
Marcelino García, S. en C. fue en la Habana un negocio dedicado a la importación de víveres.
El ramo de los víveres, cuya importancia era enorme toda vez que Cuba necesitaba importar casi todo lo que consumía para su alimentacion, era tal vez el más explotado; y el que, debido a la bondad del mismo y a los buenos resultados que reportaba a quienes en el mismo invertían sus capitales, atraía con más fuerza a los hombres de negocios.
Y es, por lo tanto y como lógica derivación de la abundancia de casas al giro de víveres dedicadas, el que más recia competencia se veía obligado a sostener con sus similares. Ello no obstante, la prosperidad parecía sonreír a dicho comercio; y de ahí que fueran tantas y tan importantes las casas al mismo dedicadas a principios del siglo XX.

De una que fue, fuerte entre las fuertes, vamos a ocuparnos. Es la casa Marcelino García, S. en C., establecida en la calle Mercaderes, 37, dedicada a la importación de víveres en general.
La casa fué fundada en el año 1900 datando del año 1912 la firma de la razón social Marcelino García, S. en C. Primeramente giró con la de Menéndez y Compañía; luego fué Menéndez y García; Posteriormente Marcelino García, S. en C.

Don Marcelino García y Suárez, quien era el gerente, vino a Cuba a los trece años y desde dicha edad trabajó en la casa llegando a ser gerente de las tres firmas. El señor Manuel Martínez Cacho y la señora Joaquina García eran comanditarios. Apoderados de la casa fueron los señores Victorio Fernández y Segundo María Tinirao.
Ocupaba la casa un edificio de tres plantas que abarcaba una superficie de 500 metros cuadrados.

Los operarios y obreros empleados en la misma eran 16. Además había cuatro vendedores en la Habana, y diez y siete representantes en la Isla.
La importación arrojaba por año, la cantidad de $800 a $900.000 siendo las ventas anuales por valor de $900.000.
Los datos, escuetos, y las fotografías adjuntas, ilustrarán al lector acerca de la importancia de la casa “Marcelino García, S. en C.”
Manuela Fernández García y Marcelino García y Suárez
Marcelino García y Suárez se comprometió con la señorita Manuela Fernández García en septiembre de 1914 y casaron a finales de diciembre, un suceso relatado por el cronista habanero Enrique Fontanills. En esa época figuraba como gerente de la importante firma de Menéndez y Ca. Hecha estuvo la petición oficial.1

