
En 1926, el Magazine de La Lucha dedicó una nota al industrial Juan López, establecido en Camajuaní y vinculado desde joven al trabajo agrícola y mecánico. Según aquella publicación, López había llegado a Cuba a los dos años y, ya mayor, se dedicó primero a la agricultura en el barrio de San Gil, hasta que a los 22 años instaló una herraduría en Santa Fe, donde comenzó herrando caballos y adquiriendo práctica en la reparación de arados americanos, alemanes y de otras procedencias.
[Leer más…] acerca de Juan López y su fábrica de arados en Camajuaní