Asturiano de la Habana”. Diario de la Marina. Año LXXXII, núm. 237, 12 de octubre de 1914, p. 3 ↩︎
  8. “El teatro Albisu”. Diario de la Marina. Año LXXXII, núm. 311, 10 de noviembre de 1914, p. 14 ↩︎
  9. “Saltapericos. El difunto teatro Albisu”. “El teatro Albisu”. Diario de la Marina. Año LXXXII, núm. 337, 6 de diciembre de 1914, p. 9 ↩︎
  10. González Curquejo, A. “El Centro Asturiano.” Revista Ilustrada Cuba y América, Vol. XI, núm. 1, Mayo 1903, pp. 3–27. ↩︎
  11. “En el Centro Asturiano”. Diario de la Marina. Año LXXXIII, núm. 25, 25 de enero de 1915, p. 4 ↩︎
  12. “El 404 del teatro Campoamor permanece inconmovible”. Diario de la Marina. Núm. 157, 7 de julio de 1915, p. 1 ↩︎
  13. “Teatros y artistas”. Diario de la Marina. Año LXXXIII, núm. 216, 4 de agosto de 1915, p. 6 ↩︎
  14. “Riaño”. Diario de la Marina. Año LXXXIII, núm. 322, 18 de noviembre de 1922, p. 4 ↩︎
  15. Duval, Armando. “Inauguración del nuevo teatro Campoamor”. Revista El Fígaro. Año XXXI, núm. 47, 21 de noviembre de 1915, p. 741. ↩︎
  16. “Campoamor”. Diario de la Marina. Año LXXXIV, núm. 150, 29 de mayo de 1916, p. 6 ↩︎
  17. El Diario de la Marina anunciaba días antes que: El jueves 31 de agosto del mismo año y con “La Copa de la Amargura”, se inauguraba la brillante temporada cinematográfica con que la empresa Pluma Roja, volvía a abrir las puertas del hermoso teatro Campoamor. “La Copa de la Amargura” era un bellísimo drama de la vida social. ↩︎
  18. “Centro Asturiano de la Habana (Arrendamiento del Teatro Campoamor)”. Diario de la Marina. Año LXXXIV, núm. 215, 2 de agosto de 1916, p. 4 ↩︎
  19. “Lesionado por un león”. Diario de la Marina. Año LXXXV, núm. 252, 8 de noviembre de 1917, p. 2 ↩︎
  20. “La Habana espectacular: El Teatro Campoamor”. Revista El Fígaro. Año XXXVI, núms. 19 y 20, 25 de mayo de 1919, pp. 556, 557. ↩︎
  21. “Campoamor se cierra Campoamor se abre”. Diario de la Marina. Año XCIII, núm. 11, 11 de enero de 1925, p. 8 ↩︎
  22. “Capitolio a Campoamor”. Diario de la Marina. Año XCIII, núm. 13, 13 de enero de 1925, p. 8 ↩︎
  • Laguna Enrique, Martha Elizabeth. El Museo Nacional de Bellas Artes de la Habana y la Colección de Retratos de la Pintura Española del Siglo XIX. Universidad de Salamanca, 2013.
  • Vivó, Juan. “Recuerdos del Tiempo Viejo”. Revista El Fígaro. Año XXXI, núm. 47, 21 de noviembre de 1915, pp. 740, 741.

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