
Una de las leyendas más siniestras de nuestro pueblo Sagua la Grande1, que nos aterrorizaron cuando niños y que aún hoy nos estremecen en recuerdo de los días de nuestra infancia, es la del “Charco del Güije”.
Según cuentan, en ese lugar cerca del barrio de Guata, en el cual el río tiene su mayor profundidad, en donde la naturaleza se revela en todo su esplendor y el agua se desliza entre peñascos en los cuales se rompen con murmullos las aguas cristalinas, formando saltos transparentes…
Para después como torrente precipitarse en un hondo charco, en el cual la fantasía popular ha dado en decir desde hace más de dos generaciones, que además de las jicoteas, anguilas y otros peces que viven allí, está habitado por un monstruo que devora a todo el que se baña en él, dejando como único indicio un reguero de sangre en la superficie.
¿Cómo es ese monstruo?
Al decir de los que lo han visto, mezcla de hombre y de mono, con garras muy poderosas, dientes afilados, piel lustrosa sin pelo en fin todo lo que la pintoresca imaginación del que hacía la descripción se le ocurría.
También decían, y aún hoy se dice, que los Jueves y Viernes Santos es cuando sale de entre las aguas a calentarse al sol, y que persona que viera, caía en sus garras para siempre.
Así ha seguido la tradición y es por eso que en esa parte del río jamás se baña nadie y que personas respetables, tales como los capitanes José Vicente y Francisco Almeida, con motivo de estar persiguiendo un bandido, dijeron que habían visto al “Güije”, que al verlos se zambulló en el charco lanzando siniestros gritos y que por más que intentaron matarlo no pudieron.
Así esa parte del río se ha ido llenando de misterio y aunque los años al transcurrir han tirado un velo sobre el pasado, de cuando en cuando oímos la leyenda del Güije, narrada por algún anciano.
Notas y bibliografía
- Alrededor del año 1909 se filmó en Sagua una película basada en esta leyenda. Posiblemente sea ésta la primera película de largometraje hecha en Cuba. Se encomendó la producción de esta película a la empresa “Chas Prada”, tomando parte en ella muchos vecinos de Sagua, entre otros: Melitón, Juan Olivera, José Antonio Trespalacio, María Teresa Navarro, y la hija de Chas Prada. La película fué hecha en el potrero Uriarte situado cerca del charco del Güije, y las vistas fueron tomadas en el propio charco. ↩︎
- Fuente: Ana María Arissó, “El Charco del Güije,” en Estudio del folklore sagüero (Habana: Editorial Guerrero, 1940), pp. 31-32.
- Historias y leyendas maravillosas de Cuba
Deja una respuesta