En el Ángel. Tres bodas hubo anoche (30 de diciembre de 1914) en el espacio de una hora, de las nueve a las diez, celebrándose consecutivamente. Dedicaré ahora atención, con preferencia, a la que reunió en el bello templo un concurso tan numeroso que aparecía aquella gran nave central colmada totalmente.
¿La novia? Muy gentil y muy graciosa. Era la señorita Manuela Fernández, dechado de bondad y simpatía, tan delicada y tan interesante. Cuanto a su elegido, el señor Marcelino García Suárez, es un joven correcto, caballeroso y muy simpático que se ha hecho en nuestro comercio de nombre, crédito y prestigio basados en sus relevantes condiciones de laboriosidad, honradez y perseverancia.
Un amor los ha unido. Y grande, como el mismo, será la felicidad que los espera. ¿Cómo no obtenerla? Ellos se la tienen bien ganada tanto por las prendas personales que en ambos concurren como por la pureza de su acendrado cariño. Todo les acompaña. Son jóvenes, se quieren y nada les falta en méritos, en bondades, en fortuna…
Estaba resplandeciente de gracia, de hermosura y elegancia la señorita Fernández con el traje, con los atavíos todos, de su toilette nupcial, en los que se asociaban la más delicada sencillez y el gusto más exquisito.
Al aparecer en la iglesia, bajo la emoción natural del acto, no se escuchaban a su paso más que frases de alabanza. —¡Qué encantadora! Era la exclamación general.
En la ceremonia, tan solemne y tan brillante, actuaron como padrinos la amantísima madre de la novia, señora Joaquina García Viuda de Fernández, y el respetable caballero don Braulio Menéndez.
Testigos. Fueron por parte de la novia el doctor Manuel Varona Suárez, ex-Secretario de Sanidad, el Director Facultativo de La Covadonga, doctor Agustín Varona y González del Valle y los señores Francisco García y Rodolfo Armengol. Y, por el novio, el simpático presidente del Centro Asturiano, don Vicente Fernández Riaño, y los señores Everardo Acevedo y Amago, Bernardo Pérez Fernández y José Cueto y González.
Del templo, donde dejaban una estela de bendiciones, salieron los jóvenes desposados camino del hotel Sevilla, para pasar allí, instalados en un lindo y coquetuelo appartement, los primeros días de su luna de miel.
El cronista2 los saluda. Y tiene para ellos, en votos y en deseos, cuanto pueda colmar sus legitimas ambiciones.
Notas de interés
Por expiración del contrato3, y mutuo acuerdo, ha quedado disuelta la sociedad que giraba en esta plaza con la denominación de Menéndez y Ca., de cuyos créditos activos y pasivos se hace cargo la nueva Compañía formada con efectos retroactivos al 1o. del mes de enero de 1916, integrándola con el carácter de socios gerentes, los señores Braulio Menéndez y Fernández y Marcelino García y Suárez y con el de comanditarios la señora doña Joaquina García Menéndez, viuda de Fernández, y el señor Manuel Martínez y Cacho.
La nueva Sociedad ha conferido poder comercial al señor Victorio Fernández y García, en su virtud, tendrá la representación de la misma y el uso de la firma para todos los asuntos que en dicho mandato se expresan.
— Marcelino García y Suárez se presentó en 1917, apoyado por la Sociedad Asturiana, al cargo de vice-tesorero de la Sociedad Benéfica Naturales del Concejo Las Regueras.4
García, Fernández y Ca. deviene Marcelino García y Ca., S. en C. en 1924
Sr. Administrador del Diario de la Marina. —Ciudad.5
Muy señor nuestro: Tenemos el gusto participarle que por escritura otorgada en el día de hoy, ante el notario doctor Esteban Francisco Beci y Ramos, ha sido disuelta la Sociedad que giraba en esta plaza bajo la razón de García, Fernández y Ca., S. en C , y constituido otra nueva como sucesora y continuadora de aquella, en sus operaciones del Almacén de Mercaderes número treinta y siete, y con efecto retroactivo al día primero de enero último…
Bajo la razón de Marcelino García y Ca., S. en C. de la que son socios gerentes los señores Marcelino García y Suarez y Victorio Fernandez y García, y comanditarios los señores Joaquina García viuda de Fernandez, Manuel Carreño, José y Manuel Fernandez Carreño y José García.
Al mismo tiempo hacemos constar que ha dejado de pertenecer a esta nueva razón social, con sus créditos activos y pasivos, la tienda situada en el batey del Ingenio Central Covadonga de Carreño, titulada Tienda Grande.
Rogándole se sirva tomar nota de nuestras firmas y esperamos merecerle igual confianza que la dispensada a nuestra antecesora. De usted atentamente, Marcelino García Suarez, Victorio Fernandez García.
Bibliografía y notas
- Fontanills, Enrique. “Habaneras”. Diario de la Marina. Año LXXXII, núm. 205, 3 de septiembre de 1914, p. 5 ↩︎
- Fontanills, Enrique. “Habaneras. Las bodas de anoche”. Diario de la Marina. Año LXXXII, núm. 542, 31 de diciembre de 1914, p. 5 ↩︎
- “Circulares comerciales”. Diario de la Marina. Año LXXXIV, núm. 26, 26 de enero de 1916, p. 9 ↩︎
- “Sociedad Benéfica Naturales del Concejo Las Regueras”. Diario de la Marina. Año LXXXV, núm. 313, 9 de noviembre de 1917, p. 2 ↩︎
- “Sociedades y empresas. Marcelino García y Ca.”. Diario de la Marina. Año XCII, núm. 68, 8 de marzo de 1924, p. 13 ↩︎
- “Marcelino García, S. en C. Importadores de víveres en general”. Diario de la Marina. Año LXXXVI, 1918
- “Nuestra hija Nena ha subido al cielo”. Diario de la Marina. Año LXXXVIII, núm. 89, 15 de abril de 1920, p. 6
- Personalidades y negocios de la Habana
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