
José María Gálvez Alfonso nació en Matanzas el año de 1835; sus apellidos por ambas líneas son los que llevan dos familias de las más antiguas y distinguidas de aquella ciudad.
[Leer más…] acerca de José María Gálvez Alfonso por Ricardo del MonteHistoria de una Isla

José María Gálvez Alfonso nació en Matanzas el año de 1835; sus apellidos por ambas líneas son los que llevan dos familias de las más antiguas y distinguidas de aquella ciudad.
[Leer más…] acerca de José María Gálvez Alfonso por Ricardo del MontePor Almar 1 comentario

Miguel García Pavón: El último espartano de la Demajagua. Sin exageración alguna llamamos así al único superviviente de aquella epopeya gloriosa de los diez años de guerra, por nuestra Independencia.
[Leer más…] acerca de Miguel García Pavón el último espartano de la Demajagua
A título de mero espectador, como un cualquiera del público, voy a permitirme hablar de Romañach y su obra, y adelanto esa explicación, porque hay quien dice que los que no pintamos debemos abstenernos de juzgar á los que pintan, como no sea — por supuesto — para proclamarlos genios… aunque es dudoso si, en concepto de quien así se expresa, este juicio en plural fuera aceptable, pues tal vez no le parecería exacto sino aplicado sólo a él.
[Leer más…] acerca de Leopoldo Romañach visto por Diego Vicente Tejera en 1899
El señor Eduardo Miguel Sánchez de la Nuez fue un prestigioso consignatario de empresas navieras nacionales y extranjeras. Tuvo establecido su negocio en la ciudad de Matanzas, calle de lndependencia (del Medio) cinco y medio.
[Leer más…] acerca de Eduardo Miguel Sánchez de la Nuez consignatario de navieras
La Compañía Panificadora de Matanzas estuvo situada en la Calzada de Tirry número 8 del barrio de Pueblo Nuevo en la ciudad mencionada. Tuvo esta empresa por lema y principio la opinión del pueblo que consumía sus productos y por ello decía que su fiscalizador era el mismo público.
[Leer más…] acerca de La Compañía Panificadora de Matanzas en Tirry 8.
Por esas calles… Críticas de un técnico aburrido nos pasea por las calles de la Habana de la mano del arquitecto Alfonso González del Real. Pues, señor; henos ya de nuevo en nuestra Cuba bella.
[Leer más…] acerca de Por esas calles de la Habana… Críticas de un técnico
Libertador el caballo de Maceo por Federico Uhrbach para la Revista El Fígaro. Cuando las huestes invasoras abandonaban el extremo Oriente para dar comienzo á la famosa marcha triunfal que llenó toda nuestra patria atronando las selvas con el épico ruido de sus hazañas y asombró al mundo todo con el proceso de su estrategia sorprendente, el general Antonio Maceo montaba en el noble y brioso corcel que ha dado validez indiscutible al glorioso nombre de Libertador con que era designado por el heroico caudillo, comunicándole acaso algo de sus indomables energías, de su temerario arrojo, para rendir juntos las brillantes jornadas de la peligrosísima campaña.
[Leer más…] acerca de Libertador el caballo de Maceo por Federico Uhrbach
The Establishment of Schools for Nurses in Cuba by M. Eugenie Hibbard[1]
Member of the American Society of Superintendents of Training-Schools for Nurses, Late Superintendent of the Santa Isabel Hospital, Matanzas, Cuba, and Superintendent of Hospital No. 1, Havana.
With the military occupation by the United States of the Island of Cuba, a country so crossed and barred by events in its previous history, began a new regime, difficult for the people of tropical climes to appreciate, and possibly more difficult for them to imitate and sustain.
[Leer más…] acerca de The Establishment of Schools for Nurses in Cuba by Hibbard
La Matancera fue una fábrica de calzado y talabartería fundada en 1916 por los señores Madreras y Abelardo López. Disuelta al año siguiente quedó López como único propietario y aún lo era en 1924. Para este emprendedor la voluntad todo lo vencía y así lo demostraban los hechos.
[Leer más…] acerca de Calzado y Talabartería La Matancera de Abelardo López
Fondo rojo, muy rojo, como si en su suelo se hubiera vertido toda la pintura que fabrican los mataderos de la Argentina. Rojo de sangre de toro que forma charcos y lagunatos en los días de lluvia y pone á transeúntes, carros y ganado como si regresaran de feroz batalla campal. Pero no es más que ilusión óptica: todo depende del color. El Vedado es alegre, pintoresco, risueño.
[Leer más…] acerca de El Vedado de 1903 en la Habana por Ramón Meza